Israel aprobó este domingo por unanimidad una propuesta para avanzar con el reconocimiento del genocidio armenio, una decisión impulsada por el canciller Gideon Saar y confirmada por el Ministerio de Exteriores israelí. El reconocimiento todavía debe ser ratificado por la Knéset. La medida se refiere a la matanza de armenios ocurrida entre 1915 y 1923 a manos del Imperio Otomano, en la que murieron unos 1,5 millones de personas, según el texto oficial difundido tras la resolución del gabinete.
Saar presentó la decisión como un paso histórico y sostuvo en un comunicado: “Nunca es tarde para hacer lo correcto”. Además, ya había anticipado el jueves por la noche su intención de promover el reconocimiento del genocidio armenio en la Knéset, al señalar que existía un “deber moral e histórico” para avanzar en esa dirección. También agregó: “Debemos condenar enérgicamente cualquier negación, minimización o distorsión de la verdad histórica”.
Israel avanzó con el reconocimiento del genocidio armenio por decisión unánime
De acuerdo con la información oficial, la resolución fue aprobada por unanimidad luego de una propuesta presentada por Saar, que está al frente de la diplomacia israelí. Aunque el paso ya fue dado dentro del Gobierno, el trámite no quedó cerrado, porque todavía falta la ratificación legislativa en la Knéset.
El pronunciamiento representa un cambio importante en la posición de Israel, ya que durante décadas evitó reconocer formalmente el genocidio armenio. Según el texto, esa postura estuvo ligada en gran medida al interés por preservar su relación con Ankara, que durante mucho tiempo fue uno de sus socios estratégicos más cercanos en la región.
Con esta decisión, Israel pasa a sumarse a más de una treintena de países que ya habían reconocido oficialmente el genocidio armenio. Entre ellos aparecen Estados Unidos, Uruguay, Francia, Alemania y Rusia. En el caso estadounidense, el reconocimiento fue formalizado durante la presidencia de Joe Biden, mientras que, según el texto, Donald Trump evitó usar esa misma terminología.
La referencia histórica incluida en el anuncio remite a la matanza de armenios entre 1915 y 1923, cuando murieron alrededor de 1,5 millones de personas a manos del Imperio Otomano. Además, el inicio del genocidio armenio se recuerda cada 24 de abril, fecha vinculada con la detención masiva en 1915 de intelectuales y miembros de la élite armenia del Imperio Otomano.
El giro de Israel aparece en medio del deterioro de su vínculo con Turquía
El texto ubica esta decisión en un contexto de creciente distancia entre Israel y Turquía. Ese deterioro, que ya venía tomando fuerza en los últimos años, se profundizó de manera drástica después del inicio de la guerra en Gaza tras los ataques de Hamas en octubre de 2023.
Desde entonces, el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, se convirtió en uno de los críticos más duros de Israel por ese conflicto. Según el texto original, lo acusó de cometer genocidio y comparó a sus líderes con oficiales nazis. Del lado israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu respondió con ataques verbales y definió al mandatario turco como “dictador antisemita que comete genocidio contra los kurdos”.
En ese marco, Turquía suspendió la mayor parte del comercio con Israel. Además, el texto señala que ese país se consolidó como uno de los mayores aliados diplomáticos de Hamas. Aunque la aprobación del reconocimiento del genocidio armenio fue presentada oficialmente como una cuestión moral e histórica, el trasfondo político y diplomático aparece mencionado de manera explícita en la información difundida.
La aprobación también recibió cuestionamientos desde la comunidad armenia de Jerusalén
Después del anuncio, Hagop Djernazian, activista de la comunidad armenia de Jerusalén, cuestionó la resolución a través de X. Allí describió la medida como una “decisión oportunista” y también como un instrumento de política exterior.
Djernazian reprochó además que, después de años en los que el Ministerio de Exteriores israelí saboteó activamente iniciativas de este tipo por motivos diplomáticos, ahora se recurra a la memoria de las víctimas en medio del cambio brusco en la relación entre Israel y Turquía.

