En Salta se encendió la polémica: choferes de Uber moto lanzaron fuertes quejas contra algunos pasajeros que, según ellos, no respetan las condiciones del servicio. Relatan que hay usuarios que suben igual aunque superan un cierto peso, lo que complica la conducción, aumenta el riesgo de accidentes y deja todos los costos en manos del trabajador. Los motociclistas apuntan a que nadie se hace cargo cuando la moto se rompe y que la aplicación de transporte tampoco cubre esos gastos.
Choferes de Uber moto apuntan al peso de algunos usuarios
Varios conductores aseguraron que el problema se repite cada día y que las quejas por el peso de algunos pasajeros ya son tema obligado entre quienes hacen viajes en Uber moto. Explicaron que muchos usuarios, aun teniendo un peso elevado, igual piden moto en vez de auto y que eso vuelve inestable el rodado, sobre todo en frenadas y maniobras bruscas.
Uno de los trabajadores contó que cuando llevan personas que superan cierto límite de peso sienten que pierden dominio del vehículo y que cualquier pozo o bache puede terminar mal. Señaló que la situación se da en distintos barrios de la ciudad y que, pese a los reclamos internos, nada cambia en la forma en que se asignan los viajes.
Además, remarcaron que no existe un control claro sobre las condiciones del pasajero al momento de pedir el viaje por la app, por lo que el chofer recién se entera al llegar al punto de partida. En muchos casos, dijeron, sienten presión para no cancelar porque dependen del ingreso diario.
El reclamo por los daños y los costos en las motos
El punto que más enojo genera entre los choferes es la plata que deben gastar cuando el vehículo sufre algún daño. Según contaron, todo el peso de la reparación cae sobre el trabajador, incluso cuando el problema aparece después de hacer viajes con pasajeros muy pesados que exigen más al motor, frenos y cubiertas.
Un conductor de Uber moto fue directo y sostuvo que nadie responde por ellos: ni los usuarios ni la empresa. Aseguró que, cuando la moto se rompe, no hay reintegro ni ayuda y que deben cubrir solos repuestos, mano de obra y el tiempo que quedan sin trabajar mientras el rodado está en el taller.
“Nosotros pagamos todo”, advirtió un trabajador
El motociclista relató que la situación se vuelve crítica cuando transportan personas de “100 kg para arriba” y que, en esos casos, se dificulta hasta maniobrar. El trabajador afirmó: “Quien nos va a pagar cuando se rompa la moto, los usuarios, Uber o quien, nosotros pagamos todo no podemos maniobrar cuando llevamos gente de 100 kg para arriba, son vivos porque no se piden un auto, nosotros no somos fleteros ni grúa”.
El reclamo se centra en que, mientras el pasajero solo paga el viaje, el chofer asume el desgaste extra, el riesgo en la calle y cualquier rotura que pueda generar un uso que consideran por encima de lo razonable para un servicio de moto.

