RAFAM Salta, la Red de Actividad Física para Adultos Mayores, realizó una actividad de concientización para promover el mejor trato, la inclusión y el respeto hacia los adultos mayores. La jornada se desarrolló en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia sobre el Abuso y Maltrato a la Vejez, con eje en situaciones de abandono, escucha, autonomía y derechos. Integrantes de la fundación remarcaron que muchas personas mayores atraviesan dificultades en el ámbito familiar, social y económico, por lo que pidieron una mirada comunitaria más atenta.
Durante la actividad, el abandono fue señalado como una de las formas de maltrato que pueden afectar a las personas mayores. El planteo apuntó a visibilizar casos de desamparo que ocurren tanto dentro de las familias como en el entorno social, sin dejar de lado las complicaciones económicas que atraviesan muchos jubilados.
Adultos mayores y el abandono como forma de maltrato
Elba Yanet Bueno Enríquez participó de la jornada y sostuvo que hace falta mayor compromiso ante los casos de desamparo. En ese marco, describió situaciones en las que personas mayores quedan sin acompañamiento, aun cuando cuentan con familiares cercanos.
“El abandono a veces es familiar. Hay personas que tienen familia y las abandonan, y hay ancianos que no tienen familia y quedan a la deriva”, expresó Bueno Enríquez durante la actividad de concientización. Su planteo estuvo centrado en la necesidad de mirar de cerca esas realidades y no tomarlas como hechos aislados.
También se refirió al escenario económico que enfrentan muchos jubilados. Según señaló, hay adultos mayores que deben apoyarse en familiares, pedir ayuda a sus hijos o endeudarse para cubrir gastos cotidianos, situación que fue mencionada como parte de las dificultades que golpean su calidad de vida.
Promover una mirada de respeto, dignidad e inclusión
La situación económica también fue abordada por Paola Espinoza, profesora de gimnasia de la coordinación RAFAM Salta. En diálogo con Aries, indicó que numerosos jubilados atraviesan problemas que repercuten de manera directa en su vida diaria.
Espinoza sostuvo que ese panorama se relaciona con una pérdida de derechos y que las respuestas deben contemplar el rol del Estado, las familias y la comunidad. Además, explicó que desde la fundación impulsan campañas para instalar una mirada social basada en el respeto, la dignidad, la inclusión y el acompañamiento.
Entre esas propuestas mencionó “Abrázame, te necesito, abracemos al planeta”, una campaña vinculada con la promoción del buen trato hacia las personas mayores. La iniciativa busca reconocerlas como parte activa de la sociedad y no como figuras pasivas dentro de la vida cotidiana.
Mejor trato significa escuchar sus decisiones de todos los días
Espinoza remarcó que el respeto no se limita a brindar asistencia, sino que también implica escuchar lo que cada persona mayor quiere hacer. “Es muy importante que las personas mayores sean escuchadas: qué quieren hacer, qué quieren comer, cómo quieren vivir”, señaló.
La docente explicó que esa escucha debe alcanzar tanto las decisiones diarias como los proyectos personales que cada adulto mayor decide sostener. En ese punto, también hizo referencia a la autonomía económica y a la posibilidad de seguir definiendo objetivos propios.
“Qué quieren hacer con su dinero, en qué lo quieren invertir, de qué manera van a seguir emprendiendo proyectos y objetivos. No importa la edad, importan las ganas de vivir”, expresó Espinoza, al plantear que las personas mayores deben ser consideradas sujetos de derecho.
Inclusión y lenguaje: llamar a cada persona por su nombre
Otro de los ejes de la actividad estuvo relacionado con la manera en que la sociedad nombra y se dirige a los adultos mayores. Para Espinoza, el lenguaje también forma parte del reconocimiento y puede aportar al buen trato en la vida diaria.
“Es muy importante llamarlas por su nombre. Se llama Julia, se llama Juan, se llama el señor Andrés”, afirmó la profesora, al remarcar que cada persona debe ser reconocida desde su identidad y no desde etiquetas generales.
Además, recordó la existencia de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores. Consideró que ese instrumento debería difundirse con mayor amplitud para que sea utilizado como material de consulta y defensa de derechos, tanto por las propias personas mayores como por quienes las acompañan.
Desde RAFAM Salta indicaron que la actividad tuvo como objetivo promover la toma de conciencia sobre el abuso y el maltrato en la vejez, además de insistir en la importancia de reconocer a los adultos mayores como personas con derechos, deseos, proyectos y autonomía. Bueno Enríquez, al referirse a las dificultades que atraviesan muchos jubilados, afirmó: “Hay que seguir luchando y seguir adelante”.

