Un grupo de alumnos de la escuela primaria Manuela M. de Tineo, en Tolar Grande, dejó a todos con la piel de gallina al interpretar el Himno Nacional Argentino mezclando canto y lenguaje de señas durante el acto de Promesa a la Bandera, en la conmemoración del 27 de febrero de 1812. En pleno patio de la institución, los chicos hicieron cada estrofa del Himno con señas al mismo tiempo que cantaban, en una escena que sorprendió a docentes, familias y vecinos del pueblo. La presentación fue el cierre de varias jornadas de práctica dentro del aula.
Himno y lenguaje de señas: el momento emotivo en Tolar Grande
En el acto por la Promesa a la Bandera, realizado en la escuela Manuela M. de Tineo de Tolar Grande, los estudiantes se plantaron frente a las banderas y arrancaron a cantar el Himno Nacional mientras acompañaban cada verso con lenguaje de señas. La combinación de canto y señas convirtió la clásica ceremonia escolar en una escena totalmente distinta para la comunidad de Tolar Grande, que siguió el momento en silencio absoluto.
La interpretación se hizo en el marco de la recordación del 27 de febrero de 1812, día en que la bandera argentina fue jurada por primera vez a orillas del río Paraná. En ese contexto, el uso del lenguaje de señas sumó una forma más de decir presente en el homenaje a los símbolos patrios, ya no solo con la voz, sino también con las manos y el cuerpo.
Según explicaron desde la institución, no fue una improvisación ni un simple gesto simbólico: los chicos venían preparando la versión del Himno con señas en varias clases, practicando los movimientos y la coordinación para que toda la formación quedara pareja frente al resto de la escuela.
La docente que impulsó la idea y el trabajo detras del acto
La propuesta nació en el aula, cuando una docente de la escuela Manuela M. de Tineo planteó sumar la enseñanza básica del lenguaje de señas a las actividades escolares. A partir de esa iniciativa, se planificó que la primera gran muestra de lo aprendido fuera justamente el Himno Nacional en la Promesa a la Bandera, aprovechando la fuerza simbólica de esa fecha.
Durante varias jornadas, los alumnos practicaron las señas ligadas a las palabras del Himno, repasaron la letra y trabajaron la sincronización entre la voz y el movimiento de las manos. En lugar de una clase común, el aula se transformó en una especie de ensayo general donde se mezclaban educación, emoción y expectativa por lo que se venía en el acto.
La actividad se integró a contenidos sobre derechos, inclusión y convivencia en la diversidad, buscando que los chicos entendieran que el lenguaje de señas es una forma de comunicación tan válida como el habla. De esa forma, el Himno dejó de ser solo una canción repetida de memoria y pasó a ser una herramienta concreta para visibilizar otras maneras de expresarse dentro de la escuela.
Una escuela en regimen de verano, con calendario distinto en La Puna
La escuela Manuela M. de Tineo funciona con Régimen de Verano, una modalidad que adapta el calendario escolar a las duras condiciones climáticas de la Puna salteña. En este esquema, las clases empiezan a fines de agosto y se extienden hasta fines de mayo o principios de junio del año siguiente, evitando los meses de invierno mas crudos, cuando el frío pega fuerte en Tolar Grande.
Este calendario particular no impidió que la comunidad educativa mantenga las fechas patrias y los actos tradicionales, como la Promesa a la Bandera y la interpretación del Himno. Dentro de ese marco, la escena de los chicos cantando y usando lenguaje de señas quedó incorporada a las actividades escolares habituales de la institución.

