El Día del Niño por Nacer vuelve a instalarse con fuerza este 25 de marzo en templos, redes y charlas de todo el país, y otra vez pone en el centro a la iglesia católica y a la defensa de la vida “desde la concepción”. La fecha, que la Iglesia une a la celebración de la Anunciación del Señor, se transformó con los años en un símbolo cargado de debate, tensiones y posicionamientos públicos. En Argentina quedó fijada oficialmente ese mismo día y todavía hoy despierta discusiones cruzadas sobre qué significa cuidar la vida.
Cómo se unieron el Niño por Nacer y la Iglesia católica cada 25 de marzo
Cada 25 de marzo, la iglesia católica recuerda la Anunciación, es decir, el momento en el que, según la fe cristiana, el ángel le anuncia a María que va a ser madre de Jesús. A partir de ese episodio, la jerarquía católica eligió esta fecha para poner bajo la lupa al Niño por Nacer y remarcar que la vida, para ellos, arranca en el instante mismo de la concepción.
En las celebraciones se habla de la “Encarnación de Jesús”, concebido “por obra del Espíritu Santo en el vientre virginal de Santa María”. De acuerdo con la tradición, ese hecho se ubica nueve meses antes de la Navidad y se presenta como ejemplo concreto del “valor de la vida desde el vientre materno”. Por eso, para los católicos, el Día del Niño por Nacer no es una fecha aislada, sino que se engancha directo con este relato central de la fe.
A lo largo de los años, esta jornada dejó de ser algo interno de la iglesia y empezó a tomar vuelo internacional. En muchos países, grupos religiosos y organizaciones provida se apropian de la fecha para visibilizar su postura contra el aborto y para insistir en el respeto de la “dignidad humana en sus primeras etapas”. El resultado es una mezcla de misas, marchas, campañas en redes y mensajes oficiales que, lejos de pasar desapercibidos, suelen encender polémicas.
El peso doctrinal y las palabras fuertes de Juan Pablo II
Detrás del impulso al Día del Niño por Nacer también está el fuerte respaldo doctrinal de la iglesia católica. Un hito clave fue el 25 de marzo de 1995, cuando el papa San Juan Pablo II firmó la encíclica “Evangelium Vitae”. En ese documento, el pontífice marcó con claridad la posición del Vaticano sobre el derecho a la vida y las amenazas que identifica, colocando al aborto y a la eutanasia entre los puntos más graves.
En la encíclica se lee una frase que todavía hoy genera impacto y que es citada una y otra vez en estas fechas: “La gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio…”. Ese texto se transformó en bandera para sectores católicos y provida, y se usa como fundamento directo de muchas actividades del Día del Niño por Nacer en distintas partes del mundo.
De El Salvador a Argentina: cuando el Niño por Nacer salta de la iglesia al Estado
El eco del Día del Niño por Nacer no quedó solo en los altares de la iglesia. Con el tiempo, algunos Estados empezaron a ponerle sello oficial a esta idea de proteger la vida “desde la concepción”. Uno de los primeros fue El Salvador, donde en 1993 la Asamblea Legislativa declaró el 25 de marzo como “Día del Derecho a Nacer”. Esa movida política apuntó a remarcar la “sacralidad de la vida humana desde su inicio” y consolidó la relación entre fe y leyes en ese país centroamericano.
En Argentina, la cosa tomó forma unos años después. El Día del Niño por Nacer quedó instituido también el 25 de marzo a través de un decreto firmado por el entonces presidente Carlos Menem el 7 de diciembre de 1998. Según se difundió en ese momento, el empuje definitivo habría llegado después de una audiencia privada que Menem mantuvo con San Juan Pablo II en el Vaticano el 13 de noviembre de 1998, donde el mandatario le planteó la idea de instaurar esta conmemoración a nivel nacional.
La Casa Rosada detalló en los fundamentos del decreto que “el derecho a la vida no es una cuestión de ideología ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana y un principio fundamental reconocido por la Constitución Nacional y la legislación civil y penal de Argentina, que establece que la vida comienza en el momento de la concepción”. Desde entonces, cada nuevo 25 de marzo la discusión sobre el Niño por Nacer vuelve a cruzar a la iglesia, a los tribunales, al Congreso y, sobre todo, a las redes sociales, donde la fecha se convierte en tendencia.


Por qué la iglesia recuerda hoy al Niño por Nacer