Pablo Kosiner volvió a encender la alarma por el rumbo económico del país y apuntó directo al fenómeno de la economía de aplicaciones. En una entrevista radial difundida este lunes 6 de abril de 2026, el dirigente peronista advirtió que hoy miles de argentinos, incluidos muchos salteños, ven en manejar un Uber la única escapatoria para llegar a fin de mes. Para Kosiner, este modelo empuja a trabajadores, comercios y familias a un “deterioro económico y social sin precedentes”, mientras se hunde el consumo y se enfría la actividad en todo el país.
“No puede ser que la única salida sea manejar un Uber”, lanzó Kosiner
En diálogo con el programa Sin Vueltas, el interventor del Partido Justicialista en Salta fue al hueso y describió un escenario que definió como crítico. “No puede ser que la única alternativa del país sea manejar un Uber”, remarcó Pablo Kosiner, al hablar del auge de la economía de aplicaciones como parche frente a salarios que ya no alcanzan.
Según el referente justicialista, cada vez más empleados formales, monotributistas y cuentapropistas terminan subidos a un auto o a una moto, repartiendo pedidos o llevando pasajeros, solo para intentar completar el ingreso mensual. Advirtió que, si todos se vuelcan a lo mismo y los sueldos siguen planchados, “el sistema colapsa y nadie va a poder vivir de eso”.
Desde su mirada, el malestar social se viene profundizando al ritmo de la caída de la actividad económica, el freno en las ventas y la apertura de importaciones. Habló de comerciantes “que se están fundiendo” y de una pérdida fuerte del poder de compra que golpea de lleno a los hogares, incluidos los de Salta, donde se siente con fuerza el parate del consumo.
Kosiner pintó un escenario “cruel” y cuestionó el modelo económico nacional
El dirigente señaló que la actual etapa es, en sus palabras, de “deterioro económico y social sin precedentes en democracia”. Definió el momento como “cruel” y aseguró que “no tiene antecedentes desde la vuelta de la democracia”, vinculando esa situación con el modelo económico impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei.
Para Kosiner, el impacto no se limita a los asalariados que salen a manejar un Uber o a trabajar en otras apps para sumar unos pesos, sino que también alcanza de lleno al sector privado tradicional. En ese punto, describió a empresarios chicos y medianos enfrentando costos altos, menor demanda y una competencia creciente de productos importados.
El interventor del PJ salteño también hizo foco en la ausencia de obras públicas a nivel nacional. Afirmó que “no hay una sola obra inaugurada, ni una escuela, ni un hospital”, y sostuvo que no se ve al Presidente recorriendo el país “en términos de gestión”. Planteó además que, desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, “se cortaron los aportes para rutas, viviendas, escuelas y hospitales”, lo que, según su análisis, dejó a las provincias haciéndose cargo de tareas que antes sostenía el Estado nacional.
Advertencias por el retiro del Estado y el rol del peronismo
Al profundizar su mirada, Kosiner describió esa política como “cerrar el Estado con llave” y sostuvo que, a su entender, “las consecuencias son tremendas” en las distintas provincias. Mencionó que la retracción de la presencia nacional se nota en infraestructura, servicios y acompañamiento a las economías regionales, en un contexto donde los ingresos familiares se achican.
En el plano internacional, también criticó el rumbo oficial y afirmó que “la Argentina se está alineando en posiciones internacionales que la aíslan del resto del mundo”, sin mencionar países o bloques específicos. Desde el costado partidario, planteó que el peronismo tiene que reposicionarse para representar a quienes no están de acuerdo con el actual gobierno, “incluso a los que lo votaron y hoy están decepcionados”.
Consultado por la estrategia política, descartó acuerdos con espacios libertarios en la provincia y pidió definiciones claras de los sectores que se dicen opositores. Señaló que “mientras más se atomice la oposición, más se fortalece Milei” y reclamó un armado amplio con internas democráticas para ordenar las candidaturas. Al mirar lo que viene, anticipó que, pese a no ser un año electoral, el clima social y político “va a ser muy intenso”.

