Docentes e investigadores de la UNSa volvieron a salir a la calle este martes en una nueva marcha para sostener un reclamo salarial que, según denunciaron, ya supera el 30% del sueldo perdido. La movilización formó parte de la Marcha Federal Universitaria y tuvo presencia en el centro salteño, donde participaron también gremios docentes, estudiantes y organizaciones científicas. El planteo se apoyó en un informe nacional de FEDUN y CIICTI, que advirtió una pérdida salarial acumulada del 33,7% desde noviembre de 2023 y una necesidad de recomposición del 50,7% para recuperar lo perdido.
El reclamo en la UNSa se sintió con fuerza en el centro salteño
La jornada de este martes volvió a reunir en Salta a docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Salta, en el marco de una nueva Marcha Federal Universitaria. La protesta se replicó en distintas provincias, aunque en la capital salteña tuvo una convocatoria importante alrededor del reclamo por los ingresos del sector.
Entre quienes participaron, el planteo principal giró alrededor del deterioro del salario y de las dificultades para afrontar gastos de todos los días. Según expusieron desde el ámbito universitario, los sueldos actuales ya no alcanzan para cubrir necesidades básicas, en un contexto marcado por subas en transporte, materiales y otros costos cotidianos.
La consigna que resumió parte de ese mensaje fue directa: “Ya no se llega a fin de mes”. A la vez, docentes de la UNSa señalaron que el atraso salarial obligó a muchos trabajadores a ampliar su carga laboral o a buscar otras fuentes de ingreso para poder sostenerse.
Más del 30% del sueldo perdido, el dato que empujó la marcha
El respaldo numérico del reclamo apareció en el “Informe de Situación del Sistema Universitario – FEDUN-CIICTI N°10”, elaborado por la Federación de Docentes de las Universidades junto al Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación. Ese documento indicó que los salarios universitarios acumulan una pérdida del 33,7% desde noviembre de 2023.
Además, el mismo relevamiento señaló que, para recomponer lo perdido, los haberes deberían aumentar un 50,7%. Dentro de la protesta, ese dato fue uno de los más repetidos y quedó sintetizado en otra frase que circuló durante la jornada: “Perdimos más del 30% del sueldo”.
El informe también ubicó a los salarios actuales por debajo de los niveles registrados durante la crisis de 2002. Ese punto fue uno de los que más preocupación generó entre quienes participaron, ya que el deterioro del poder adquisitivo, según sostienen desde el sector, impacta de manera directa en la vida diaria de numerosas familias vinculadas al sistema universitario.
El informe sumó advertencias sobre presupuesto y financiamiento
Junto con la cuestión salarial, el documento difundido a nivel nacional incluyó proyecciones sobre el presupuesto universitario. Allí se advirtió que el sistema sufrirá una caída real del 36,4% en tres años, mientras que en el área de Ciencia y Técnica se marcó una reducción real del 33,1% en el financiamiento.
En ese marco, la situación fue tomada por docentes salteños como parte de un deterioro más amplio dentro de las universidades públicas. Por eso, el reclamo local quedó conectado con una discusión nacional sobre ingresos, presupuesto y continuidad de tareas académicas y de investigación.
La movilización de este martes reunió a universidades nacionales, gremios docentes, centros de estudiantes y organizaciones científicas. Según se planteó durante la jornada, esta nueva Marcha Federal Universitaria puso en primer plano la caída del poder adquisitivo de quienes cumplen tareas de docencia e investigación en las universidades nacionales.
La marcha federal volvió a concentrar cuestionamientos al ajuste en educación y ciencia
La protesta también se presentó como uno de los principales focos de oposición al gobierno de Javier Milei. Los cuestionamientos estuvieron centrados en el ajuste presupuestario, la caída salarial y los recortes en educación y ciencia, temas que atravesaron la convocatoria a nivel nacional.
En la UNSa, el atraso salarial fue expuesto como un problema que no queda solo en una discusión gremial. Según advirtieron los docentes, el desfasaje entre inflación y sueldos viene modificando las condiciones materiales de trabajo, tanto por el aumento de los gastos como por la necesidad de reorganizar ingresos para afrontar obligaciones básicas.
Lo que en otras marchas tuvo como eje principal la defensa del presupuesto general del sistema universitario, esta vez sumó con más fuerza el reclamo económico. En Salta, esa demanda se expresó en las calles durante la movilización de este martes.

