En medio del revuelo por los pasajes del Congreso, el exdiputado nacional por Salta Martín Grande salió a dar una declaración que hizo ruido en toda la rosca política: reconoció que, cuando era legislador, usaba esos boletos oficiales para viajar con su mujer. Lo hizo mientras defendía a la diputada libertaria Gabriela Flores, cuestionada por un caso similar. El excongresista macrista, que hoy sigue activo como periodista, aseguró que para él no hay nada irregular en llevar a su pareja en esos viajes.
Martín Grande defendió a Gabriela Flores y blanqueó sus pasajes con su mujer
El tema estalló a partir de la situación de Gabriela Flores, diputada de La Libertad Avanza, acusada de haber entregado pasajes oficiales a su hijo para que pueda ir de Salta a Buenos Aires a estudiar. En ese clima caliente, Martín Grande salió al cruce de las críticas y sostuvo que la conducta de la legisladora “no tiene nada de malo”. El exdiputado recordó su paso por el Congreso y se puso como ejemplo.
Según reconstruyó el portal Con Criterio Salta, Grande contó que durante su mandato también aprovechó esos beneficios del Congreso. “A mí me pasó lo mismo, muchas veces viajé con mi mujer”, afirmó sin vueltas al ser consultado. De esa forma, el exlegislador vinculó de manera directa su experiencia con lo que hoy se le cuestiona a la diputada libertaria.
Grande no sólo admitió el uso de los pasajes, sino que además explicó el motivo personal detrás de esos acompañamientos. Dijo que su esposa era su “contención” en los largos días de trabajo lejos de Salta, cuando debía instalarse por semanas en Buenos Aires para cumplir con la agenda legislativa. “¿Por qué? Porque es mi contención. ¿Y qué? Qué tiene de malo”, insistió el exdiputado al relatar cómo se organizaban esos viajes en pareja.
Pasajes, familia y plata: qué dijo el exdiputado salteño
Al justificar su postura, Martín Grande fue más allá de la anécdota con su mujer y habló de cómo ve el sistema de pasajes para los diputados nacionales. Señaló que, a su entender, esos boletos forman parte de la retribución que reciben por ocupar la banca, similar al sueldo o a otros beneficios asociados al cargo. Desde ese punto de vista, planteó que no ve problema en que se usen para viajar con familiares directos.
Grande remarcó que, según su mirada, los pasajes no deberían transformarse en efectivo. Sostuvo que “no pueden ser canjeados por dinero” y que justamente por eso corresponde que se utilicen para traslados aéreos o terrestres, incluso cuando el acompañante no sea el propio legislador sino alguien de su círculo íntimo. Esa interpretación es la que aplicó tanto a su caso como al de la diputada libertaria cuestionada.
El exdiputado salteño recordó que en su etapa en el Congreso, cuando integraba el bloque macrista, viajaba seguido entre Salta y Buenos Aires por las sesiones, comisiones y actividades oficiales. En ese ida y vuelta constante, repitió que solía sumar a su mujer a varios de esos desplazamientos. Para Grande, ese uso de los pasajes siempre estuvo dentro de lo que consideraba permitido por las normas internas legislativas.
Las fotos del Milagro y el debate que no afloja por los pasajes oficiales
Mientras se conocían las frases de Martín Grande sobre los pasajes y los viajes con su mujer, también comenzaron a circular imágenes del exdiputado junto a su pareja en distintos eventos. Una de las fotos que más se compartió fue una publicación de Instagram del Milagro 2019, donde se los ve juntos participando de las actividades religiosas más masivas de Salta, registro que volvió a cobrar fuerza por la polémica actual.
Esas publicaciones se sumaron a la catarata de opiniones cruzadas que generó el caso de Gabriela Flores y, ahora, la confesión de Grande. El uso de pasajes oficiales por parte de representantes nacionales quedó otra vez bajo la lupa, con sectores que critican estos privilegios y otros que, como el exdiputado salteño, los defienden como parte del paquete de recursos que se entrega a quienes ocupan una banca en el Congreso de la Nación.

