La Municipalidad de Salta estudia incorporar tramperas especiales por el aumento de gatos callejeros en distintos barrios de Salta. La medida está en evaluación para poder capturar a los animales y avanzar con su castración, ya que el control de la población felina presenta más dificultades operativas que en el caso de los perros. Desde la Subsecretaría de Bienestar Animal señalaron que este fenómeno se intensificó en los últimos años y que el crecimiento de animales abandonados obligó a pensar herramientas distintas para el abordaje.
La situación fue explicada por el subsecretario de Bienestar Animal, Matías Peretti, durante una entrevista en Pelo y Barba, por Aries. Allí indicó que el escenario cambió dentro del trabajo municipal y detalló: “Ha mermado un poco el tema de las castraciones en caninos y ha aumentado muchísimo el de los felinos”.
Las tramperas aparecen como una opción ante el avance de gatos callejeros
Desde el área municipal explicaron que la captura de gatos callejeros resulta más compleja porque muchos de estos animales son ferales o tienen conductas más esquivas. Por eso, a diferencia de lo que suele pasar con los perros, no siempre se los puede trasladar con facilidad a los operativos de castración.
Frente a ese panorama, la comuna analiza sumar tramperas que permitan atraparlos de manera segura y luego someterlos a las intervenciones. El objetivo planteado es frenar que la cantidad de felinos abandonados siga creciendo en la ciudad, mientras se refuerzan las acciones de control poblacional.
En Salta también advierten por el aumento y sus efectos sanitarios
Peretti también señaló que la ciudad no cuenta actualmente con un centro de adopción exclusivo para gatos. De todos modos, mencionó el trabajo que realizan organizaciones protectoras y vecinos que rescatan animales abandonados y los acercan al Hospital Municipal de Mascotas o a otros dispositivos de atención.
Además, el subsecretario advirtió sobre las consecuencias sanitarias de la superpoblación felina. Según recordó, este escenario puede favorecer la transmisión de distintas enfermedades zoonóticas. Por eso remarcó la necesidad de sostener la castración, la vacunación antirrábica y la tenencia responsable para reducir el problema.

