Un fuerte paro de PAMI encendió la alarma este lunes en Salta: los médicos de cabecera comenzaron una medida de fuerza de 72 horas que complica la atención de los afiliados y deja a miles de jubilados colgados con sus turnos. La protesta, que se replica en varias provincias, estalla en rechazo a cambios en el esquema de pagos y en las condiciones de trabajo, que, según los profesionales, significan un recorte brutal de ingresos y ponen en riesgo la continuidad de consultorios. En plena mañana de este lunes 13 de abril de 2026, solo se garantiza la atención de urgencias.
La movida la definió la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral y Afines (APPAMIA), que nuclea a médicos de cabecera y otros prestadores de PAMI. El gremio avisó que durante las tres jornadas del paro se atenderán nada más que emergencias, de acuerdo al criterio médico y cumpliendo la normativa vigente, mientras los turnos programados quedan en suspenso.
El conflicto tiene como eje la resolución 1107/2026, firmada el jueves pasado, que modificó de raíz la forma en que se paga el trabajo de los médicos. APPAMIA denuncia que la medida recorta ingresos, suma más prestaciones dentro de un mismo monto fijo y borra incentivos clave para la profesión, todo esto con aplicación retroactiva a abril.
Paro de 72 horas en PAMI: médicos al límite por un recorte feroz
Según APPAMIA, la nueva norma de PAMI es el detonante del paro porque elimina la consulta presencial como fuente central de ingreso y mete más tareas dentro de un paquete cerrado. El gremio sostiene que, con este cambio, los médicos terminan haciendo mucho más trabajo por una plata que, además, es bastante menor.
La resolución, señalan, también se llevó puesto el incentivo destinado a la formación profesional, un plus que muchos usaban para capacitarse y sostener especializaciones. A eso se suma el enojo porque la decisión se tomó sin consultar a los prestadores y se aplicó de manera retroactiva, impactando de golpe en los números de abril y descolocando cualquier planificación de gastos.
La doctora Fernanda Scoccia, secretaria de género de APPAMIA, no dejó margen a la duda sobre el golpe al bolsillo: afirmó que la aplicación de la resolución implica una baja abrupta del salario y remarcó textualmente: “Los médicos de cabecera cobrarán exactamente la mitad”. Para quienes trabajan jornada completa con adultos mayores, el ingreso baja de 2.100.000 pesos a 1.400.000 pesos.
Scoccia también planteó que, incluso antes del recorte, el monto ya venía corto para sostener los gastos básicos de un consultorio. Detalló que hay médicos que directamente “no les alcanza para pagar el alquiler, una secretaria o internet”, tres costos que son imposibles de esquivar si se quiere mantener la atención al día.
La organización del trabajo tampoco deja margen para respiros. La dirigente describió que la tarea de los médicos de cabecera funciona como una dedicación de tiempo completo, con mucha consulta y una montaña de trámites administrativos. Cada profesional tiene que atender un paciente cada 20 minutos y validar en tiempo real cada consulta en el sistema informático de PAMI.
Consultorios al borde: más pacientes, menos plata y sistema que se cae
El sistema digital, según Scoccia, “generalmente se cae”, por lo que muchos terminan volviendo a la computadora después de las 22 para cerrar la jornada. La validacion tiene que cargarse antes de las 24 del mismo dia o la consulta queda “fuera de rango” y directamente no se paga, lo que agrega más presión y angustia a una rutina ya saturada.
La central gremial define el escenario como “estresante” por la mezcla de ingresos reducidos y responsabilidades al palo. A las consultas se suman las recetas de todo tipo de insumos, incluso pañales, las derivaciones a especialistas, los pedidos de internación y las visitas domiciliarias, que consumen tiempo y recursos sin un reconocimiento económico acorde.
Con el esquema vigente, por cada afiliado se reconocen 2.100 pesos. APPAMIA sostiene que esa cifra no alcanza para cubrir el trabajo médico ni la infraestructura mínima de un consultorio. En un comunicado, sintetizaron la situación al afirmar: “El resultado es claro: más trabajo, menos ingresos y menor reconocimiento al ejercicio médico, afectando de manera directa la sostenibilidad del consultorio y la calidad de atención”.
Scoccia remarcó que ya con el ingreso anterior varios consultorios trabajaban a pérdida. “Con el doble, el gasto ya daba pérdida. Sin previo aviso, te lo reducen a la mitad. A los médicos les va a ser imposible afrontar los gastos fijos del consultorio con la mitad de lo que están ganando”, advirtió, en medio del inicio del paro que impacta en la atención de PAMI también en Salta.
Odontólogos de PAMI también en conflicto
El paro de PAMI no solo desnuda la crisis de los médicos de cabecera: los odontologos que atienden a jubilados tambien estan en plena pelea por deudas y aranceles miserables. APPAMIA expuso que a mediados de marzo recién se abonó una parte de lo que se debía de ese mes, mientras que los pagos de diciembre todavía siguen en el aire.
Scoccia informó que, por cada paciente, los odontólogos de PAMI cobran 374 pesos. La dirigente comparó ese monto con lo que cuesta hoy mantener un consultorio odontológico mínimamente equipado. Explicó que “un cartucho de anestesia vale mil” y que, en cada práctica, se usa aparatología de alta complejidad, con equipos que no se pueden dejar de mantener.
También subrayó que “un consultorio odontológico cuesta millones de pesos”, entre sillas, instrumental, materiales y mantenimiento. Según su descripción, la cuenta no cierra por ningún lado: con esos aranceles, los prestadores no pueden reponer insumos básicos y la continuidad de la atención odontológica de PAMI se vuelve inviable. “Así es imposible sostener la atención odontológica”, concluyó.
De acuerdo a APPAMIA, hasta ahora muchos odontólogos venían bancando con plata propia los gastos del consultorio para no cortarles las prestaciones a los afiliados, a pesar de arrastrar tres meses de atraso en los cobros. Scoccia señaló que esa situación llegó al límite y que, como respuesta, el sector odontológico está desde hace un mes en retención de tareas.
Reclamos, juicios laborales y contrapropuesta explosiva
La retención de tareas de los odontólogos se suma al paro de médicos de cabecera dentro de un mismo plan de lucha, apuntado a la actualización de aranceles y a ordenar los pagos atrasados. APPAMIA afirma que los valores actuales de 2.100 pesos por paciente para medicos y 374 para odontologos hacen imposible sostener la actividad en condiciones dignas.
Como respuesta, la asociación presentó una contrapropuesta donde fija un valor de 6.500 pesos por paciente, que define como “piso necesario para sostener la atención médica”. La organización aclara que ese número surge de los costos reales del ejercicio profesional y acompaña la idea con una frase tajante: “Sin retribuciones dignas, no hay salud de calidad”.
Entre sus pedidos, APPAMIA exige la derogación inmediata de la resolución 1107, una mejora en las retribuciones tanto para médicos como para odontólogos y la reincorporación de profesionales que, según el gremio, fueron cesanteados sin causa. Estos prestadores iniciaron un juicio de regularización laboral al considerar que las exigencias impuestas por PAMI —como horarios fijos, dedicación exclusiva, restricciones para tomar licencias o vacaciones sin reemplazo y requisitos edilicios específicos— configuran una “relación laboral encubierta”. “Pidieron la regularización y fueron despedidos”, describió Scoccia.
La asociación adelantó que está evaluando pasos legales y judiciales para defender a los profesionales involucrados, en el marco del plan de lucha que incluye el paro de 72 horas de los médicos de cabecera iniciado este lunes.

