Irán volvió a mover piezas en el tablero de Oriente Medio y, en ese marco, puso sobre la mesa un pacto de seguridad regional. La propuesta fue presentada el domingo en Bagdad por el canciller Abbas Araqchi, justo cuando seguía el intercambio militar con Estados Unidos y crecía la presión sobre varios frentes de la zona. Según explicó el funcionario iraní, la idea apunta a un esquema que reúna a los países de la región sin participación de potencias externas. El planteo apareció mientras seguían los ataques, la tregua quedaba bajo presión y el Estrecho de Ormuz volvía al centro de la escena.
Irán buscó instalar un nuevo esquema de seguridad regional sin actores externos
Durante una rueda de prensa en Bagdad, Abbas Araqchi planteó que la región necesita un nuevo marco de entendimiento. En ese punto, sostuvo: “Deberíamos alcanzar un nuevo marco que incluya a todos los países de la región y sin la presencia o interferencia de ningún país de fuera de la región”.
La iniciativa apareció en medio del nuevo cruce militar entre Teherán y Washington. Al mismo tiempo, el canciller iraní respaldó la propuesta del gobierno de Irak para convocar de urgencia a los Estados del Golfo, a Irán y al propio Irak, con la intención de contener la crisis abierta por las hostilidades recientes.
Así, la movida diplomática de Irán quedó ligada a un escenario mucho más amplio. Por un lado, buscó reordenar la discusión sobre la seguridad regional; por otro, se dio en una etapa donde el alto el fuego en Oriente Medio volvió a quedar frágil por nuevos episodios armados.
El pacto quedó atravesado por ataques, respuestas militares y una tregua bajo presión
Horas antes de la declaración de Araqchi, los Guardianes de la Revolución lanzaron salvas de misiles y drones contra Kuwait y Bahrein. Según ese cuerpo militar, los ataques alcanzaron la base Ali al Salem y las instalaciones de la Quinta Flota de Estados Unidos en Puerto Salmán.
Irán presentó esa operación como una respuesta a los bombardeos realizados el sábado por la aviación estadounidense. A su vez, el Comando Central de EE.UU. informó que sus cazas golpearon diez objetivos en Sirik y Qeshm, en el sur, y que en esos ataques destruyeron radares, depósitos de drones e infraestructura de minado naval.
De acuerdo con la versión estadounidense, esa operación se ejecutó después de que un dron iraní impactara contra un buque petrolero internacional. Ese intercambio fue el segundo gran incidente en menos de 48 horas y volvió a poner bajo presión el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.
Ese documento había establecido una tregua temporal de 60 días, luego de la guerra iniciada el 28 de febrero por fuerzas estadounidenses e israelíes contra la república islámica. Sin embargo, la secuencia de ataques volvió a tensar ese marco y dejó otra vez a la región en un punto delicado.
El Estrecho de Ormuz siguió como uno de los ejes más sensibles de la seguridad regional
Uno de los focos principales de la disputa sigue siendo el Estrecho de Ormuz. Antes del conflicto, por ese corredor marítimo circulaba una quinta parte del petróleo mundial. Aunque la vía fue reabierta de manera parcial dentro de la tregua, Teherán mantiene su intención de limitar el tránsito a un único corredor bajo supervisión estricta iraní.
Además, Irán advirtió que endurecerá su accionar frente a los buques que no respeten esa disposición. La tensión subió también después de que se reportara que varias embarcaciones navegaron por canales alternativos coordinados por Omán y la Organización Marítima Internacional, pero sin aval iraní.
Sobre ese punto, Araqchi afirmó que cualquier intento de imponer ordenamientos paralelos “solo conducirá a situaciones más complicadas y retrasos en la reapertura” definitiva de la ruta. De ese modo, el paso marítimo quedó otra vez en el centro de la disputa política y militar.
También creció el cruce político y Líbano sumó otro frente abierto en la región
Mientras seguían los movimientos militares y diplomáticos, también se endureció el tono político entre las partes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó públicamente a Irán de haber incumplido los acuerdos mediante mensajes en redes sociales.
En esos mensajes, además, afirmó que su gobierno podría verse forzado a “completar mediante la fuerza militar la misión”. Esa declaración se conoció en paralelo con el intento iraní de impulsar un esquema de seguridad regional y reforzó el clima de tensión entre ambos países.
La situación sumó otro foco en Líbano, donde las fuerzas israelíes continuaron sus incursiones en el sur pese al pacto marco bilateral firmado el viernes en Washington. Ese entendimiento abrió divisiones políticas internas en Beirut tras el rechazo de la milicia proiraní Hezbollah y elevó el riesgo de un conflicto civil interno.

