La Organización Mundial de la Salud (OMS) encabeza desde 1997 una movida mundial que apunta directo al corazón del tema: la epilepsia y el Día de concientización ya no se quedan en un simple recordatorio, sino que se transforman en una campaña global llamada “salir de la sombra”. Esta acción, coordinada con la Liga Internacional contra la Epilepsia y la Oficina Internacional para la Epilepsia, busca instalar el tema en todos lados y volverlo imposible de ignorar. El objetivo central es que haya información clara y que la sociedad deje de mirar para otro lado.
Una campaña para sacar a la epilepsia de las sombras
Según explican estas organizaciones, la iniciativa “salir de la sombra” se armó para que la concientización sobre la epilepsia deje de ser algo aislado y se convierta en parte de la agenda pública. La estrategia se sostiene desde 1997 y sigue activa, con foco en que la gente conozca de qué se trata esta enfermedad y qué le pasa realmente a quienes la viven todos los días.
Además, la campaña aprovecha cada Día de concientización ligado a la epilepsia para empujar charlas, materiales informativos y acciones en redes sociales, donde se multiplican testimonios y datos básicos sobre cómo reconocer una crisis y qué hacer frente a ella. La OMS y sus socios remarcan que, sin información correcta, crecen los mitos y el miedo.
En paralelo, se busca que la discusión no quede solo en internet: la propuesta es que el tema llegue a escuelas, hospitales, organizaciones civiles y espacios de trabajo, para que las personas con epilepsia no sean aisladas ni señaladas por desconocimiento.
Coordinación entre sectores y la mirada de la OMS
De acuerdo con la OMS, la Liga Internacional contra la Epilepsia y la Oficina Internacional para la Epilepsia, esta campaña pretende algo muy concreto: lograr que el sector público y el privado se organicen mejor para atender a quienes tienen epilepsia. Eso incluye desde mejorar el acceso a tratamientos hasta armar equipos de salud capacitados para detectar y seguir los casos.
Las organizaciones destacan que, si se coordinan políticas, programas médicos y apoyo social, se puede reducir el impacto que la enfermedad tiene en la vida diaria de millones de personas. El foco está en que la epilepsia no sea un freno para estudiar, trabajar o disfrutar actividades cotidianas.
En sus documentos oficiales, la OMS define a la epilepsia como un problema fuerte de salud pública y la describe como una enfermedad crónica del cerebro, no transmisible, que puede aparecer en cualquier etapa de la vida, tanto en chicos como en adultos mayores.
Convulsiones, ausencias breves y señales que alarman
En cuanto a las manifestaciones clínicas, la OMS y sus aliados señalan que las convulsiones repetidas son uno de los signos más típicos de la epilepsia. Estos episodios pueden ir desde movimientos bruscos e involuntarios de todo el cuerpo hasta crisis más discretas, en las que la persona queda como “desconectada” por unos segundos.
También describen que pueden presentarse breves momentos de ausencia, donde el paciente deja de responder al entorno por instantes muy cortos, lo que muchas veces pasa desapercibido si no se sabe qué mirar. Estas señales forman parte de la base informativa que la campaña “salir de la sombra” intenta difundir en cada nueva jornada y Día de concientización sobre la epilepsia.


Día de concientización sobre la epilepsia: qué se busca con esta jornada mundial