Un hombre de Tartagal fue condenado a tres años de prisión en suspenso tras admitir en tribunales que armó cinco maniobras de Estafa con supuestas compras y ventas de autos que nunca se concretaron y dejaron a varias personas con importantes pérdidas de plata.
En Tartagal, un supuesto gestor de vehículos terminó sentenciado luego de que la Justicia comprobara cinco hechos de Estafa ligados a falsas operaciones de compra y venta de autos. El acusado, identificado como Cristian Damián Tacofe, aceptó su responsabilidad en una audiencia especial y recibió tres años de prisión condicional, además de reglas de conducta que deberá cumplir. Las víctimas denunciaron que entregaron dinero para cerrar los negocios, pero los rodados jamás aparecieron y las operaciones nunca se hicieron efectivas.
La decisión fue tomada por la jueza Asusena Vásquez, tras un acuerdo de juicio abreviado entre la defensa del imputado y la acusación. En la causa intervino el fiscal penal 2 de Tartagal, Rafael José Medina, quien representó al Ministerio Público Fiscal y mantuvo la imputación por Estafa en cinco hechos distintos. Según se detalló en el expediente, el mismo esquema se habría repetido varias veces durante el año 2025, siempre con el gancho de aparentes ofertas de autos que parecían reales.
Los acuerdos con los supuestos compradores nunca se cumplieron, las transferencias no se concretaron y las personas que confiaron en el trato terminaron con un claro perjuicio económico. En la audiencia multipropósito convocada por la OFIJU se analizaron uno por uno los casos denunciados, se revisó la prueba reunida y se dejó asentado el reconocimiento de culpa de Tacofe, paso clave para cerrar el proceso mediante esta modalidad.
Así funcionaba la supuesta venta de autos que terminó en estafa
De acuerdo a lo que se acreditó en el expediente, el imputado habría repetido un mismo método para captar víctimas y simular operaciones legales de compra y venta de vehículos. Presentaba los tratos como negocios seguros, con papeles que aparentaban formalidad y plazos concretos de entrega. Sin embargo, pasado el tiempo fijado, los autos no aparecían y las promesas de devolución del dinero tampoco se cumplían, por lo que los damnificados optaron por denunciar.
En cada una de las cinco maniobras señaladas, se habría ofrecido un automóvil distinto, siempre bajo la misma mecánica: adelantos de dinero, documentación presentada como válida y un supuesto cierre rápido de la operación. Con el correr de los días, las víctimas se dieron cuenta de que las unidades no existían o no estaban disponibles para la entrega, por lo que comenzaron a reclamar sin obtener respuestas concretas.
Ese patrón, repetido a lo largo de 2025, fue considerado por la Fiscalía como un claro cuadro de Estafa reiterada y motivó la acusación formal contra Tacofe. En la audiencia se incorporaron comprobantes de pagos, mensajes y otros elementos de prueba que reforzaron la postura del Ministerio Público Fiscal. Ante ese escenario, el acusado optó por admitir los hechos atribuidos en su contra.
La sentencia, las reglas de conducta y el rol de la Justicia en Tartagal
La jueza Asusena Vásquez resolvió imponer tres años de prisión de ejecución condicional a Cristian Damián Tacofe, lo que implica que no irá a la cárcel si cumple estrictamente con las condiciones fijadas. Entre esas reglas, se dispusieron pautas de comportamiento que apuntan a evitar nuevos conflictos judiciales, además del control judicial durante el tiempo que dure la condena. La pena quedó asentada en el marco del juicio abreviado, figura prevista en el Código Procesal Penal.
La audiencia se llevó adelante bajo el esquema flexible y multipropósito establecido por la OFIJU, donde en un mismo acto se analizaron los hechos, se presentó la acusación, se valoró la prueba y se recibió la admisión de culpa del imputado. Este formato permitió resolver en una sola jornada los cinco hechos que integraban la causa, todos bajo la misma calificación de Estafa.
El fiscal penal 2 de Tartagal, Rafael José Medina, sostuvo la acusación en nombre del Ministerio Público Fiscal, apoyado en el material probatorio reunido durante la investigación. Entre los elementos se incluyeron las declaraciones de las personas afectadas, documentación vinculada a las supuestas operaciones de compra y venta y registros de las entregas de dinero realizadas antes de que se frustraran las transacciones.
Qué se probó en la causa y cómo afectó a las víctimas
Según quedó asentado en el proceso, las cinco maniobras habrían tenido el mismo resultado: acuerdos que se anunciaban como negocios cerrados, pero que jamás llegaban a convertirse en la entrega efectiva de un vehículo. Las personas damnificadas terminaron con importantes pérdidas económicas, ya que el dinero abonado no fue devuelto y tampoco recibieron los autos prometidos. Esos datos fueron incorporados como prueba clave al expediente.
Con todo ese material sobre la mesa, y tras la admisión de los hechos por parte de Tacofe, la jueza dictó la sentencia a tres años en suspenso y estableció las condiciones que deberá respetar el condenado durante el plazo fijado por el fallo.

