La devoción a la Virgen de Lourdes vuelve a ganar fuerza entre los creyentes, que cada 11 de febrero recuerdan las apariciones en la gruta de Massabielle, en Francia, y se aferran a una plegaria especial para pedir por enfermos, desocupados y familias golpeadas por la crisis. Esa fecha también está marcada en la Iglesia católica como el Día Mundial del Enfermo, asociado justamente a la Virgen de Lourdes y a las curaciones que se le atribuyen desde 1858.
Según la tradición, la Virgen María se habría aparecido a Bernardita Soubirous, una chica de 14 años, en el sur de Francia, y desde entonces la figura de la Virgen de Lourdes quedó ligada para siempre a los milagros de sanación y al acompañamiento de quienes están pasando momentos durísimos.
En torno a esa historia, la fe popular fue armando una rutina: miles de personas rezan una oración fija “como cada día 11”, sin importar el país donde estén, con pedidos muy concretos por los que la pelean en el cuerpo y en la cabeza.
Virgen de Lourdes: la oración que muchos repiten cada día 11
Dentro de esta tradición, se viralizó una plegaria que arranca llamando a la Virgen de Lourdes “Madre Santa” y que no anda con vueltas: los fieles agradecen “porque siempre escuchas nuestros ruegos y nunca desamparas a quien recurre a ti”. El texto apunta directo a quienes se sienten al límite y buscan un poco de alivio.
La oración enumera una por una las intenciones: pide “por los niños, por los enfermos, por quienes no tienen trabajo y por todos los que cada día salen con esperanza a buscar el pan para sus hijos”. La lista pega fuerte en un momento donde sobran los problemas de salud y de laburo.
Además, la súplica insiste en que la Virgen mire “con amor a quienes hoy necesitan un milagro de sanación física o mental”. Esta parte conecta de lleno con la imagen clásica de la Virgen de Lourdes que miles de personas visitan en santuarios y grutas, pidiendo justamente por dolencias del cuerpo y del ánimo.
En la misma línea, cada 11 de febrero la Iglesia recuerda la primera aparición de 1858, cuando la “bella Señora”, como la describieron los testigos, habría pedido rezar el rosario y hacer penitencia por los pecadores, lo que disparó una corriente enorme de oración por los enfermos en todo el mundo.
La plegaria a la Virgen de Lourdes para casos de enfermedad
Entre las prácticas ligadas a Lourdes circula otra oración muy sentida, que muchos usan cuando un familiar o amigo está complicado de salud. Esa plegaria arranca así: “¡Oh amabilísima Virgen de Lourdes, Madre de Dios y Madre nuestra! Llenos de aflicción y con lágrimas fluyendo de los ojos, acudimos en las horas amargas de la enfermedad a tu maternal corazón, para pedirte que derrames a manos llenas el tesoro de tu misericordia sobre nosotros”.
El texto se dirige a la Virgen de Lourdes como intercesora en medio del sufrimiento y remarca la angustia de quienes rezan. En otra parte, la oración recuerda que “Dios obra por tu mano curaciones sin cuento en la Gruta prodigiosa de Lourdes, sanando tantas víctimas del dolor, guarda también una mirada de bendición para nuestro pobre enfermo… (decir el nombre)”.
Allí se invita a nombrar en voz alta a la persona por la que se está pidiendo y se ruega: “Alcanzadle de vuestro Divino Hijo Jesucristo la deseada salud, si ha de ser para mayor gloria de Dios”. El texto concluye con una súplica directa: “¡Oh María, Madre de Dios, Madre mía, mira con compasión mis penas y socórreme! Amén.”.

