En una semana ya picante por su discurso en el Congreso, el presidente Javier Milei volvió a la carga contra la oposición, se diferenció sin vueltas de Mauricio Macri y dejó nuevas frases filosas en una entrevista grabada con Luis Majul que saldrá completa el domingo. El mandatario, que el viernes abrió las sesiones ordinarias ante diputados y senadores en el Congreso, defendió su estilo confrontativo, cuestionó a empresarios, respaldó públicamente a Victoria Villarruel y hasta habló de cuánto tiempo más piensa seguir en la política.
Milei se despega de Macri y avisa que no lo van a “llevar puesto”
En el adelanto del reportaje que Majul grabó con el jefe de Estado, Milei volvió sobre una idea que viene repitiendo desde que llegó a la Casa Rosada, pero esta vez con nombre y apellido. “No me van a llevar puesto como a Mauricio Macri”, lanzó, marcando distancia del expresidente y de la forma en que, según él, sectores políticos y económicos condicionaron aquella gestión.
La frase apareció cuando le preguntaron por los fuertes rechazos que viene recibiendo su programa de gobierno en el Congreso y en distintos sectores de poder. Sin dar demasiados rodeos, Milei se presentó como alguien dispuesto a resistir presiones y dejó claro que no piensa ceder ante la oposición parlamentaria ni ante lo que describe como “casta” y “privilegios”.
La mención directa a Macri se suma a otras señales de frialdad política entre ambos espacios, pese a los guiños que distintos dirigentes del macrismo hicieron al Gobierno nacional. En este contexto, el mensaje del Presidente apunta a remarcar que su proyecto no quiere quedar pegado al resultado del anterior gobierno de Cambiemos.
El contenido de la entrevista se conoce en medio del ruido que dejó la Asamblea Legislativa en el Congreso, donde Milei tuvo choques cara a cara con legisladores opositores durante la apertura de sesiones ordinarias. Ese telón de fondo le da todavía más peso a sus nuevas declaraciones.
Tensión al rojo vivo en el congreso y durísimo ataque a Cristina Kirchner
Durante la Asamblea Legislativa en el Congreso, el clima ya venía caldeado. Mientras leía su discurso ante la Cámara de Diputados y el Senado, Milei cruzó varias veces a diputados y senadores que lo interrumpían o cuestionaban distintos tramos de su mensaje. El momento más fuerte se dio cuando apuntó directamente contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien aludió desde el estrado con gritos y acusaciones.
“Vamos, sigan mintiendo, manga de ladrones, manga de chorros. ¡Por eso tienen a su líder presa!”, lanzó Milei, mirando a los bloques que lo increpaban. Después de esa frase, el Presidente sostuvo que, a su entender, la ex vicepresidenta va a seguir detenida en causas que mencionó expresamente, como la de los cuadernos, el Memorándum con Irán y la causa Vialidad.
Esas palabras generaron un revuelo inmediato dentro del recinto del Congreso, con gestos y murmullos en las bancas opositoras. La referencia a Fernández de Kirchner sumó un capítulo más a la confrontación directa que el Presidente mantiene con el kirchnerismo desde antes de llegar al poder y que ahora trasladó al escenario institucional de la Asamblea Legislativa.
El mensaje de Villarruel y la respuesta de Milei sobre una posible renuncia
Mientras tanto, otro foco de conflicto político giró alrededor de la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta del Senado. En los días previos a la apertura de sesiones en el Congreso, circularon versiones sobre una supuesta renuncia de Villarruel, lo que obligó a la funcionaria a salir a despejar rumores con un mensaje público en redes sociales.
“Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/2, hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno”, escribió la vicepresidenta, dejando en claro que piensa quedarse en su puesto hasta terminar el mandato, pese a las versiones de internas y presiones.
En la entrevista con Majul, Javier Milei fue consultado directamente por ese mensaje de Villarruel y por los rumores de pelea dentro de la cúpula del Gobierno. El Presidente negó de plano que exista un intento de correrla de su cargo o forzar su salida. “Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel”, afirmó cuando le preguntaron si había un conflicto serio con su compañera de fórmula.
Ataque a empresarios, reforma laboral y la frase sobre su futuro político
Además de la pelea política en el Congreso, Milei aprovechó la entrevista para volver a cargar contra un sector del empresariado al que acusa de vivir de beneficios estatales. El Presidente apuntó sin filtros contra Javier Madanes Quintanilla, a quien definió como “un empresario prebendario y extorsionador”, según adelantaron del reportaje.
Madanes Quintanilla es dueño de la fábrica de neumáticos Fate, que cerró a mediados de febrero dejando a cientos de trabajadores sin empleo, y es accionista principal de Aluar (Aluminio Argentino), empresa que atraviesa complicaciones por la competencia con productos importados. Las frases de Milei se dan luego de semanas de reproches cruzados entre el Gobierno y sectores industriales que reclaman previsibilidad y reglas claras.
En paralelo, cámaras fabriles y agrupaciones de industriales bonaerenses difundieron un documento conjunto donde advirtieron que “un proyecto de desarrollo serio y sostenible exige respeto a inversores” y cerraron el texto con la consigna “Sin industria no hay nación”. Ese comunicado se suma a otros pronunciamientos críticos sobre el rumbo económico y las medidas oficiales.
La reforma laboral y el límite que Milei se pone en la política
En el plano institucional, desde la Casa Rosada se avanzó con la promulgación de la reforma laboral, que introduce cambios en el sistema de indemnizaciones, modifica licencias y vacaciones y ajusta restricciones sobre la actividad sindical. Esta normativa forma parte del paquete de reformas que el Ejecutivo impulsa en medio de tironeos con bloques legislativos y actores económicos, que ya mostraron su resistencia en el Congreso y en comunicados públicos.
En el tramo final de la entrevista con Majul, Milei también habló de su propio futuro político. Dijo que no descarta ir por un nuevo mandato presidencial y dejó abierta la puerta a una reelección, aunque marcó un límite temporal para su permanencia en la función pública. “Después del año 2031 no me ven más el pelo”, afirmó el Presidente, fijando así un horizonte para su carrera política mientras la discusión por su gestión sigue al rojo vivo en el Congreso y en todo el país.

