El caso Ángel tuvo un cambio importante en las últimas horas y volvió a poner el foco sobre cómo murió el nene de 4 años en Comodoro Rivadavia. Los nuevos estudios incorporados al expediente señalaron que las más de 20 lesiones cerebrales detectadas en la cabeza no habrían sido la causa de muerte, como se pensó al principio. En cambio, según conclusiones preliminares del análisis histopatológico, el fallecimiento habría estado vinculado con una infección respiratoria extensa que no recibió tratamiento. Aun así, los padres detenidos, es decir la madre y su pareja, continúan presos mientras la fiscalía mantiene abierta la investigación.
El nuevo elemento apareció a partir de un estudio microscópico de tejidos hecho por el laboratorio regional de investigación forense del Ministerio Público Fiscal de Chubut. Ese examen fue pedido por la médica forense Eliana Bévolo, quien ya había realizado la autopsia preliminar el 7 de abril y todavía debe presentar la conclusión final sobre la causa eficiente de muerte.
Ese análisis complementario había sido solicitado para confirmar o descartar si Ángel había muerto por un cuadro compatible con síndrome del sacudón. Sin embargo, el resultado terminó moviendo el eje de la causa y abrió una línea distinta dentro del expediente judicial.
El cambio en el caso Ángel salió de un estudio de tejidos incorporado al expediente
De acuerdo con fuentes con acceso al informe entregado a la fiscalía, en los pulmones del niño se detectó una bronquiolitis aguda en distintas zonas del pulmón derecho y del izquierdo. Además, en una parte del pulmón izquierdo se encontró una bronconeumonía. A eso se sumó una “laringitis aguda con mucho edema” y también una faringoamigdalitis aguda.
Según esas mismas fuentes, todos esos hallazgos describen un cuadro inflamatorio en las vías respiratorias y en la garganta que comprometía de manera seria la respiración del menor. Por eso, la hipótesis que ahora gana peso dentro del expediente es que el desenlace fatal no se produjo por las lesiones en la cabeza, sino por un proceso respiratorio grave que no fue atendido.
Los especialistas también fijaron un dato temporal que para los investigadores es relevante: Ángel habría pasado entre 6 y 12 horas previas a la muerte con hipoxia. Eso indicaría que la falta de oxígeno en el cerebro no ocurrió de golpe, sino durante varias horas. Sobre ese punto, las fuentes citadas remarcaron: “La falta prolongada de oxígeno produjo daño en el cerebro, el tronco encefálico, los riñones y otros órganos”.
Antes de que se conociera esta ampliación pericial, Bévolo había señalado como causa probable del fallecimiento “una muerte cerebral vinculable a una hipertensión endocraneana por edema cerebral difuso y generalizado asociado a herniación de las amígdalas cerebelosas vinculable a hemorragia subaracnoidea”. Ahora deberá revisar en detalle el resultado del histopatológico que ella misma pidió.
Padres detenidos: la fiscalía sostuvo que la imputación sigue mientras avanza la pesquisa
A pesar del viraje que introdujo este nuevo estudio, desde la fiscalía señalaron que por ahora la línea acusatoria no cambia. El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, afirmó a Crónica: “Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados”.
En la misma declaración agregó: “Resta mucho por profundizar y establecer las responsabilidades de todos los involucrados en este caso”. De esa manera, el Ministerio Público dejó en claro que no tomará este informe preliminar como cierre del tema, sino como una parte más dentro de una investigación todavía abierta.
Olazábal también anticipó que no se quedarán con una única mirada técnica. Según explicó, cuando esté listo el informe final van a pedir precisiones y además convocarán a otros especialistas. Su frase fue textual: “Cuando tengamos el informe final pediremos precisiones y designaremos consultores expertos para que nos aporten conclusiones. No nos vamos a quedar con un solo dictamen”.
Fuentes del caso indicaron que la fiscalía seguirá empujando la causa bajo la figura de abandono seguido de muerte. Esa calificación, según explicaron, no impide que continúen bajo análisis las lesiones y el posible maltrato dentro del contexto en el que murió el niño. En el expediente están presos Mariela Beatriz Altamirano y Michel Kevin González, quienes al inicio fueron imputados por el presunto homicidio.
Testimonios, antecedentes y la llamada al 107 siguen bajo análisis
Mientras se espera la conclusión final de la pericia, los investigadores también siguen de cerca distintos testimonios y antecedentes. Entre las hipótesis mencionadas por fuentes del expediente citadas por Infobae aparece la posibilidad de que Ángel se haya enfermado porque “lo bañaban con agua fría”. Ese punto se apoya, entre otros elementos, en la declaración de una maestra de apoyo del jardín al que iba el nene.
Durante la audiencia de formalización del 14 de abril, y según reprodujo Diario Crónica, la docente relató que el 26 de marzo, diez días antes de la muerte, Ángel “estaba angustiado”, por lo que se activó una intervención. En ese marco, el chico habría dicho que “lo habían bañado con agua fría y que él quería agua calentita”. Ese relato fue incorporado por la fiscalía como un elemento considerado significativo para reconstruir cómo vivía el menor en los días previos al fallecimiento.
En esa misma audiencia, el fiscal Facundo Oribones mencionó además el testimonio de un hombre vinculado a Altamirano. Según esa declaración, el hombre dijo haber visto maltratos de la mujer y situaciones de descuido respecto de otro hijo suyo en Misiones. De acuerdo con ese testimonio, el niño era dejado “encerrado para salir de noche”, recibía golpes cuando pedía comida y era castigado “con duchas de agua fría”.
Otro punto que sigue bajo análisis es lo que contó la madre cuando intervino el sistema de emergencias el 5 de abril. La llamada ingresó por un menor con “dificultades respiratorias”, un dato que ahora tomó otra dimensión dentro del expediente después de que se incorporara el estudio histopatológico.
En ese intercambio con la Policía, Altamirano declaró: “Hace aproximadamente una hora, a las 7 aproximadamente, momentos en que me encontraba en otro dormitorio tomando mates, voy a ver a mi nene por haberse hecho encima. Por tal motivo, lo cambié y lo trasladé a otro dormitorio donde comenzó a dormir. Minutos más tarde, cuando estaba nuevamente en el living comedor tomando mates, empiezo a constatar que mi hijo no emitía ruido alguno, extraño porque el de costumbre es de roncar cuando duerme. Inmediatamente doy ingreso a la habitación, y es ahí cuando constato que se encontraba inhalando y exhalando con dificultad “dificultades respiratorias”. Es por ello que me empiezo a desesperar, nunca le había sucedido algo similar, lo tome con ambos brazos y le golpeaba la espalda por si algo le obstruía. Pero no, seguía igual, ahí es que lo recuesto nuevamente y empiezo a practicar maniobras de RCP, reanimaciones cardiopulmonares. A lo que en el lapso de unos 35 minutos aproximadamente, continuaba igual. Opto en tal sentido por apartarme, y llamar al Número de Emergencias 107 a fines de que asistan a mi nene. Desconozco el motivo por el cual se encuentra en este estado, no está enfermo ni nada, me tomo de sorpresa y no sabía qué hacer”.
Según el texto original de la causa, en su descargo ante la Justicia la mujer sostuvo esa misma versión.

