Un nuevo informe del INDEC volvió a encender todas las alarmas: en plena Argentina, más de 4 de cada 10 niños viven en hogares atravesados por la pobreza. Los datos, que surgen de los aglomerados urbanos de todo el país, revelan que son alrededor de 8,5 millones las personas pobres y que el golpe más fuerte cae, otra vez, sobre los más chicos, sobre todo en la franja menor de 18 años.
El relevamiento muestra que, mientras el promedio general de pobreza es del 28,2 % de la población, cuando se mira solo a los menores de 14 años el número se dispara arriba del 40 %. Además, si se estira la lupa hasta los 17 años, la proporción de chicos y chicas por debajo de la línea de pobreza crece todavía más.
En ese mapa de la pobreza en la Argentina, la realidad de los niños y adolescentes queda muy por encima de la del resto de la sociedad, con diferencias fuertes según la edad y el tramo de vida escolar en el que se encuentran.
Entre los números del INDEC, los niños llevan la peor parte
El INDEC ubicó el índice de pobreza general en el 28,2 % de la población total. Pero cuando el foco se pone en los chicos de 0 a 14 años, la cifra sube al 41,3 %, es decir, más de 4 de cada 10 viven en hogares que no llegan a cubrir la canasta básica total.
El propio organismo estadístico detalló que, si el análisis se amplía a los menores de hasta 17 años, el 42,3 % de ese grupo está por debajo de la línea de pobreza. De esta forma, los que no llegaron a la mayoría de edad quedan claramente sobrerrepresentados entre los sectores más golpeados por la falta de ingresos suficientes.
Dentro de esa franja, los adolescentes son los que aparecen en la situación más delicada. Según los datos oficiales, en el tramo de 12 a 17 años la pobreza trepa al 45 %. En otras palabras, casi la mitad de los pibes de esa edad está en hogares que no logran cubrir los gastos básicos de cada mes.
El informe también marca una brecha muy notoria cuando se comparan estos números con los de los adultos mayores. Mientras que el 41,3 % de los menores de 14 años es pobre, solo el 9,7 % de las personas de 65 años o más se encuentra en la misma condición, lo que muestra un contraste fuerte dentro de la misma sociedad.
La pobreza crece con la edad: de la primera infancia a la adolescencia
Otra parte clave del trabajo del INDEC desarma los datos por edades más específicas. En la primera infancia, de 0 a 5 años, el 35,7 % de los chicos vive en hogares pobres y el 6,6 % está en la indigencia, es decir, ni siquiera llegan a cubrir el costo de la canasta básica alimentaria.
Cuando los chicos avanzan a la etapa de 6 a 11 años, los números empeoran: la pobreza sube al 43,4 % y la indigencia pasa al 9,1 %. De esta manera, la vulnerabilidad económica aumenta a medida que los nenes y nenas entran y transitan la escuela primaria.
El cuadro más pesado aparece, sin vueltas, entre los adolescentes de 12 a 17 años. En ese segmento, el 45 % vive bajo la línea de pobreza y el 11,4 % se encuentra directamente en la indigencia. Esto significa que más de 1 de cada 10 adolescentes no logra cubrir sus necesidades alimentarias mínimas.
En paralelo, el informe precisa que, en el total de menores, la indigencia afecta al 8,6 %, mientras que entre los adultos de 65 años o más el índice baja al 1,4 %. En ambos casos se trata de hogares que no alcanzan a comprar la comida básica del mes, pero la incidencia es mucho más alta en los grupos infantiles y adolescentes.
Más chicos pobres que adultos: así se reparte la desigualdad
El documento oficial también muestra cómo se distribuye la pobreza por edades dentro de la Argentina. Los niños de 0 a 14 años representan el 22,3 % de la población, pero concentran el 32,6 % de todas las personas pobres, lo que marca una diferencia clara entre su peso demográfico y su presencia en los indicadores de vulnerabilidad.
El perfil típico de los hogares pobres donde viven estos niños se describe como grupos familiares de casi cuatro integrantes, con ingresos mensuales alrededor de $783.493, según las cifras del INDEC. Para salir de la pobreza, esos mismos hogares necesitarían sumar cerca de $435.637 pesos más por mes, lo que se traduce en una brecha del 35,7 % entre lo que entra y lo que deberían ganar para superar la línea de pobreza.
La síntesis del informe señala que, en el segundo semestre de 2025, la pobreza en el país mostró una leve baja en el promedio general, pero mantuvo un impacto especialmente fuerte sobre la niñez y la adolescencia.
Fuente:Que Pasa Salta

