Una beba recién nacida de Salta quedó en el centro de la polémica por las vacunas: su mamá se la llevó del hospital sin alta médica y sin dejar que le apliquen las primeras dosis obligatorias del calendario. Tras una denuncia de la Asesora de Incapaces, la Justicia provincial ordenó que la pareja cumpla con la vacunación de la niña y presente el carnet con las vacunas BCG y Hepatitis B colocadas, respaldándose en leyes nacionales y en la Convención de los Derechos del Niño.
La beba, las primeras vacunas y una salida del hospital que encendió las alarmas
El caso que hoy sacude a Salta empezó en septiembre, cuando una beba nació en el Hospital de Salta y fue derivada al área de Neonatología para los controles habituales. Allí estaba todo listo para aplicar las vacunas obligatorias del inicio de vida, parte del calendario nacional de vacunación que, en Argentina, es gratuito y obligatorio.
Sin embargo, antes de que el equipo médico pudiera colocar las vacunas BCG y Hepatitis B, la mamá tomó una decisión que generó fuerte revuelo: según consta en la historia clínica, retiró a la recién nacida del servicio sin contar con el alta médica. La salida fue registrada por los profesionales que estaban de guardia, quienes dejaron asentado que la nena se fue sin recibir la inmunización básica de las primeras horas.
Dentro del calendario nacional de vacunas, a cada recién nacido le corresponde la BCG, que previene formas graves de tuberculosis, y la vacuna contra la Hepatitis B. Ambas están indicadas para aplicarse en los momentos iniciales de vida, por eso los médicos insistieron con la familia en la necesidad de completar esas dosis cuanto antes, de acuerdo a los protocolos de salud vigentes.
Profesionales del hospital relataron que intentaron explicarle a la mujer por qué esas vacunas eran clave para la salud de la beba y le remarcaron que forman parte del esquema obligatorio que rige en todo el país. Aun así, la mamá se mantuvo firme en su postura y aseguró que el papá de la niña también estaba en contra de la vacunación, extendiendo su negativa a todas las dosis previstas para las primeras horas tras el parto.
Intervención judicial y una orden directa para completar las vacunas
Ante la resistencia de la pareja y la salida de la beba del hospital sin alta ni vacunas, el caso llegó a la Asesoría de Incapaces 9. Su titular, Martha Bustos, citó a la mamá para una entrevista y tratar exclusivamente el tema de la inmunización y el cumplimiento del calendario de vacunas, pero la mujer no se presentó a la convocatoria.
Frente a esa ausencia, Bustos decidió actuar por vía judicial y presentó una acción de amparo para que se ordene el cumplimiento de las vacunas obligatorias en resguardo de la salud de la niña. En el escrito se mencionaron la Convención de los Derechos del Niño y la Ley 27.491 de Control de Enfermedades Prevenibles por Vacunación, que remarcan la obligatoriedad de las vacunas para todos los habitantes y destacan que la vacunación es una herramienta central de salud pública.
Además, se hizo referencia a que estas normas protegen a niños, niñas y adolescentes frente a perjuicios, descuidos y tratos negligentes, y colocan el derecho a la salud por encima de intereses particulares, sobre todo cuando se trata de vacunas del calendario oficial. En esa línea, el planteo apuntó a que las primeras vacunas de la beba fueran completadas para evitar riesgos futuros vinculados a enfermedades prevenibles.
El conflicto escaló hasta el Tribunal de Impugnación Sala II, donde el juez Eduardo Barrionuevo analizó la presentación de la Asesora de Incapaces. Tras evaluar los argumentos y la normativa vigente, el magistrado coincidió con la postura del Ministerio Público y resolvió que los padres debían permitir a los profesionales de la salud completar las vacunas obligatorias correspondientes a la bebé, en el marco del calendario nacional.
El plazo, el carnet de vacunación y la documentación que cerró el caso
En su resolución, Barrionuevo no solo ordenó que se apliquen las vacunas necesarias, sino que además fijó un plazo concreto para que los progenitores acrediten ante el juzgado que el esquema de inmunización se había cumplido. Para eso, les exigió presentar el carnet de vacunación de la niña, donde constaran las dosis efectivamente aplicadas según el calendario.
De acuerdo con lo informado, la semana pasada los padres llevaron al tribunal la documentación pedida. En el carnet quedó asentado que la beba recibió las vacunas que habían sido indicadas como obligatorias al inicio de vida. Con esa presentación se dio por cumplida la orden judicial referida a la vacunación y se confirmó que el esquema básico de inmunización de la recién nacida estaba finalmente completo.
Al explicar el encuadre legal de todo este proceso, la Asesora recordó también la Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes. Esa norma indica que el Estado debe garantizar el acceso a los servicios de salud, respetando pautas familiares y culturales siempre que no representen un riesgo para la vida o la integridad de las personas menores de edad, criterio que se tuvo en cuenta en este expediente vinculado a vacunas.
El caso se conoció casi al mismo tiempo que se desarrollaba el XXI Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, donde especialistas de la región destacaron el rol de las vacunas y los desafíos actuales en inmunización. En ese ámbito se remarcó un mensaje que quedó grabado en las crónicas del encuentro: “la vacuna es comparable al agua potable: esencial para la vida y el futuro”.

