Javier Milei recibirá esta tarde en la Casa Rosada al gendarme Nahuel Gallo, en una reunión cargada de tensión y simbolismo que se concretará a las 16.30 en el despacho presidencial, luego de que el cabo primero pasara 448 días detenido en Venezuela. El encuentro, confirmado por voceros oficiales, será el primer cara a cara entre Milei y Gallo desde que el efectivo fue repatriado al país el 1 de marzo, tras haber estado preso en el penal El Rodeo, en las afueras de Caracas, y llega con la expectativa puesta en lo que el militar pueda contar y reclamar puertas adentro de la Casa Rosada.
Una cita en casa rosada con horario fijo y una previa televisada
Según indicaron fuentes del Gobierno nacional, la reunión entre Milei y Nahuel Gallo en la Casa Rosada fue agendada para las 16.30, con un esquema de agenda milimetrado. La audiencia será en el despacho presidencial y se da poco más de un mes después de que el gendarme pisara de nuevo suelo argentino, tras abandonar el centro de detención El Rodeo, en la periferia de Caracas, donde pasó más de un año privado de la libertad.
Antes de sentarse frente a Nahuel Gallo en Casa Rosada, Milei tiene previsto grabar una entrevista que se emitirá a las 23 por la Televisión Pública. En esa charla participarán los economistas Antonio Aracre y Marcelo Castiñeiras, por lo que el reencuentro con el gendarme quedará en el medio de una jornada cargada de exposición pública para el Presidente.
En los pasillos de la Casa Rosada no descartaban que se sumen a la reunión la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el canciller, Pablo Quirno. Ambos estuvieron encima del caso desde el regreso del cabo primero y ya tuvieron varios contactos formales y personales con Gallo desde que volvió al país.
El regreso de Nahuel y las gestiones que lo trajeron de vuelta
Desde el Ejecutivo remarcaron que la decisión fue no apurar el encuentro entre Milei y Nahuel Gallo en Casa Rosada, para darle aire al gendarme en su vuelta a la rutina. La idea oficial, según señalaron, fue que pudiera reencontrarse primero con su familia y reorganizar su vida después de la salida de El Rodeo, antes de sentarse frente al Presidente.
El retorno de Gallo se concretó tras una jugada institucional encabezada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que funcionó como canal para destrabar su salida de Venezuela. Esa intervención permitió finalmente que el gendarme abordara el vuelo que lo trajo de regreso a la Argentina.
Cuando el avión aterrizó en Ezeiza, Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno fueron los primeros representantes del Gobierno nacional en recibirlo. Los dos mantuvieron un contacto constante con Gallo mientras permaneció alojado en el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional Argentina, donde se le realizaron estudios médicos y evaluaciones tras el largo cautiverio.
Monteoliva y Quirno también estuvieron a su lado en la primera conferencia de prensa que brindó en Buenos Aires. Allí, el cabo primero comenzó a relatar parte de lo que vivió en Venezuela y enfocó su reclamo en la situación de los presos que siguen detenidos en ese país.
El relato del cautiverio y el pedido por otros detenidos
En esa aparición pública, Gallo contó fragmentos de su estadía en el penal venezolano y exigió la liberación de los 24 extranjeros que todavía permanecen en Rodeo I. Sus palabras apuntaron directamente a quienes siguen tras las rejas, mientras él intentaba acomodarse otra vez a la vida en libertad.
Según se difundió entonces, el gendarme aseguró que había quedado detenido en Venezuela sin acceso a una defensa adecuada ni a un proceso judicial regular. Durante 448 días no pudo comunicarse con su esposa, Alexandra Gómez, su hijo Víctor ni su madre, Griselda, lo que agravó aún más el impacto de su encierro.
El giro político y las reuniones en despachos clave
El vínculo de Nahuel Gallo con referentes del oficialismo y figuras políticas se expandió rápido. El 5 de marzo fue recibido por Patricia Bullrich en su despacho del Congreso, donde la ex ministra de Seguridad y actual jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado organizó un encuentro al que también asistieron los senadores Bartolomé Abdala, Maximiliano Abad, Agustín Monteverde, Vilma Bedia y Martín Goerling.
Voceros cercanos a Bullrich contaron que, en esa charla, Gallo apenas pudo describir una parte mínima de lo que atravesó durante su cautiverio. “Apenas les contó un 10% de lo que vivió”, fue la frase que trascendió desde ese entorno, marcando que todavía quedaba mucho por conocer de su historia tras las rejas en Venezuela.
Un día antes de esa reunión, el propio Gallo había pedido públicamente “tiempo” para poder ordenar su relato y detallar todo lo que le pasó desde el 8 de diciembre de 2024, cuando el gobierno de Nicolás Maduro ordenó su detención en el cruce fronterizo de San Antonio del Táchira, apenas ingresó desde Colombia. Desde ese momento, su vida quedó atada a un expediente que avanzó sin defensa ni garantías claras.
El regreso a la Argentina se dio en el marco de un proceso de liberación de presos políticos en Venezuela, que tuvo como punto clave la intervención de Donald Trump y la detención de Maduro, mientras familiares de los detenidos insistían de forma permanente para obtener respuestas sobre cada caso.
El momento en Ezeiza que marcó a todos
La ministra Monteoliva recordó uno de los instantes más fuertes del operativo de repatriación. De acuerdo a su relato, cuando Gallo bajó del avión en Ezeiza se acercó a su superior directo y lanzó una frase que quedó grabada: “Mi comandante, ¿puedo llorar?”. La funcionaria explicó después que el gendarme “nunca había podido llorar durante todo el cautiverio”.
Ese gesto fue señalado como uno de los episodios más impactantes de su regreso al país, en medio de revisiones médicas, trámites y el primer contacto con las autoridades que habían seguido su caso desde Argentina.
De catamarca al escenario internacional de los derechos humanos
Pasadas más de dos semanas de su arribo, el cabo primero viajó a la provincia de Catamarca, de donde es oriundo. En la Casa de Gobierno local fue recibido por el gobernador Raúl Jalil, en una audiencia en la que volvió a insistir con el reclamo por los presos políticos que siguen detenidos en Venezuela, tal como ya había expresado en sus declaraciones públicas anteriores.
En paralelo, Gallo comenzó a acercarse a familiares de otros detenidos. Mantuvo encuentros con allegados de Germán Giuliani, señalado como el último argentino que continúa bajo custodia del gobierno chavista. Ese contacto sumó una dimensión colectiva al drama que él mismo atravesó.
Además, estableció vínculo con la dirigente venezolana y premio Nobel de la Paz María Corina Machado, a partir de una publicación de la activista venezolana radicada en Argentina, Elisa Trotta. Esa conexión metió el caso en el radar de referentes internacionales de derechos humanos.
En las últimas horas, el abogado de Giuliani, Diego Armesto, presentó un planteo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En ese escrito pidió medidas cautelares urgentes contra el Estado venezolano y denunció desaparición forzada, torturas y graves violaciones a los derechos humanos.
La audiencia de esta tarde entre Milei y Nahuel Gallo en Casa Rosada se concretará con todos estos antecedentes sobre la mesa y con la historia del gendarme todavía incompleta en el plano público, a la espera de nuevos detalles sobre lo que vivió durante su detención en Venezuela.


Milei recibe en Casa Rosada a Nahuel Gallo tras su largo cautiverio en Venezuela