El riesgo país de Argentina volvió a clavar los 600 puntos básicos y encendió otra luz roja en los mercados financieros, justo al arrancar la segunda semana de marzo, en medio de la tensión global por el conflicto en Medio Oriente. En los minutos previos a la apertura, el indicador de JP Morgan trepó hasta los 603 puntos, y aunque después bajó levemente a la zona de 593 puntos, siguió bien por encima de los 600 puntos que miran de reojo bancos, empresas y ahorristas. Esta nueva suba se da en un contexto internacional complicado que golpea de lleno a los bonos argentinos.
El salto del riesgo país sacude a los 600 puntos y castiga a los bonos
En la previa de la rueda financiera del 10 de marzo, el termómetro de JP Morgan, que mide el riesgo país de Argentina, marcó primero 603 puntos básicos, mostrando un salto inmediato frente al cierre anterior. Ese pico quedó directamente atado a la caída en las cotizaciones de los bonos argentinos que cotizan en Wall Street, donde los títulos volvieron a perder terreno ante una nueva ola de ventas.
Con el inicio formal de las operaciones, ese primer sobresalto se desinfló un poco y el indicador se acomodó en torno de los 593 puntos básicos. Sin embargo, la referencia clave siguió siendo clara: el mercado volvió a poner al país en la zona de los 600 puntos, un nivel que enciende alertas tanto afuera como adentro del país.
Si se lo compara con el cierre del viernes anterior, cuando el riesgo país se había ubicado en 575 puntos básicos, el movimiento muestra un avance de 18 unidades, lo que implica una suba del 3,13%. Esa diferencia de un día para el otro se convirtió en una señal de mayor desconfianza y volvió a pegar sobre el financiamiento y las expectativas.
Bonos argentinos en Wall Street no zafan y caen en medio de la ola vendedora
El golpe no quedó solo en el número del riesgo país: también se sintió fuerte en la deuda argentina que se negocia afuera. En el premarket de Wall Street, los bonos nacionales mostraron bajas de hasta 1,3%, siguiendo el mal clima global que viene castigando a la renta fija internacional. La presión vendedora se combinó con la suba del riesgo país y dejó a los títulos argentinos otra vez bajo la lupa.
Las caídas se concentraron sobre todo en los papeles de vencimientos más largos, que suelen ser los más sensibles cuando el humor del mercado se complica. Dentro de esa parte de la curva, los bonos con fecha de cobro en 2041 y 2046 quedaron entre los más golpeados por el movimiento de venta.
Este comportamiento de los bonos argentinos se dio en paralelo con el retroceso de otros activos de renta fija en el mundo, en un escenario atravesado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, que sumó incertidumbre y empujó a muchos inversores a desarmar posiciones de más riesgo.
Impacto del riesgo país en los mercados y la economía real
Con el riesgo país de Argentina otra vez orbitando los 600 puntos básicos, el costo de financiamiento soberano y corporativo se mantiene en niveles altos, lo que condiciona las decisiones de inversión y endeudamiento. La combinación de bonos en baja, riesgo país arriba de los 600 puntos y tensión internacional marcó la jornada financiera del 10 de marzo.
En este escenario, las pantallas de JP Morgan y de Wall Street volvieron a ser las referencias centrales para seguir la evolución de los bonos argentinos y del riesgo país, mientras los operadores analizaron el impacto de la escalada en Medio Oriente sobre los activos locales y sobre el resto de los mercados globales.


Riesgo país en Argentina: los bonos caen y el indicador vuelve a la zona de 600 puntos