Vladímir Putin reconoció este domingo que Rusia atraviesa dificultades de seguridad en medio de una nueva intensificación de ataques de Ucrania sobre su territorio. El presidente ruso habló durante el congreso del partido oficialista Rusia Unida y aseguró que su país responderá para reforzar la protección de las fronteras y del territorio. Sus dichos aparecieron horas después de una ofensiva aérea con drones que, según el Ministerio de Defensa ruso, terminó con 213 aparatos interceptados en más de una docena de regiones, entre ellas Moscú. En paralelo, los bombardeos cruzados también dejaron heridos, muertos y daños en infraestructura energética de ambos lados.
Rusia quedó otra vez bajo presión tras una nueva oleada de Ucrania
Durante su intervención, Putin dijo: “Sí, vemos los problemas, somos conscientes de ellos y estamos respondiendo, pero sin duda garantizaremos la seguridad tanto del país como de nuestros ciudadanos, así como la inviolabilidad de las fronteras de Rusia“. Además, sostuvo que su gobierno superará “todos los desafíos actuales, incluidos los ataques terroristas contra nuestro territorio e instalaciones de infraestructura”.
Las declaraciones llegaron poco después de una nueva ofensiva ucraniana con drones. De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, fueron interceptados 213 aparatos en más de una docena de regiones del país. Entre las zonas mencionadas apareció Moscú, en un escenario que muestra una ampliación del alcance de estas operaciones.
Según el texto original, esta seguidilla se da dentro de la guerra abierta desde febrero de 2022. A la vez, Ucrania viene desplegando acciones de represalia dentro de suelo ruso, con foco sobre instalaciones que considera relevantes para la capacidad de Moscú de sostener la invasión.
Las dificultades se sintieron con fuerza en Krasnodar y también en Yaroslavl
Uno de los puntos más afectados fue la región de Krasnodar. Su gobernador, Veniamin Kondratyev, informó que la caída de restos de drones provocó la muerte de una persona, dejó otra herida y desató un incendio de gran magnitud en la refinería de Slaviansk-na-Kubani.
Esa planta figura entre las mayores procesadoras de crudo del sur de Rusia. Además, la autoridad regional precisó que el episodio dañó tendidos eléctricos y un gasoducto local, por lo que el impacto no quedó limitado solamente al complejo industrial alcanzado.
Desde Ucrania, Volodímir Zelensky se adjudicó los bombardeos por medio de publicaciones en redes sociales. Allí señaló que, además de la instalación de Krasnodar, las fuerzas de Kiev también golpearon otra refinería en la región de Yaroslavl, ubicada a unos 700 kilómetros de la frontera ucraniana. Sobre la planta de Krasnodar, indicó que está a unos 300 kilómetros de la línea del frente.
Ucrania apuntó a la infraestructura y la presión ya llegó hasta Crimea
La incursión contra Yaroslavl ocurrió una semana después de otro ataque que, según el texto original, había causado un incendio de gran escala en una refinería situada al sureste de Moscú. Con esa secuencia, la campaña de drones volvió a impactar sobre infraestructura energética en profundidad dentro de Rusia.
Los efectos sobre las cadenas de suministro también empezaron a sentirse en Crimea, anexada por Moscú en 2014. Allí, las autoridades locales declararon el viernes el “estado de emergencia” para intentar contener el desabastecimiento de combustible y los reiterados cortes de electricidad vinculados a pérdidas logísticas en el sur ruso.
El texto original indica que la campaña ucraniana sobre esos circuitos ya genera repercusiones críticas en la península. Desde Kiev sostienen que estos ataques responden a los bombardeos casi diarios que Rusia ejecuta contra civiles e infraestructura energética de Ucrania desde el inicio de la ofensiva en febrero de 2022.
Los ataques cruzados dejaron víctimas en territorio ruso y ucraniano
La jornada de este domingo también mostró nuevos episodios en Ucrania. En Kiev, la administración militar de la capital reportó al menos dos heridos por un ataque ruso con misiles balísticos.
A eso se sumaron bombardeos anteriores de Moscú que dejaron dos muertos en las regiones de Dnipropetrovsk y Sumi, de acuerdo con la misma información. Así, los cruces armados siguieron golpeando zonas urbanas e infraestructura en distintos puntos del país.
Del lado ruso y en áreas bajo control prorruso, también se informaron víctimas civiles. Las autoridades prorrusas reportaron afectados por ataques ucranianos en las ciudades fronterizas de Volgogrado y Bélgorod, además de la región ocupada de Donetsk.

