El enfrentamiento político entre Gustavo Sáenz y Cristina Fernández de Kirchner sumó un capítulo explosivo este martes en los tribunales de Comodoro Py, donde la ex presidenta habló en el juicio de los Cuadernos de la Corrupción y lanzó nuevas menciones que, según señalaron desde Salta, reavivaron viejas difamaciones sobre el actual gobernador. La declaración de Cristina, que decidió no responder preguntas, terminó desatando una catarata de respuestas, comunicados y posteos en redes, con Sáenz acusando públicamente a la ex mandataria de “mentiras” y maniobras políticas.
Todo ocurrió durante una audiencia del juicio oral por la causa Cuadernos, en la que Cristina está acusada de encabezar una presunta asociación ilícita vinculada al cobro de coimas en obras públicas. En medio de sus críticas a jueces y fiscales, la ex jefa de Estado hizo referencias que impactaron directo en el mapa político y que, según el entorno del salteño, volvieron a poner su nombre en una trama judicial de la que ya había sido apartado años atrás.
La reacción desde Salta no tardó nada: el equipo legal de Sáenz recordó fallos, resoluciones y hasta intervenciones en el Congreso, mientras el propio gobernador salió con los tapones de punta en X, Facebook e Instagram, señalando una supuesta jugada del kirchnerismo para despegarse de causas de corrupción y trasladar el foco con nuevas difamaciones en su contra.
Cristina habló en Comodoro Py y volvió a apuntar contra jueces, fiscales y Saénz
En su declaración de este martes en Comodoro Py, Cristina Fernández de Kirchner decidió presentarse ante el tribunal, pero optó por no responder preguntas de las partes. En cambio, leyó un texto donde volvió a disparar contra los magistrados y representantes del Ministerio Público que intervienen en la causa Cuadernos, a quienes viene cuestionando públicamente desde hace años.
Mientras cargaba contra lo que definió como un armado judicial y político, Cristina dejó caer referencias que tuvieron impacto inmediato en la arena pública. Según se indicó desde referentes políticos y jurídicos salteños, entre esas frases se incluyeron alusiones que, de manera indirecta pero clara para quienes siguen el caso, terminaron rozando otra vez a Gustavo Sáenz.
Esas menciones despertaron alarma en el entorno del gobernador porque, según remarcaron, los tribunales federales ya habían tratado la situación de Sáenz tiempo atrás, cuando se analizaba si correspondía vincularlo o no con el expediente de los Cuadernos. Por eso, la sensación que se instaló en el círculo cercano fue que se intentó reabrir, en el plano mediático y político, un tema que en la Justicia ya tenía una definición previa.
Desde distintos sectores en Salta se recalcó que la ex presidenta viene arrastrando un prolongado enfrentamiento con parte del Poder Judicial. En ese contexto de pelea abierta, las nuevas menciones generaron ruido y empujaron a una rápida respuesta del mandatario salteño, que interpretó las frases como un intento de asociarlo otra vez a un entramado de corrupción del que, según sus voceros, ya fue desligado por resolución judicial.
El fallo del 2019, la desvinculación de Saénz y los papeles que sacaron a relucir
Tras las palabras de Cristina en Comodoro Py, el entorno de Gustavo Sáenz sacó a relucir un punto clave: el expediente que se analizó en 2019 y que, de acuerdo con lo que explicaron sus abogados, terminó con la decisión de apartarlo de las acusaciones ligadas a la causa Cuadernos. Ese año, el juez federal Alejo Ramos Padilla resolvió no avanzar contra el entonces dirigente salteño.
Según recordaron los voceros jurídicos, Ramos Padilla no solo tomó esa determinación en el expediente, sino que más tarde expuso su criterio en la Cámara de Diputados de la Nación. Allí, de acuerdo con esa misma versión, el magistrado habría explicado por qué desestimó las imputaciones que se intentaban impulsar en su contra, dejando asentado que no correspondía sumarlo como acusado en esa trama.
Los allegados al gobernador remarcaron además que, pese a que su nombre aparecía mencionado en versiones y comentarios políticos, Gustavo Sáenz nunca llegó a ser formalmente imputado en la causa. Indicaron que, por decisión propia, se presentó de manera espontánea ante la Justicia para ponerse a disposición de los investigadores y dejar aclarado que no tenía nada que esconder.
En ese contexto, la reaparición de su nombre en boca de Cristina fue presentada desde Salta como un intento de revivir sospechas ya descartadas hace años. Por eso, dirigentes y asesores del mandatario se apuraron a recordar que existen actuaciones judiciales y documentación que, según señalan, respaldan la desvinculación de Sáenz de cualquier maniobra de corrupción vinculada al expediente de los Cuadernos.
El posteo de Saénz contra Cristina y las acusaciones de difamaciones
Con el ruido político instalado, Gustavo Sáenz eligió sus propias redes sociales para contestar. Desde sus cuentas oficiales lanzó un mensaje directo contra la ex presidenta, donde la acusó abiertamente de mentir y de querer ensuciarlo otra vez a través de lo que definió como difamaciones. La frase que más eco generó fue corta pero contundente: “Una vez más, la expresidenta Cristina Kirchner intenta ensuciarme con mentiras y difamaciones”.
En ese mismo hilo, el mandatario salteño sostuvo que detrás de las alusiones había una clara jugada política. Atribuyó esas acusaciones a una maniobra del kirchnerismo, a la que calificó como una estrategia para despegarse de las causas de corrupción que se investigan y, al mismo tiempo, trasladar el foco mediático hacia otros dirigentes. Sobre la presentación judicial de la ex mandataria en Comodoro Py, remató: “Hoy hace lo mismo en Comodoro Py”.
El mensaje se difundió con fuerza en X, Facebook e Instagram, donde usuarios de todo el país comentaron, compartieron y discutieron la pelea. Mientras algunos replicaban el posteo completo de Sáenz, otros volvieron sobre las frases de Cristina en el juicio, generando un clima de tensión y chicanas cruzadas que rápidamente se hizo tendencia entre quienes siguen de cerca la causa Cuadernos y la relación tirante entre ambos dirigentes.
Mayra Mendoza se metió en la polémica con una imagen y encendió más la bronca
En paralelo al cruce central entre Gustavo Sáenz y Cristina Fernández de Kirchner, se sumó otro ingrediente al escándalo: la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. La jefa comunal publicó una imagen del gobernador salteño que, según las reacciones posteriores, avivó las interpretaciones sobre un posible vínculo de Sáenz con la causa Cuadernos.
Esa publicación no pasó desapercibida. Desde Salta, distintos sectores salieron al cruce y la lectura predominante fue que el posteo de Mendoza buscó reforzar la idea de una conexión entre el salteño y la trama de presunta corrupción ligada al kirchnerismo. Voceros cercanos al mandatario recordaron de inmediato que existen resoluciones judiciales que lo apartaron del expediente y subrayaron que esa documentación respalda su desvinculación de las maniobras investigadas.
Referentes políticos y jurídicos del entorno del gobernador remarcaron nuevamente la existencia de esos papeles de la Justicia federal y señalaron que, a la luz de esos antecedentes, cualquier intento de reconstruir un vínculo entre Sáenz y las causas de corrupción resulta contradictorio con lo ya resuelto en sede judicial. Las respuestas públicas se concentraron en insistir con que las recientes alusiones se basan en señalamientos que, según ese entorno, ya fueron descartados en los tribunales.

