La Universidad Católica de Salta, UCASAL, avanza con un programa para fortalecer su campus sustentable en Salta mediante energía solar, eficiencia en el consumo, almacenamiento eléctrico y monitoreo inteligente en edificios universitarios. La iniciativa forma parte de una estrategia institucional orientada al uso responsable de recursos, la incorporación de tecnologías limpias y el cuidado ambiental dentro del ámbito académico. El proyecto actual cuenta con la participación de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, conocida como GIZ.
El campus de UCASAL suma un plan energético con tecnología limpia
Según explicó el ingeniero Adrián González Prisco, director del proyecto y de la carrera de Gestión Eficiente de la Energía, el plan incluye la ampliación de la generación solar dentro del predio universitario.
Además, contempla la instalación de sistemas de almacenamiento con baterías, la renovación de equipos de alto consumo y la aplicación de herramientas de monitoreo inteligente para mejorar el uso energético en todos los edificios de la universidad.
La finalidad de esta etapa es aumentar la autonomía energética del campus y, al mismo tiempo, disminuir de manera progresiva la huella ambiental de la institución. Ese lineamiento fue relacionado con los principios de la encíclica Laudato Si’ del papa Francisco, orientada al cuidado de la Casa Común.
El antecedente en Castañares y la energía solar universitaria
Dentro de esta política, el antecedente más importante se concretó en 2019, cuando UCASAL puso en funcionamiento el primer estacionamiento solar universitario del país, ubicado en el Campus Castañares.
Esa instalación permite producir cerca del 30% de la energía eléctrica que consume ese espacio mediante paneles fotovoltaicos. A partir de esa experiencia, la universidad profundizó su agenda energética y avanzó hacia una intervención más amplia sobre la infraestructura del campus.
Salta y la propuesta de un campus como laboratorio vivo
La estrategia institucional no se reduce a sumar equipamiento. UCASAL también busca que el propio campus funcione como un “laboratorio vivo”, donde estudiantes y docentes trabajen con experiencias reales vinculadas a energías renovables, eficiencia energética y sustentabilidad aplicada.
La propuesta une el funcionamiento diario de la universidad con la formación académica y las prácticas relacionadas con la gestión de la energía. De esa manera, las actividades del campus también forman parte del aprendizaje en torno al uso eficiente de los recursos.
En paralelo, la institución mantiene campañas internas de concientización para promover hábitos responsables en el uso de la energía y de los recursos. Estas acciones están dirigidas a la comunidad educativa y se articulan con la reducción del consumo y la optimización de los recursos disponibles.
El desarrollo del campus sustentable se da en un contexto atravesado por el cambio climático y por una demanda energética en crecimiento. En ese escenario, UCASAL procura integrar innovación tecnológica, formación académica y compromiso ambiental mediante la ampliación de su sistema solar, la modernización de consumos y el seguimiento inteligente del uso energético en sus edificios.

