En plena Argentina Week en Nueva York, el gobernador Gustavo Sáenz se paró frente a fondos de inversión y altos referentes financieros para mostrar el modelo minero que impulsa Salta, poniendo sobre la mesa tres palabras que repitió una y otra vez: instituciones, previsibilidad y licencia social. La presentación fue este martes en el Consulado Argentino, ante un auditorio lleno de banqueros, gerentes de fondos y ejecutivos de multinacionales.
En ese escenario internacional, el mandatario dejó claro que Salta busca más inversiones mineras y de infraestructura, apoyándose en recursos naturales pero también en seguridad jurídica y reglas que no cambien a mitad de camino. A lo largo de su intervención, cruzó mensajes sobre la situación del país con señales directas al mercado global.
Según lo que expuso, la apuesta provincial es consolidar proyectos de largo plazo ligados a minerales críticos y a obras clave, mientras se muestra al mundo como un destino donde, aseguró, se respetan los compromisos asumidos con el capital privado.
Sáenz llevó el discurso minero salteño a la Argentina Week en Nueva York
El panel donde habló Gustavo Sáenz se llamó “Minería Estratégica y Minerales Críticos” y se realizó en el Consulado Argentino en Nueva York, como parte de la agenda oficial de la Argentina Week. Compartió la mesa con los gobernadores de San Juan, Marcelo Orrego; de Catamarca, Raúl Jalil; y de Jujuy, Carlos Sadir, todos frente a los mismos ojos: potenciales inversores atentos a dónde poner la plata.
La moderación quedó en manos de Paula Uribe, directora de Asuntos Externos de Río Tinto, la empresa que comanda el proyecto de litio Rincón en la Puna salteña. Desde ahí se marcó que Salta aparece en el radar global por sus recursos de litio y oro, pero también por el entramado legal que asegura continuidad a los proyectos.
En uno de los momentos más fuertes, Sáenz lanzó al auditorio: “Venimos a Nueva York no solo a mostrar lo que tenemos bajo nuestros suelos, sino lo que hemos construido sobre ellos: instituciones sólidas, reglas previsibles y una vocación firme de crecimiento sustentable”. La frase apuntó directo a los temores clásicos de los fondos: cambios de reglas y peleas políticas internas.
Durante la exposición también habló de la situación del país y repitió que el gran problema a recuperar es la confianza. Afirmó que “hoy Argentina tiene todo lo que el mundo demanda y nos falta eso que lamentablemente en los años se fue perdiendo: la confianza”, ligando ese déficit nacional con la necesidad de mostrar provincias alineadas con marcos estables.
El guiño al mercado: RIGI, confianza y “oportunidad histórica”
Frente a los inversores, Gustavo Sáenz resaltó la foto política de gobernadores junto a autoridades nacionales impulsando el RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones. Según explicó, la presencia conjunta fue presentada como señal directa al mercado de que hay una “gran oportunidad” para el capital extranjero en sectores como la minería.
El gobernador planteó que el impulso minero no se limita a un solo color político, sino que es una política compartida entre distintas provincias. Sostuvo que, “independientemente de los partidos a los que pertenecemos, los gobernadores tenemos claro que debemos aprovechar esta oportunidad histórica”, ubicando a la minería como motor de desarrollo de largo plazo en la región.
Seguridad jurídica, lindero y la pelea por trenes y gasoductos
Ante el público de la Argentina Week en Nueva York, Sáenz volvió una y otra vez sobre la idea de que la minería en Salta es política de Estado. Remarcó que las inversiones del sector son de muchos años y que, por eso, “las inversiones son a largo plazo y nosotros debemos respetarlas y acompañarlas. La seguridad jurídica y las reglas de juego claras son innegociables”.
Como ejemplo concreto, puso sobre la mesa la mina de oro Lindero. La describió como “una mina a cielo abierto que, tras 40 años de trabajo, hoy se ha convertido en el segundo complejo exportador de Salta”. Con ese dato, apuntó a mostrar que los proyectos mineros no son apuestas rápidas, sino procesos que pueden durar décadas si se mantienen las mismas reglas.
Otro eje fue la infraestructura. Sáenz contó que, cada vez que se sienta a hablar con inversores, aparece el mismo reclamo: rutas, trenes y energía. En ese contexto dijo: “Cuando hablamos con los inversores siempre se plantea el tema de la infraestructura. Por eso peleamos por el Corredor Bioceánico y por restablecer las redes de ferrocarril, como el C14”.
También enumeró gestiones con el Gobierno Nacional y con organismos multilaterales como el Banco Mundial, Fonplata y el BID para financiar obras clave. Señaló que “prontamente se van a licitar los ramales ferroviarios de carga que son fundamentales tanto para importar insumos como para exportar minerales”, y agregó la necesidad de avanzar en gasoductos para acompañar el crecimiento del sector.
Ambiente, licencia social y el mensaje final a los fondos
Hacia el tramo final, el gobernador sumó el costado ambiental y social del esquema. Resumió la línea oficial en una consigna breve: “Producir conservando y conservar produciendo”. En ese marco explicó que la llamada “licencia social” y el trabajo con equipos interdisciplinarios se presentan como piezas centrales para que los proyectos mineros se mantengan estables en el tiempo.
Según detalló en el panel, esos factores son presentados como los que garantizan que “las reglas del juego no cambien”, vinculando el aval de las comunidades y los controles ambientales con la continuidad de las inversiones. Como cierre frente al auditorio, lanzó que “los inversores globales no eligen destinos únicamente por su riqueza natural. Eligen seguridad jurídica. Eso es lo que ofrece Salta. Los recibimos con los brazos abiertos y les damos todas las garantías; los invitamos a invertir, a confiar y a crecer junto a nosotros”.

