Un jurado popular de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto declaró culpable a Anselmo González, de 63 años, por el abuso sexual reiterado contra su sobrina de 11 años, un calvario que terminó en el suicidio de la nena en la localidad de Arias. El veredicto se conoció este viernes y el tribunal le impuso prisión perpetua. La causa se había iniciado luego de que la menor fuera internada de urgencia y, en el hospital, rompiera el silencio y relatara lo que pasaba con su tío.
Según quedó acreditado en el juicio, el hombre aprovechaba cada momento a solas con la niña en una vivienda familiar de Arias para someterla a agresiones sexuales y amenazarla. Esos hechos, detallados por la propia víctima ante médicos y en una carta que dejó escrita, fueron claves para la condena a González.
La muerte de la chica se produjo tras ingerir una gran cantidad de pastillas, lo que, de acuerdo al expediente, le causó intoxicación y asfixia. Ese final estremeció a toda la zona y terminó de darle dimensión al horror que se investigó en tribunales.
El infierno silencioso que vivía la sobrina de González
Los jueces dieron por probado que la sobrina de Anselmo González era atacada cada vez que el acusado se quedaba solo con ella en una casa familiar de Arias. En esas situaciones, el hombre no solo la abusaba, sino que además la amenazaba para que no contara nada. La menor tenía 11 años cuando, según la causa, comenzaron los episodios de abuso reiterado.
El caso salió a la luz el 10 de enero de 2023, cuando la nena sufrió una fuerte descompensación tras ingerir pastillas y su mamá la encontró a tiempo. Primero la llevaron a un hospital cercano y luego la derivaron al Hospital Infantil de Córdoba, donde siguió internada y recibiendo atención médica especializada.
Mientras estaba en ese hospital, la chica se animó a hablar con los profesionales de la salud. En esas charlas, la menor relató con detalles el abuso
La carta de la nena y las primeras medidas judiciales
En paralelo a la declaración en el hospital, se halló una carta escrita por la propia niña, donde dejaba por escrito la situación que atravesaba con su tío. Ese texto manuscrito fue incorporado al expediente como una de las pruebas centrales para entender el contexto de desesperación que vivía la menor en Arias.
Con ese primer testimonio y la aparición de la carta, la Justicia dispuso de inmediato una restricción de acercamiento para Anselmo González, con el objetivo de impedir cualquier contacto con su sobrina. En el marco de la causa, también se analizó si el acusado había intentado violar esa prohibición y volver a acercarse a la nena pese a la medida dictada.
La segunda ingesta de pastillas y el final más trágico
Tiempo después de la primera internación, y ya con la causa en marcha, la menor volvió a ingerir una gran cantidad de pastillas. De acuerdo a lo determinado en el expediente judicial, esa segunda ingesta terminó provocándole la muerte por intoxicación y asfixia. Los investigadores vincularon ese desenlace con el cuadro de sufrimiento que había comenzado con el presunto abuso sexual.
La muerte de la chica reforzó el peso de las pruebas colectadas durante la instrucción. Los informes médicos, los testimonios y la carta escrita por la nena fueron evaluados por el jurado popular de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto, que escuchó durante el debate todos los detalles de lo que había vivido la víctima en Arias.
En la sala, Anselmo González decidió negar las acusaciones en su contra, pero optó por no responder preguntas ni de la fiscalía ni de la defensa. Su estrategia fue mantener el silencio durante gran parte del juicio, mientras se reproducían informes y declaraciones que lo señalaban como autor de abuso sexual reiterado contra su sobrina.
El veredicto del jurado y la condena a perpetua
Al cierre del debate, el jurado popular y los jueces coincidieron con el pedido de la fiscalía y declararon a Anselmo González culpable de los abusos sexuales reiterados que se investigaban en la causa. La decisión fue tomada en la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto, después de analizar toda la prueba recolectada desde 2023.
Tras el veredicto, el tribunal le impuso la pena de prisión perpetua, en línea con el requerimiento formulado en primera instancia por la acusación. La condena abarca los hechos de abuso sexual contra la nena de 11 años y el impacto que esos episodios tuvieron en la vida de la víctima, que terminó con su muerte tras ingerir pastillas.


Prisión perpetua para Anselmo González por abusar de su sobrina de 11 años