Un grupo de presos de Orán fue sacado del encierro para trabajar en obras públicas de adoquinado en distintos barrios de la Ciudad de San Ramón de la Nueva Orán. El movimiento se da en el norte de Salta, dentro de un programa que mezcla capacitación laboral con tareas comunitarias. La iniciativa se apoya en un convenio oficial y apunta a que las personas privadas de la libertad aprendan un oficio mientras meten mano en el mejoramiento urbano de la ciudad.
Presos en cuadrillas de adoquinado
El convenio permite que internos oranenses a punto de terminar su condena salgan a hacer obras públicas municipales, sobre todo trabajos de adoquinado en la vía pública. El acuerdo fue sellado entre el Servicio Penitenciario de la Provincia y la Municipalidad de Orán, y habilita la incorporación de estos presos a equipos de trabajo que ya están en la calle.
De acuerdo a lo informado por las autoridades, los detenidos que participan son personas privadas de la libertad que se encuentran en la etapa final de su estadía en el penal. Se los suma a cuadrillas que avanzan con el adoquinado de calles en varios puntos de Orán, con tareas bien concretas de infraestructura básica para los vecinos.
Además del trabajo manual, el programa incluye instancias de capacitación, donde los internos reciben formación básica para desempeñarse en este tipo de obras públicas. La idea oficial es que el paso por estas cuadrillas de adoquinado les sirva después para conseguir changas o empleo formal cuando recuperen la libertad.
Reinserción social y oficios para personas privadas de la libertad
Las autoridades presentan el plan como una política de reinserción social para personas privadas de la libertad de Orán, usando las obras públicas como puente con la comunidad. Según explicaron, este esquema de trabajo conjunto busca que los vecinos vean a los internos en otra faceta, ligada al esfuerzo y al aporte concreto en el ordenamiento de las calles.
Desde la Municipalidad remarcan que la presencia de estas cuadrillas de presos en barrios puntuales de Orán ayuda al mejoramiento de los espacios urbanos, sobre todo en zonas donde el adoquinado hacía rato era reclamado por los habitantes. Las tareas incluyen nivelación, colocación de adoquines y mantenimiento de veredas y cordones.
Para el Servicio Penitenciario, la clave del programa pasa por la formación en oficios y la creación de hábitos de trabajo. Señalan que muchos de los participantes nunca habían tenido un empleo estable y que el contacto diario con horarios, responsables de obra y reglas claras de convivencia puede influir en su vida después de salir del penal.
Capacitación, disciplina y promesas de inclusión
Entre los objetivos escritos del convenio se menciona la adquisición de competencias técnicas y la incorporación de hábitos laborales por parte de los internos, con la meta de que armen un proyecto de vida ligado a la responsabilidad y a la cultura del trabajo. Las jornadas combinan charla teórica, práctica en la obra y evaluación del desempeño de cada persona privada de la libertad.
Desde el Servicio Penitenciario marcaron el énfasis en crear “oportunidades reales de inclusión” y reafirmaron que la política penitenciaria está orientada a la “formación, la dignidad y la integración social de las personas privadas de la libertad” que hoy están trabajando en el adoquinado y otras obras públicas en Orán.


Presos participan en obras públicas de adoquinado en Orán