Sabrina Gerez denunció que Pablo Rangeón, condenado a siete años de prisión y alojado en la cárcel de Villa Las Rosas, seguiría hostigando a víctimas y a la abogada querellante mediante redes sociales y cuentas anónimas. La mujer sostuvo que, pese a que permanece detenido desde su condena en 2022, aún tendría acceso a perfiles desde los que se difunden agravios, mensajes intimidatorios y datos personales. En declaraciones a Aries, también afirmó que ya hizo nuevas presentaciones judiciales por esta situación y remarcó que siente miedo “con él dentro o fuera de la cárcel”.
Nuevos señalamientos contra Rangeón desde la cárcel
Gerez, quien fue la primera denunciante pública contra el exproductor de moda salteño, contó que el hostigamiento no se habría detenido después de la condena. Según relató, desde que se supo que ella lo había denunciado, la persecución siguió por distintas vías y ahora también alcanzaría a la letrada que representó a varias víctimas en la causa.
“Desde que se enteró de que yo lo había denunciado, nunca paró de hostigarme”, afirmó Gerez en declaraciones a Aries. Además, aseguró que el condenado mantiene una “obsesión” con ella y con la abogada querellante, mientras que señaló que las publicaciones en esas cuentas incluyen agravios, intimidaciones e información privada.
En ese marco, dio un ejemplo puntual sobre lo que, según dijo, apareció en redes. “La última publicación que hizo fue subir nuestras denuncias con nuestros nombres, direcciones y teléfonos”, aseguró. De esa manera, planteó que una de las mayores preocupaciones pasa por la difusión de datos sensibles de quienes lo denunciaron.
La denunciante agregó que el hostigamiento no se limitaría a publicaciones visibles, sino que también incluiría contactos directos. “Me manda solicitudes, mensajes y después los borra. Me quiere hacer saber que está presente todo el tiempo”, denunció. A partir de eso, indicó que volvió a recurrir a la Justicia con nuevas presentaciones.
La denunciante dijo que siente miedo con Rangeón dentro o fuera de la cárcel
Al hablar del impacto personal de esta situación, Gerez expresó que siente temor más allá del lugar en el que esté detenido. Según explicó, el punto central es que una persona condenada y privada de la libertad todavía tendría herramientas para intimidar a quienes lo acusaron en la causa.
También repasó cómo comenzó la visibilidad pública del caso. Contó que decidió narrar en redes sociales lo que había vivido como una forma de liberarse de esa experiencia, aunque en ese momento no imaginó la dimensión que iba a tomar su publicación.
“Recibí un mensaje a la media hora de una chica que me dijo que había sufrido un abuso de parte de él. Después otro y otro. Llegaron unas 500 personas, no solamente mujeres”, relató. Según precisó, entre esos testimonios aparecieron acusaciones por abusos, humillaciones, amenazas y maltratos atribuidos a Rangeón.
Qué dijo Gerez sobre el avance judicial y las otras denuncias
En su reconstrucción del caso, Gerez recordó además que, después de conocerse la condena, Rangeón protagonizó un episodio en tribunales en el que insultó públicamente a las denunciantes. Ese hecho, según su relato, se sumó a una serie de situaciones que marcaron el vínculo entre el condenado y quienes impulsaron las acusaciones.
Sobre el expediente, confirmó que la pena de siete años fue ratificada en instancias posteriores. Sin embargo, señaló que también se resolvió revisar aspectos del fallo para estudiar con mayor profundidad las denuncias que no terminaron en condena.
De acuerdo con lo que explicó, el tribunal superior ordenó volver a analizar el caso con perspectiva de género y teniendo en cuenta a todas las víctimas. Además, vinculó el comportamiento atribuido a Rangeón con una presunta sensación de poder por sus relaciones. “Se relacionaba con muchos políticos. Todas las víctimas contaban que en algún momento las amenazó con su poder político”, expresó.

