El Mundial vuelve a meterse en la rutina de trabajo y una encuesta entre empleados argentinos mostró cómo se vive ese cruce entre obligaciones y partidos. El relevamiento de Boomerang indicó que el 47% considera que el torneo mejora el clima laboral durante los encuentros, mientras que el 36% no nota cambios. Además, el 14% dijo que ese ambiente depende de los resultados de la Selección Argentina y solo el 3% afirmó que empeora. También se midieron productividad, asistencia y formas de reorganizar la jornada laboral mientras avanza la competencia.
El Mundial mejora el clima laboral para casi la mitad de los consultados
El estudio de Boomerang puso el foco en una escena que suele repetirse cuando hay torneo: oficinas, comercios y espacios de trabajo donde los partidos pasan a ocupar parte de la conversación diaria. En ese contexto, el 47% de los trabajadores encuestados sostuvo que el Mundial mejora el clima laboral durante los encuentros.
Al mismo tiempo, el 36% respondió que no advierte modificaciones en la convivencia cotidiana. Es decir, para ese grupo el desarrollo del torneo no altera el ambiente de trabajo, aunque los partidos estén presentes en la jornada.
Por otro lado, el 14% señaló que la atmósfera laboral depende de los resultados de la Selección Argentina, mientras que apenas el 3% consideró que empeora. De esa manera, el relevamiento reflejó que el impacto no es igual para todos, aunque sí aparece una tendencia marcada a una percepción positiva o estable.
Según los datos difundidos, el torneo genera en muchos casos una expectativa compartida entre compañeros. Esa coincidencia, además, atraviesa distintos rubros y alcanza tanto a oficinas públicas como privadas, con cambios en prioridades y rutinas para seguir lo que pasa en la competencia.
Los partidos no alteran de forma fuerte la productividad de la mayoría
Otro de los puntos medidos fue el rendimiento laboral durante el Mundial. En ese apartado, el 80% de los consultados aseguró que mantiene la misma productividad de siempre, aun cuando los partidos se juegan en medio de la jornada.
Además, un 15% indicó que su productividad incluso aumenta en período de competencia. En sentido contrario, el 5% reconoció una baja en su desempeño mientras se desarrolla el torneo.
Con esos resultados, la encuesta mostró que la atención puesta en el Mundial no implica, en la mayoría de los casos, una modificación sustancial del trabajo diario. Más bien, los datos exponen una convivencia entre la actividad laboral y el seguimiento de los encuentros.
El sondeo también registró que empleados y empleadores ajustan horarios y hábitos para compatibilizar tareas con el avance de la competencia. Esa adaptación aparece como una de las formas más visibles en las que el torneo se mete en el mundo del trabajo.
Cómo reorganizan la jornada laboral para seguir los partidos
En cuanto a la organización del día, el 44% señaló que no modifica nada porque no se considera futbolero. A la vez, otro 42% afirmó que intenta ordenarse para cumplir con sus obligaciones y, al mismo tiempo, seguir los partidos.
La encuesta también detectó otras conductas. Una parte de los consultados reconoció que trabaja mientras mira de reojo los encuentros, y el 4% sostuvo que durante el Mundial no existe laboralmente.
En materia de asistencia, el 89% respondió que nunca faltaría al trabajo por un partido. En cambio, el 10% dijo que se ausentaría si se tratara de un encuentro muy importante, mientras que el 1% admitió que mira todos los partidos sin importar el contexto laboral.
En conjunto, las respuestas recogidas por Boomerang marcaron que el Mundial introduce cambios concretos en la rutina de trabajo en Argentina. El relevamiento registró una mejora del clima laboral para una parte importante de los encuestados, estabilidad en la productividad para la mayoría y distintas maneras de acomodar la jornada frente al desarrollo de los partidos.

