Una mujer de Salta denunció una situación de presunto acoso durante un viaje en Uber Moto y aseguró que ya realizó el reclamo dentro de la aplicación. Según contó en redes sociales, aportó los datos del traslado después de vivir un momento de temor con un conductor. El relato se viralizó entre usuarios, sobre todo por lo que la pasajera describió al llegar cerca de su domicilio, cuando pidió bajar en una esquina y afirmó que el motociclista habría insistido con obtener una forma de contacto personal.
El reclamo ante Uber Moto y el relato de la pasajera
De acuerdo con la publicación difundida en redes, la joven indicó que el viaje empezó como un traslado común. Sin embargo, durante el recorrido, el conductor habría intentado conversar con ella y le habría pedido su contacto y su cuenta de Instagram.
La pasajera sostuvo que rechazó esos pedidos, aunque afirmó que la insistencia continuó pese a su negativa. En su relato, señaló que, al no obtener una respuesta favorable, el conductor comenzó a circular más despacio, una conducta que ella interpretó como una manera de extender el viaje y generar incomodidad.
El momento de temor cerca de su casa según la joven
Siempre según su testimonio, la situación más preocupante ocurrió al finalizar el traslado. La usuaria contó que pidió descender en una esquina cercana a su vivienda, pero que el conductor se habría negado al principio porque la aplicación marcaba otro punto como destino.
La joven aseguró que finalmente pudo bajar de la moto. No obstante, relató que el conductor habría continuado detrás de ella durante algunos metros y que volvió a insistir para conseguir una vía de contacto personal. “Me empieza a seguir en la moto media cuadra”, expresó en la publicación.
La publicación por presunto acoso que se replicó en redes
La denunciante contó que dudó si entrar o no a su casa, ya que temía que el conductor pudiera identificar con precisión dónde vivía. Ante eso, decidió quedarse cerca de una vecina para no quedar sola.
Según su relato, el hombre se retiró cuando advirtió que había otra persona en el lugar. En otro tramo de su descargo público, la mujer cuestionó los límites en las interacciones entre conductores y pasajeras cuando no hay consentimiento para compartir datos personales: “¿Cuándo entienden que no es no?”.

