En medio del paro de colectivos y de servicios cada vez más recortados, el testimonio de una pasajera terminó chocando de frente con la política económica de Milei y explotó en redes. La mujer habló al borde del llanto sobre la plata que no alcanza, los sueldos que se licúan y el castigo diario que significa depender del bondi para ir a trabajar. Su frase “Estoy cansada” quedó clavada como resumen de un cansancio que se repite en miles de usuarios en todo el país.
El video del paro de colectivos que mostró a una pasajera quebrada por la crisis
La escena se grabó en plena calle, mientras regía el paro de colectivos con frecuencias reducidas y paradas llenas de gente esperando sin saber cuándo iba a pasar la próxima unidad. Un noticiero se acercó a una parada y allí apareció esta pasajera, joven, con cara de agotamiento y cara de no dar más, contando lo que le pasa todos los días para poder llegar a trabajar.
Frente a la cámara, la mujer arrancó sin vueltas: “Estoy cansada. Tengo 28 años y lo único que digo todos los días es que estoy cansada”. La imagen mostró a una trabajadora común, parada al lado de la fila eterna del colectivo, enojada y triste por la situación económica que, según señaló, se profundizó con la “crisis económica de Milei”.
El informe televisivo contó que el video se viralizó enseguida, corrió por X, TikTok, Instagram y WhatsApp, y en pocas horas juntó miles de comentarios, muchos de usuarios que dijeron sentirse identificados con el mismo hartazgo frente a los aumentos, los recortes y las demoras eternas en el transporte público.
“No me alcanza para comer”: el golpe de la economía de Milei en el bolsillo de la pasajera
La pasajera no se quedó solo con la bronca por el paro de colectivos, sino que apuntó directo al bolsillo. En su relato, conectó las demoras del bondi con la pérdida del poder de compra y el subidón de los precios en el supermercado. Habló de la “crisis económica de Milei” y marcó cómo le cambió la vida cotidiana, desde la mesa familiar hasta las deudas que se le acumulan mes a mes.
Con la voz quebrada, describió su rutina: “Llego a mi casa a las 9 de la noche, tengo un nene y no puedo pasar tiempo con él. Salgo a las 5 de la mañana para ir a trabajar”. El testimonio mostró cómo la combinación de sueldos bajos, pasajes caros y horas perdidas esperando el colectivo le come el día entero, entre viaje, trabajo y reenganchar otro bondi de vuelta.
La joven, oriunda de Quilmes, fue más a fondo con la falta de plata: “No me alcanza para comer… En mi casa decimos que somos vegetarianos, con humor… Ya no comemos carne, me cuesta comprar un paquete de fideos, me cuesta ir a la verdulería, no llego a fin de mes, me tengo que endeudar. Estoy cansada”. Sus palabras se enfocaron en la situación económica del país y en cómo los salarios se quedan muy atrás frente a los aumentos de los alimentos básicos.
El costo del boleto, los atrasos y el miedo a perder el laburo
En otro tramo del video, la pasajera contó que la irregularidad del servicio la deja siempre al filo con su trabajo. Explicó que los colectivos tardan tanto y pasan tan llenos que muchas veces llega tarde y teme que eso termine pegándole en el sueldo o incluso en la continuidad laboral. Ligó así el paro de colectivos y la reducción de frecuencias a un riesgo concreto para quienes dependen del transporte público para mantener su empleo.
La mujer también reveló un dato que encendió más la bronca en redes: “Por día pago 5 mil o 6 mil pesos de sube. Estoy cansada”. Dijo que directamente prefiere no sacar la cuenta mensual de lo que gasta en viajar porque le genera más angustia, y remarcó que el aumento del transporte se come una parte importante de su sueldo en un contexto en el que los salarios pierden contra la inflación.
Conflicto por subsidios, menos colectivos en la calle y usuarios al límite
El episodio se da en un contexto de conflicto fuerte en el sistema de transporte público, con paro de colectivos y recorte de servicios que vienen complicando a quienes usan el bondi para ir a trabajar o estudiar. Las empresas, los choferes y el Gobierno nacional discuten por subsidios, tarifas y costos operativos, mientras las unidades circulan cada vez menos y la espera en las paradas se hace interminable.
En las coberturas se mencionó que las decisiones del Gobierno nacional sobre la reducción o eliminación de subsidios al transporte en distintas zonas forman parte del trasfondo del problema. Según se describió, estas medidas se suman a la suba general de costos y a los reclamos del sector, en un panorama donde los pasajeros quedan atrapados entre boletos más caros, menos colectivos y salarios que no siguen el ritmo de los aumentos.
Más allá de este caso puntual de la pasajera que enfrentó las cámaras, el video se replicó como símbolo de lo que pasa en cientos de paradas del país: esperas mucho más largas que antes, unidades que llegan repletas y gente viajando apretada. En ese escenario, la frase repetida por la mujer, “Estoy cansada”, quedó asociada en redes a la combinación de la política económica de Milei, la crisis del transporte y el desgaste diario de los usuarios que siguen dependiendo del colectivo para poder llegar a fin de mes.


El comentario de una pasajera de colectivo que cuestiona a Milei se vuelve símbolo del malestar