Carlos Melconian volvió a meterse de lleno en la rosca nacional: analizó a Javier Milei, pintó un país en “estanflación”, habló de un futuro “posmileísta” y dejó claro que solo aceptaría ser candidato a presidente si antes existe un programa económico serio, completo y ya acordado. Todo lo dijo en una entrevista televisiva, donde mezcló críticas, advertencias y guiños políticos que ya hacen ruido en todo el país, incluida Salta.
La charla fue en el canal A24, con Luis Novaresio, donde el economista y ex presidente del Banco Nación volvió a posicionarse como una figura central del debate sobre el rumbo económico y político de la Argentina, con la mira puesta en las próximas presidenciales.
Sin dar nombres de partidos ni sellos, Melconian dejó flotando la idea de que su desembarco como candidato presidencial dependerá de que primero se cierre un plan económico integral que marque qué se va a hacer “el día uno” de un eventual cambio de gobierno.
Melconian destrozó las promesas de Milei y habló de estanflación
En la entrevista, el economista arrancó con un diagnóstico fuerte sobre la situación actual. Para él, la Argentina no solo está mal, sino que está atravesando un cuadro de “estanflación”: una mezcla de inflación alta con la economía clavada, sin crecimiento ni alivio para la gente común. Según planteó, esa combinación pega de lleno en el bolsillo y en el laburo.
Melconian sostuvo que, recién cuando “los precios relativos estén acomodados” y la inflación baje hacia una zona cercana al 25% anual, debería entrar en juego un plan de estabilización, que para él no puede demorarse ni un día más de lo necesario. Marcó que sin ese plan concreto, todo lo demás son parches y discursos.
Además, se despegó de las proyecciones optimistas del propio Gobierno. A diferencia de lo que viene prometiendo el ministro Luis “Toto” Caputo, Melconian dijo que no ve posible una inflación cercana a cero en agosto y que el nivel de desequilibrios obliga a revisar, de punta a punta, la estrategia económica oficial.
Cuando lo consultaron por la gestión de La Libertad Avanza, fue tajante. Recordó las banderas de campaña de Milei y disparó: “Milei no hizo lo que dijo que iba a hacer”. Enumeró lo que, según él, fueron “las tres cosas básicas que fueron geniales para ser presidente: cerrar el Banco Central, matar a la casta y la motosierra. Ninguna de esas”. Con esa frase marcó distancia de las promesas que entusiasmaron a muchos votantes en 2023.
También criticó la reforma del Banco Central. Aseguró que esa modificación “no hacía falta, pero para ellos fue primordial”, dejando en claro que no comparte la prioridad que le dio el oficialismo a ese cambio frente a otros problemas que golpean la vida diaria.
El escenario “posmileísta” y la condición clave: programa antes que candidatura
Después de repasar el presente, el ex titular del Banco Nación se metió en lo que podría venir. Habló de un país “posmileísta”, donde según él se van a seguir manteniendo principios de mercado y una orientación capitalista, pero con otra forma de manejo político. Planteó que Milei “exacerbó el capitalismo” y que la etapa que viene tendrá que corregir esos excesos sin patear el tablero.
Melconian explicó que imagina un próximo gobierno que conserve “ideas capitalistas occidentales”, aunque con la tarea de ordenar los desajustes “con los que están en Argentina”, es decir, con los que ya viven y trabajan en el país, sin apelar a soluciones mágicas ni a promesas explosivas.
En ese contexto fue cuando más fuerte sonó su nombre como posible candidato a presidente. Contó que él y su equipo ya están armando un nuevo programa económico de cara a las próximas elecciones presidenciales y, cuando le preguntaron si ese plan es para competir, respondió: “Estamos trabajando para tener un programa. Lo otro se verá”. Dejó bien marcado que su aspiración política depende de ese documento técnico y no al revés.
El economista remarcó que “tiene que volver a tener crédito la palabra” y que la dirigencia que venga deberá sostener lo que firma. Subrayó: “Tener un programa es clave, llevarlo a cabo y negociar. Acá son siempre los mismo diez. El armado tiene que ser responsable”. Con esa frase apuntó a la necesidad de acuerdos más amplios y menos cerrados entre los mismos actores de siempre.
Al hablar de su carrera, recordó que su “vocación” de participar en la política grande no es nueva. Dijo: “En todo momento, lo primero que hay que hacer es tener un programa. Yo me vuelvo loco por tener programas”. Ubicó así su papel más como armador de planes económicos que como un político tradicional, aunque sin descartar una candidatura presidencial si se dan las condiciones.
Guiños al Gobierno, límites propios y la sombra del “tercer año”
En otro tramo de la entrevista, Melconian fue consultado sobre si aceptaría sumarse a la administración libertaria actual. La respuesta dejó una puerta abierta: primero dijo “¡Sí!”, pero enseguida aclaró que todo dependería de que haya afecto, confianza y un vínculo sólido con quienes hoy conducen. Para él, esa es “la única manera de que funcione” un trabajo conjunto con el oficialismo.
Respecto al corto plazo, sostuvo que el Gobierno nacional tiene que “recrearse” y “dar un golpe de timón”, dejando atrás la idea de que “estamos mal pero vamos bien”. Marcó que hace falta una “hoja de ruta” mucho más clara y detallada sobre lo que se va a hacer en los próximos meses, sobre todo para evitar repetir experiencias anteriores.
En ese punto mencionó el llamado “síndrome de tercer año” y lo conectó con lo que pasó en los mandatos de Mauricio Macri y Alberto Fernández, cuando terminaron devaluando después de un tiempo de gestión. De todos modos, fue específico al decir: “No veo una devaluación inminente”, diferenciando el escenario actual de esos antecedentes, aunque sin descartar riesgos hacia adelante.
Al profundizar sobre su chance como candidato a presidente en 2027, reconoció que a veces le gana el deseo personal de llegar al máximo cargo, pero lo condicionó a no traicionar sus propias ideas. Lo resumió con una frase: “Hay veces que me gustaría llegar, pero tiene que ser como vos lo pensaste, no entregando bandera, porque si entregás bandera y llegás, después decis: ‘¿Ahora para qué lo quiero sino es como lo pensé?’”.
Melconian repasó también el papel de la Fundación Mediterránea, que hoy encabeza, en la campaña presidencial de 2023. Recordó que ese equipo fue el que armó el programa económico que usó Patricia Bullrich tras ganar las PASO de ese año. Sobre ese antecedente, señaló: “A todos los candidatos le explicamos el programa excepto a Milei. Ella dijo que lo quería”.
Según contó, su trabajo actual está concentrado otra vez en la elaboración de un plan para la Argentina, con el mismo esquema de equipo técnico y discusión previa. Cerró ese tramo insistiendo en que la definición de si será o no candidato a presidente dependerá de cómo termine ese programa y remarcó: “Estamos trabajando para tener un programa”.

