La Justicia argentina autorizó a una madre a realizar un viaje al exterior con su nena sin necesitar la autorización del padre, en un fallo dictado el 21 de abril. La resolución habilita salidas por todo el mundo con fines turísticos o familiares hasta que la menor cumpla 18 años. Además, cambió el mecanismo habitual: la mujer ya no tendrá que pedir una venia judicial cada vez que quiera salir del país, mientras que el padre deberá iniciar una acción judicial si busca impedir alguno de esos traslados.
El caso se originó después de un episodio ocurrido en enero, cuando la madre llegó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para viajar a Brasil con una autorización firmada en 2024. Sin embargo, personal de Migraciones le informó que el padre había anulado ese permiso mediante un trámite administrativo hecho de manera unilateral y sin aviso previo. A partir de ahí, se inició una demanda para evitar que futuros viajes dependieran de esa decisión.
La autorización del padre dejó de ser un paso obligatorio para cada viaje
La medida judicial modificó el esquema que se usa de manera habitual en estos casos. Desde ahora, la madre no tendrá que gestionar autorizaciones compartidas ni promover presentaciones judiciales cada vez que quiera salir del país con la nena.
En cambio, si el padre pretende frenar un viaje, será él quien tenga que avanzar por la vía judicial, contratar un abogado y demostrar ante el juzgado cuáles son los fundamentos de su oposición. Ese cambio fue señalado en el expediente como una inversión de la carga procesal.
La resolución fue dictada por la Dra. Sansarricq, quien aplicó una perspectiva de género y priorizó el interés superior de la niña al momento de resolver. Según se informó, el fallo fue presentado como una decisión histórica y sin precedentes a nivel nacional.
El caso comenzó tras un viaje frustrado en Ezeiza
El expediente se abrió después de lo ocurrido en enero de este año. La mujer, que sostiene de manera exclusiva la contención y el sostén económico de la menor, se presentó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con la intención de viajar a Brasil.
Allí, pese a tener una autorización firmada en 2024, recibió la notificación de que el padre había dejado sin efecto ese permiso por medio de un trámite administrativo. Según consta en la información difundida, esa decisión fue tomada de forma unilateral y sin aviso previo.
Tras ese episodio, el abogado de familia Lionel Dvoretz impulsó una demanda para impedir que los próximos viajes quedaran sujetos a la decisión arbitraria de un padre ausente en la crianza.
Qué condiciones fijó la Justicia para cada salida de la nena
Aunque la autorización es amplia, la sentencia estableció requisitos concretos. Cada vez que la madre decida viajar con la menor, deberá informar al padre por un medio fehaciente.
Además, el permiso alcanza únicamente a traslados por motivos recreativos o familiares. El tribunal también dejó asentado que la medida no habilita la radicación de la niña en otro país.
Para tomar esta decisión, la Justicia consideró acreditado el arraigo de la menor en la Argentina a partir de su escolaridad y de sus vínculos familiares.


Una decisión cambió el viaje de una nena y la autorización del padre quedó en otro lugar