El IPS informó que logró una baja importante de la deuda y que avanza con la normalización de los pagos a prestadores y proveedores en Salta. La información fue dada por el presidente del organismo, Martín Baccaro, quien explicó que el pasivo actual está por debajo de los $10.000 millones. Además, señaló que ahora manejan plazos más claros para cumplir con clínicas, profesionales y proveedores, con esquemas de pago a 30 o 60 días. También detalló que la obra social provincial atraviesa una etapa de reorganización económica y que en los próximos días volverá a funcionar una unidad interna para investigar posibles irregularidades.
La deuda del IPS quedó por debajo de los $10.000 millones
Según indicó Baccaro en declaraciones difundidas por Aries, el Instituto Provincial de Salud de Salta consiguió bajar de manera marcada su nivel de endeudamiento. En ese punto, precisó que el pasivo actual se ubica por debajo de los $10.000 millones.
El titular del organismo comparó esa cifra con la situación registrada al comienzo de la intervención. “En aquel momento la deuda era superior a un mes de gastos y hoy es menos de la mitad de un mes”, sostuvo.
De acuerdo con su explicación, esta recomposición financiera permitió empezar a ordenar el funcionamiento interno del IPS, sobre todo en lo vinculado a los compromisos económicos que mantiene con distintos actores del sistema sanitario.
Pagos más previsibles para prestadores y proveedores
Baccaro aseguró que una de las consecuencias de esa mejora financiera fue la posibilidad de establecer plazos más previsibles para los pagos. Eso, según planteó, permitió acomodar la relación con clínicas, profesionales y proveedores.
En ese marco, detalló que hoy pueden hablar con los prestadores y plantearles fechas concretas de cobro. “Hoy podemos sentarnos a conversar con prestadores y decirles que vamos a pagar a 30 o 60 días y ellos saben que vamos a cumplir”, explicó.
También vinculó esa mayor previsibilidad con un mejor orden en la formación de precios dentro del sistema sanitario. Según señaló, la falta de certezas sobre los cobros terminaba impactando en los valores de las prestaciones. “Cuando alguien no sabe cuándo le van a pagar, por las dudas agrega algo más al precio”, indicó.
Qué explicó Baccaro sobre el origen del problema financiero
Al referirse a la situación que atravesó la obra social provincial, el funcionario dijo que hubo varios factores. Por un lado, mencionó un aumento sostenido del gasto sanitario y, por otro, una caída relativa de los ingresos del organismo.
Además, recordó que durante la pandemia se sumaron gastos extraordinarios que después siguieron vigentes aun cuando el contexto sanitario ya había cambiado. Como ejemplo, señaló: “Se seguían pagando kits odontológicos creados para la pandemia, cuando ya no eran necesarios”.
También remarcó que, tras la pospandemia, se registró un incremento considerable en el consumo de prestaciones médicas, mientras que los recursos del IPS no crecieron al mismo ritmo por el deterioro económico general.
En los próximos días relanzarán un área para detectar fraude
Por otra parte, Baccaro confirmó que en los próximos días volverá a funcionar la Unidad de Detección y Prevención del Fraude. Se trata de un área interna creada para investigar posibles irregularidades dentro de la obra social provincial.
Según explicó, esa dependencia había dejado de operar, aunque las normas que dispusieron su creación siguen vigentes. “Estamos en los próximos días por relanzarla. Se había desarmado, no estaba funcionando”, señaló.
La reactivación de esa unidad fue mencionada junto con el proceso de reorganización administrativa y financiera que, de acuerdo con lo informado por el titular del IPS, se encuentra en marcha dentro del organismo.

