La Oficina Judicial programó para el miércoles 8 la audiencia de cesura en la que se definirá la pena para un hombre de 44 años en Salta, luego de haber sido declarado culpable. El caso corresponde a un hecho de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio de su hija, que era menor de 18 años. El fallo de culpabilidad fue dictado por el juez Martín Pérez, mientras que en el juicio intervino la fiscal penal Celina Morales Torino, de manera interina en la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual.
Durante el debate, la representante del Ministerio Público Fiscal sostuvo que pudo acreditarse tanto la existencia de los hechos como la autoría del acusado. En su alegato de clausura, la fiscal afirmó que “el acusado aprovechó la situación de convivencia y el vínculo de parentesco, para someter sexualmente a su hija desde los 11 hasta a los 13 años aproximadamente, mediando una clara asimetría de poder y la extrema vulnerabilidad de su hija, quien era menor de edad y mujer, atentando contra la integridad sexual de la niña, interrumpiendo su inocencia y quebrantando el deber de protección que todo padre debe tener para con sus hijos”.
La audiencia por el culpable ya tiene fecha y será el miércoles 8
La próxima instancia del proceso será la audiencia de cesura, prevista para el miércoles 8. En esa etapa se resolverá cuál será la pena que deberá cumplir el acusado, después de la declaración de culpabilidad ya emitida en el juicio.
El hombre, de 44 años, fue encontrado responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente. La resolución fue adoptada por el juez Martín Pérez, según se informó desde el ámbito judicial.
En la acusación, la Fiscalía sostuvo que los hechos comenzaron en 2020, durante el período de confinamiento por la pandemia de COVID-19. En ese momento, la víctima tenía 11 años y convivía con su padre, quien cumplía arresto domiciliario por una causa federal.
De acuerdo con lo expuesto en el juicio, los ataques se habrían extendido durante casi dos años. Siempre según la acusación, terminaron a fines de noviembre de 2021, cuando el hombre fue detenido nuevamente por otra causa penal.
La Fiscalía sostuvo que el abuso sexual se habría dado en un contexto de convivencia
La fiscal Celina Morales Torino planteó que el acusado se valía de la convivencia y también de la ausencia de la madre por razones laborales para facilitar los hechos. Según se explicó en el debate, esa situación fue uno de los puntos centrales de la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal.
Además, durante su intervención, la fiscal indicó que en algunas ocasiones el hombre le daba a la niña bebidas que le provocaban visión doble y somnolencia. A eso sumó que, según la acusación, existía un esquema constante de intimidación para impedir que ella hablara.
En ese sentido, Morales Torino señaló que el acusado le advertía que atentaría contra la vida de la madre o que dañaría a otros integrantes de la familia si revelaba lo sucedido. También expuso que la víctima rompió el silencio cuando decidió contarle el hecho a su maestra.
Ese paso, siempre de acuerdo con lo manifestado por la Fiscalía, estuvo impulsado por el temor que le generó una llamada de su padre. En esa comunicación, según se informó en el juicio, el hombre le dijo que solicitaría autorización para visitarla durante las fiestas de Navidad.
Los testimonios y las pericias fueron parte central del juicio por la hija del acusado
La Fiscalía remarcó que los delitos contra la integridad sexual cometidos contra niñas, niños y adolescentes suelen presentar dificultades probatorias, ya que muchas veces ocurren en ámbitos de intimidad y sin testigos directos. En esa línea, la representante del Ministerio Público Fiscal agregó que, cuando el agresor es el propio progenitor, las consecuencias psicológicas adquieren una gravedad especial.
Durante el juicio declararon profesionales que participaron de la asistencia y evaluación de la víctima. Según se expuso, esos testimonios dieron cuenta de un importante compromiso emocional y psicológico, con ideación suicida, trastornos del sueño y manifestaciones psicosomáticas.
Morales Torino agregó que la prueba científica fue contundente y señaló que las pericias médicas realizadas confirmaron indicadores compatibles con abuso sexual. A la vez, recordó que durante el debate también se escucharon testimonios de familiares, docentes y allegados a la víctima.
Al cierre de su alegato, la fiscal pidió que se declarara la responsabilidad penal del acusado como autor material del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia continuado. Además, solicitó que avanzara el proceso hacia la audiencia de cesura para determinar la pena y que se diera intervención a la Fiscalía Penal que por zona corresponda para investigar la presunta comisión del delito de amenazas anónimas.

