En relación con la jornada de Ni Una Menos que se realizó ayer, miércoles 3 de junio, en distintos puntos del país, Martín Garabal, Luquitas Rodríguez y Eial Moldavsky se metieron en una discusión que sigue abierta: el lugar de los varones frente a la violencia de género y el machismo que todavía persiste en la vida cotidiana. Los tres comunicadores coincidieron en que, a más de diez años del surgimiento de la consigna, falta una revisión más profunda entre hombres y una conversación colectiva que no quede siempre en manos de las mujeres.
La movilización volvió a reunir a miles de personas en medio de la conmoción por casos recientes de violencia contra mujeres en distintas provincias. Entre los reclamos por justicia y los pedidos para visibilizar la violencia de género, las intervenciones de estos comunicadores giraron sobre una misma idea: muchos varones siguen sin discutir seriamente sus prácticas, sus silencios y sus formas de vincularse.
Ni Una Menos volvió a dejar en evidencia una deuda entre los hombres
Eial Moldavsky fue uno de los que marcó esa falta con más dureza. Según planteó, todavía no se consolidó una charla colectiva seria entre hombres sobre masculinidades, aun cuando cada nuevo caso de violencia extrema vuelve a sacudir la conversación pública. En ese punto, remarcó que son sobre todo las mujeres quienes sostienen ese debate, mientras muchos varones quedan al costado o no encuentran cómo participar.
“Los varones seguimos debiendo una conversación profunda sobre nosotros mismos”, afirmó. Su intervención retomó una escena que, según señaló, se repite cada vez que se conoce un nuevo hecho de violencia extrema contra una mujer.
Ese planteo apareció mientras la marcha del 3 de junio volvía a instalar una consigna nacida hace más de una década. Ayer, como en otras ediciones de Ni Una Menos, el eje no pasó solo por denunciar la violencia de género, sino también por interpelar a quienes todavía no revisaron de manera colectiva sus conductas y sus posiciones.
Martín Garabal habló del machismo que sigue en lo cotidiano
Por su parte, Martín Garabal advirtió que coincidir con las ideas del feminismo no alcanza para quedar al margen de conductas machistas que se repiten todos los días. El actor y panelista sostuvo que buena parte de los hombres todavía tiene pendiente una revisión personal y también grupal.
Además, señaló que quienes no saben cómo involucrarse en estas discusiones pueden empezar por mirar sus propios comportamientos y abrir esos intercambios en los ámbitos más cercanos. Así, el foco no quedó solo puesto en los grandes discursos, sino también en lo que pasa dentro de los vínculos más comunes.
Luquitas pidió revisar vínculos y roles
La misma línea apareció en la intervención de Luquitas Rodríguez. El streamer consideró que la marcha de este año podía tener una convocatoria masiva, especialmente por el impacto que provocó el femicidio de Agostina Vega en Córdoba.
Desde ahí, llamó a los hombres a pensar los vínculos que construyen y el lugar que ocupan dentro de sus familias, entre amistades y en otros espacios sociales. “No pensemos estos espacios como algo que nos señala, sino como una oportunidad para conocernos mejor y entender nuestro rol”, planteó.
Las tres miradas coincidieron en un punto central durante la jornada de ayer: mientras miles de personas se movilizaban en todo el país por Ni Una Menos, la discusión también volvió sobre cómo responden los varones frente a esa realidad y cuánto falta todavía para que esa revisión deje de ser una cuenta pendiente.


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