Loma Negra mantendrá con producción frenada hasta noviembre de 2026 uno de los hornos principales de su planta de Olavarría. La cementera explicó que la medida está ligada al costo del gas, a la caída de la construcción, al exceso de insumos acumulados y a la incertidumbre energética prevista para los próximos meses. En ese marco, el freno en la planta L’Amalí encendió una señal dentro del sector, mientras desde el gremio AOMA Olavarría advirtieron por la situación excepcional que atraviesa la actividad.
Según la información difundida, en L’Amalí hay más de 700.000 toneladas de clínker acumuladas, que es el insumo central para fabricar cemento portland. Desde el sindicato minero señalaron que ese stock, sumado a la baja de la construcción y al retroceso de la obra pública, ayuda a explicar por qué la empresa decidió sostener la detención por varios meses.
La cementera estiró una parada que no tiene antecedentes cercanos
La decisión alcanza a uno de los hornos principales de la planta de Olavarría y se extenderá hasta noviembre de 2026. De acuerdo con lo planteado por la propia empresa, el cuadro actual combina varios factores al mismo tiempo: el encarecimiento del gas, una demanda más débil, stock acumulado y dudas sobre el abastecimiento energético para los meses que vienen.
Desde AOMA Olavarría, el secretario general Alejandro Santillán explicó que las paradas técnicas habituales suelen durar apenas algo más de un mes. Sin embargo, remarcó que en este caso la extensión “no tiene precedentes”. Además, desde la organización sindical marcaron que se trata de una situación excepcional, tanto por el tiempo que abarca como por el contexto en el que ocurre.
La planta L’Amalí concentra actualmente más de 700.000 toneladas de clínker. Ese volumen, según indicaron desde el gremio, aparece como una de las claves para entender la decisión empresaria, sobre todo porque se suma a una actividad de la construcción que sigue débil y a una obra pública con fuerte retroceso.
El costo del gas aparece como uno de los motivos centrales de la producción frenada
Uno de los puntos principales detrás de la medida es el aumento del abastecimiento energético para la industria. Durante el invierno, el precio del gas natural licuado registró una suba importante. Mientras en 2025 rondaba los USD 12,3 por millón de BTU, este año trepó a un promedio de USD 20.
Entre las razones que se mencionaron para ese incremento aparecen conflictos internacionales, problemas logísticos y la necesidad de importar gas ante la falta de infraestructura local suficiente. En ese escenario, el costo energético ganó peso dentro de las decisiones fabriles de distintas empresas.
Además, hubo un cambio en la política energética nacional. A diferencia de etapas anteriores, cuando una parte del costo era absorbida mediante subsidios, ahora las grandes industrias deben anticipar cuánto gas van a necesitar para atravesar el invierno. Si no aseguran con tiempo esos cupos, podrían afrontar interrupciones en el suministro durante las olas de frío.
La baja de la construcción y el nuevo esquema energético golpean a la industria
Frente a este esquema, varias industrias ya comenzaron a reorganizar su funcionamiento. Entre las respuestas que se vienen observando están la reducción de la producción, el adelantamiento de procesos de fabricación y también la suspensión de actividades, como una forma de acomodarse al nuevo costo del gas y al riesgo de restricciones.
En el caso de Loma Negra, la decisión también se da en un momento de debilidad persistente para la construcción. Si bien en marzo algunos indicadores mostraron un repunte leve, la actividad siguió afectada. De acuerdo con datos de Camarco, en abril se despacharon 639.100 toneladas de cemento, un volumen menor tanto al de marzo de 2026 como al de abril del año pasado.
Desde el sector atribuyen ese desempeño a la paralización de la obra pública y a la caída de la demanda privada. Dentro de ese panorama, el freno de uno de los hornos principales de la mayor cementera del país volvió a mostrar las dificultades que enfrenta la industria vinculada a la construcción.
La medida se conoció, además, pocas semanas después de un cambio en el control accionario de la compañía. Marcelo Mindlin asumió el control de InterCement y de Loma Negra luego de la salida del grupo brasileño Camargo Correa.

