Un duro paro nacional en las universidades públicas arrancó este lunes y golpea de lleno a la Universidad Nacional de Salta (UNSa): docentes y no docentes frenan actividades, se suspenden cátedras y miles de estudiantes quedan en el aire sin saber si tendrán clases durante casi todo el mes. La medida, motorizada por las federaciones Conadu y Conadu Histórica, se extenderá del 16 al 21 de marzo y del 23 al 30 de marzo, y apunta a una recomposición salarial y a más presupuesto para el sistema universitario.
En las universidades del país y en particular en la UNSa, el paro ya se siente en las aulas, en los pasillos y hasta en las fotocopiadoras, mientras gremios y agrupaciones se organizan para sostener la protesta. El conflicto se mete de lleno en la vida cotidiana de las familias salteñas que tienen a sus hijos estudiando en la universidad pública.
El eje del reclamo es claro: los sindicatos afirman que los salarios universitarios se derrumbaron en los últimos meses y que el presupuesto para funcionar no alcanza. En ese marco, la UNSa se transforma en uno de los escenarios más calientes del paro de universidades, con una adhesión amplia de la comunidad académica.
Paro en la UNSa: docentes y no docentes frenan la rutina universitaria
En la UNSa, las asambleas internas resolvieron sumarse al paro nacional y la decisión ya empezó a sentirse en todos los sectores: docentes y personal no docente adhirieron a la medida, por lo que distintas cátedras confirmaron la suspensión de actividades. A lo largo del día, se multiplicaron los avisos por redes sociales, grupos de WhatsApp y carteles en las puertas de las aulas avisando qué materias no arrancan o se frenan.
La comunidad universitaria salteña se fue enterando a cuentagotas: algunas materias anunciaron que no dictarán clases durante todo el período del paro, mientras otras siguen evaluando cómo sumarse. Mientras tanto, los estudiantes recorren la UNSa preguntando cátedra por cátedra si hay clases o no, en un clima de confusión e incertidumbre.
Del lado del personal no docente, la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Salta (APUNSa) confirmó que está llevando adelante encuentros informativos en diferentes dependencias. El objetivo de estas reuniones es explicar la situación salarial del sector y los motivos del paro, con participación abierta tanto para afiliados como para trabajadores que no están dentro del gremio.
La secretaria general de APUNSa, Stella Mimesi, remarcó en Radio UNSa que “es importante que los compañeros se informen por fuentes oficiales y puedan acercar sus dudas o sugerencias al sindicato”. Además, subrayó que, según lo que sostienen desde el gremio, el derecho de huelga está protegido por la Constitución y por el convenio colectivo de trabajo. En este marco, APUNSa adelantó que seguirá con los encuentros en distintas facultades y sedes mientras continúe el plan de lucha.
Reclamo salarial al rojo vivo y números que preocupan en las universidades
Detrás del paro en las universidades, y que golpea con fuerza a la UNSa, hay un reclamo salarial que viene acumulando bronca desde hace meses. Las federaciones Conadu y Conadu Histórica argumentan que la pérdida del poder adquisitivo de los sueldos universitarios se profundizó y que ya no se puede sostener la situación. La protesta apunta a una recomposición salarial urgente y a un refuerzo del presupuesto universitario.
En paralelo, la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD – UBA) difundió datos que encendieron aún más la polémica. Según esa organización, el salario real de los docentes universitarios está en “su nivel más bajo en décadas”: un 35,6% menos que en noviembre de 2023 y 2,7% por debajo de lo que cobraban en 2004. Además, señalaron que desde noviembre de 2023 los docentes “perdieron el equivalente a 11,5 salarios. De cada tres meses trabajados, solo pagaron dos”, según expresó la referente gremial Laura Carboni.
Estas cifras son usadas por los sindicatos como argumento central para sostener y endurecer el paro nacional en las universidades, incluido el paro en la UNSa, durante toda la segunda quincena de marzo.
Calendario académico en suspenso: cómo pega el paro en la UNSa
Mientras se mantiene el paro de universidades, en la UNSa las agrupaciones estudiantiles empezaron a informar cómo se verá modificado el calendario académico. En la Facultad de Humanidades ya avisaron que varias materias no iniciarán clases porque sus equipos docentes se adhieren al paro nacional, y adelantaron que se irán publicando listados con las cátedras que se suman a la medida.
En los pasillos de la UNSa, el comentario es uno solo: nadie sabe con certeza qué va a pasar con el comienzo del ciclo lectivo en esas materias, ni cómo se recuperarán los días perdidos. Muchos estudiantes que viajaron desde el interior de la provincia contaron que organizaron alquileres, changas y horarios de trabajo pensando en el inicio de clases, y ahora se encuentran con un paro que frena todo.
Además del salario, los gremios universitarios reclaman el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario Nº 27795, aprobada el año pasado por el Congreso. De acuerdo con lo que señalan las organizaciones docentes, esa norma prevé un aumento de los recursos destinados al sostenimiento de las universidades públicas y forma parte central de las demandas que acompañan el paro nacional iniciado este lunes.

