El fiscal de Salvador Mazza, Armando Cazón, propuso instalar el sistema 911 y entre 150 y 200 cámaras en la frontera norte de Salta con Bolivia. La iniciativa busca que las fuerzas detecten hechos delictivos y puedan intervenir con rapidez antes de que los sospechosos crucen el límite internacional.
Según explicó el funcionario judicial, la velocidad de respuesta es un punto central en esa zona, donde existe una frontera seca y distintos pasos. También planteó sumar escáneres fijos y radares para complementar el trabajo presencial de los agentes.
La propuesta apunta a que las cámaras sean controladas en tiempo real desde el sistema de emergencias. Cazón indicó que ese monitoreo podría aportar prevención y elementos para las investigaciones penales.
Un sistema 911 con cámaras para vigilar la frontera
Cazón sostuvo que la puesta en marcha de un 911 en el área fronteriza debería estar acompañada por una red de videovigilancia. El objetivo, de acuerdo con su planteo, es detectar movimientos sospechosos y facilitar una respuesta operativa inmediata.
En diálogo con El Tribuno, el fiscal explicó por qué considera decisivos los primeros minutos ante un hecho. “El primer minuto es clave porque, si no, en cinco minutos la gente está en Bolivia y entra en otro terreno la investigación”, afirmó.
El funcionario señaló que la tecnología tendría que reforzar las tareas de las fuerzas desplegadas en el lugar. “Para mí, que se instale un 911 es central, pero con 150 o 200 cámaras para tener una prevención efectiva y adelantarse al delito”, sostuvo.
Los 170 pasos y la necesidad de sumar controles permanentes
Al referirse a la extensión del territorio, Cazón mencionó que hay 170 pasos en la frontera. Por esa razón, consideró que no resulta posible ubicar a un efectivo en cada sector de circulación.
“Tenés 170 pasos y no podés poner un gendarme en cada uno; sí o sí tiene que haber escáneres fijos y radares las 24 horas”, precisó el fiscal.
La coordinación entre fuerzas, otro eje del planteo
La propuesta también contempla una articulación operativa entre las fuerzas de seguridad provinciales y federales. Para Cazón, esa coordinación permitiría establecer controles sobre los diferentes puntos de paso que existen en la zona fronteriza.
“Todas las fuerzas tienen que estar integradas, para poder hacer un dique de contención en serio en la frontera”, afirmó el funcionario judicial al explicar su postura sobre el trabajo conjunto.
Además, vinculó el funcionamiento del 911 con las tareas de la Justicia provincial, las fuerzas de seguridad y la Justicia federal. “El 911 es central, no solo para la Justicia provincial y las fuerzas de seguridad, sino también para la Justicia federal”.
Sobre el uso de herramientas de monitoreo, Cazón remarcó que pueden aportar pruebas para identificar a responsables de delitos investigados en la frontera. “Si no trabajás con la tecnología y los avances en ese sentido, podemos estar cien años hablando de las mismas cosas”, remarcó.


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