Salta participó este martes de la Marcha Federal Universitaria con una movilización que fue desde el Monumento 20 de Febrero hasta plaza 9 de Julio. La convocatoria reunió a estudiantes, docentes, personal no docente, investigadores del CONICET, organizaciones sociales y agrupaciones políticas. En el acto central, realizado al terminar el recorrido en el centro de la capital salteña, se insistió en el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, mientras también se expusieron datos sobre la situación presupuestaria de las universidades nacionales, la pérdida salarial del sector y el alcance de las becas estudiantiles.
La marcha avanzó desde el Monumento 20 hasta plaza 9 de Julio
La jornada de este martes tuvo en Salta una de las movilizaciones que se realizaron en distintas provincias del país. En la capital salteña, la columna partió desde el Monumento 20 de Febrero y llegó hasta plaza 9 de Julio, donde se hizo el acto central.
De la convocatoria participaron estudiantes, docentes, trabajadores no docentes, investigadores del CONICET, además de organizaciones sociales y agrupaciones políticas. El reclamo estuvo centrado en el financiamiento de la universidad pública y en la situación salarial del sector.
Durante la actividad se leyó un documento con distintos planteos vinculados a las universidades nacionales. Entre los puntos mencionados aparecieron el presupuesto, los ingresos de los trabajadores universitarios y la capacidad de acompañamiento económico de las becas.
En el acto de Salta se expusieron datos sobre presupuesto universitario y pérdida salarial
Uno de los ejes de la lectura fue la situación presupuestaria de las casas de estudio. La vicerrectora de la UNSa, Rita Martearena, afirmó: “La situación presupuestaria es crítica. El recorte ocurre en todas las dimensiones de los asuntos universitarios y afecta gravemente a todas las funciones”.
En la misma intervención agregó que las transferencias a las universidades registraron “una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026”. Ese fue uno de los datos señalados durante el acto realizado en el centro salteño.
Además, durante la movilización se difundieron cifras sobre los salarios de docentes y no docentes. Según los datos expuestos, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 la inflación acumulada fue del 293,30%, mientras que los salarios aumentaron un 147,30%, con una pérdida del poder adquisitivo del 37,13%.
La UNSa y los manifestantes también apuntaron al impacto sobre becas y condiciones de estudio
Según lo expresado en el acto, ese escenario salarial ubicó a los ingresos universitarios “en uno de los niveles más bajos de los últimos 23 años y entre los más bajos de América Latina”. Esa definición formó parte del documento leído al cierre de la movilización.
Otro de los puntos incluidos fue la situación de las becas estudiantiles. Allí se indicó que programas nacionales como Progresar y Manuel Belgrano redujeron su capacidad de acompañamiento económico, con un efecto que, de acuerdo con lo señalado, golpea especialmente a jóvenes trabajadores y a estudiantes de sectores populares.
Al final del acto, el documento incorporó un pedido dirigido a la Corte Suprema de Justicia: “Le pedimos a la Corte Suprema de Justicia que nos acompañe y escuche el clamor de la plaza de toda la República. La trama que nos impulsa se funda en el derecho a la educación, el carácter alimentario de los salarios y de las becas, y la obligación del Estado nacional de financiar la universidad pública”.
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