En Salta, el secretario de Minería, Gustavo Carrizo, presentó una oficina itinerante para informar y escuchar a vecinos de municipios de la Puna, donde la actividad minera convive con pedidos de infraestructura, conectividad, servicios básicos y empleo. En Pasaron Cosas, señaló que apenas fue explorado el 1% del área y vinculó ese dato con el futuro de la producción minera.
La iniciativa fue expuesta como parte de la presencia que el Estado provincial busca mantener en el territorio. Según explicó el funcionario, el objetivo es sostener un contacto directo con las comunidades donde se desarrollan o podrían desarrollarse proyectos mineros.
Carrizo también remarcó que la llamada licencia social no puede tomarse como un trámite ya cerrado. Por el contrario, planteó que ese vínculo debe actualizarse de manera constante, porque los vecinos no pueden quedar afuera del seguimiento de la actividad.
La presencia en la Puna y el diálogo con las comunidades
El secretario sostuvo que el crecimiento minero no debe avanzar de espaldas a los habitantes de la Puna salteña. En ese sentido, ubicó a la oficina itinerante como una herramienta para acercar información y recibir planteos en los municipios vinculados a la actividad.
De acuerdo con su exposición, el esquema minero de Salta necesita la participación de cuatro sectores: el público, el privado, la sociedad civil y las comunidades. Carrizo indicó que la ausencia de alguno de esos actores afecta la viabilidad del modelo que se intenta sostener.
Por eso, relacionó la presencia estatal con la construcción de consensos y con el acompañamiento de los proyectos en marcha. Además, marcó que las decisiones y el control de la actividad deben contemplar a quienes viven en las zonas donde se produce el avance minero.
El 1% explorado y la mirada sobre el potencial minero
En ese marco, Carrizo afirmó que la provincia apenas exploró el 1% de la Puna. Según su planteo, ese dato muestra que la minería todavía tiene margen para crecer en Salta y que la discusión debe pensarse con una perspectiva de largo plazo.
Al referirse a ese punto, el funcionario expresó: “Si somos inteligentes, minería vamos a tener toda la vida”. La frase fue vinculada por Carrizo con la necesidad de ordenar el crecimiento del sector y de mirar qué queda en el territorio cuando avanzan las inversiones.
La producción minera y lo que debe quedar en Salta
El secretario señaló que la discusión no debe limitarse al ingreso de capitales. En su exposición, diferenció la llegada de inversiones del desarrollo de capacidades locales, empleo, infraestructura y conocimiento técnico dentro de la provincia.
Carrizo indicó que Salta busca inversiones, aunque aclaró que esa apertura se realiza bajo criterios definidos por la Provincia. En esa línea, afirmó: “Bienvenidas sean las inversiones, pero las reglas son nuestras”.
El funcionario mencionó como metas la creación de empleo salteño, el fortalecimiento de proveedores locales, la mejora de infraestructura y la formación técnica. También señaló la necesidad de controlar el impacto ambiental y de evitar que las comunidades queden como espectadoras de una riqueza que sale de su propio territorio.
Como síntesis de la condición política atribuida al modelo minero que se busca sostener, Carrizo reiteró: “Desarrollo y arraigo”.


Salta BritDay: plantean políticas de desarrollo para llevar la minería a infraestructura y empleo