En una Pascua que sacudió al Vaticano y al mundo, el papa León XIV marcó su primera celebración como pontífice con un mensaje directo sobre la violencia, habló de una humanidad que se está “acostumbrando” a ver muerte todos los días y anunció una vigilia de oración por la paz para el 11 de abril en la basílica de San Pedro. El llamado lo hizo al cerrar la misa pascual de este domingo en la plaza de San Pedro, en plena Guerra en Medio Oriente y frente a miles de fieles. El nuevo papa, primer pontífice nacido en Estados Unidos, evitó nombrar países, pero apuntó al clima global de conflicto.
Un domingo de Pascua marcado por la palabra “violencia”
Desde un altar montado al aire libre, rodeado de rosas blancas y con las escalinatas decoradas con plantas de primavera, León XIV encaró su primera homilía de Pascua como jefe de la Iglesia con un tono que sorprendió a muchos. Advirtió que el mundo está anestesiado frente a la violencia y a los muertos que dejan los conflictos armados. La misa se celebró al mediodía del 05 de abril de 2026 en la plaza de San Pedro.
El papa no anduvo con rodeos y planteó que la humanidad se está volviendo fría ante lo que ve todos los días. “Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas”, dijo mirando a la multitud que llenaba la plaza vaticana.
Aunque la Pascua transcurre en plena Guerra en Medio Oriente y con otros focos de tensión repartidos por el planeta, León XIV decidió no mencionar ningún frente bélico en particular. La homilía se mantuvo en un tono general, pero apuntó a la sensación de que las imágenes de bombas, ataques y desplazados ya forman parte del paisaje diario.
En ese marco, el pontífice ligó la Pascua con la necesidad de no dejar pasar la violencia como si fuera algo más del noticiero. Para los fieles presentes, el mensaje se escuchó como un tirón de orejas al mundo, justo en el día central del calendario religioso.
“Nos estamos acostumbrando a la muerte”
Durante otro tramo de la homilía, León XIV amplió su diagnóstico y enumeró distintos frentes donde, según él, se ve el sufrimiento. “Lo vemos en la violencia, en las heridas del mundo, en el grito de dolor que se eleva desde cada rincón”, expresó desde el altar frente a la basílica de San Pedro.
El papa vinculó esa realidad con los abusos contra los más vulnerables y con la “idolatría del lucro” que, según señaló, saquea los recursos del planeta. También habló de “la violencia de la guerra que mata y destruye”, siempre sin poner nombres propios sobre la mesa, ni de países ni de bandos en conflicto.
Más adelante, León XIV sumó otros factores que, a su juicio, también son formas de amenaza de muerte: las injusticias, el egoísmo partidista, la presión sobre los pobres y la falta de atención a quienes están más expuestos. En ese contexto, insistió en no caer en la resignación y en sostener la esperanza incluso cuando las noticias parecen ir en sentido contrario.
La vigilia de oración por la paz en San Pedro
El momento clave llegó al final de la misa de Pascua, cuando el papa tomó el micrófono para hacer un anuncio concreto. Convocó a una vigilia de oración por la paz para el sábado 11 de abril en la basílica de San Pedro, otra vez con la mira puesta en la violencia que atraviesa al mundo.
La invitación surgió justo después de su advertencia sobre la costumbre de ver muertos y destrucción a diario. La ceremonia de este domingo concluyó con ese llamado abierto a fieles y peregrinos, con la fecha marcada para la nueva cita en la basílica vaticana.


Leon XIV conecta la Pascua con un fuerte llamado contra la violencia