El IPS puso en marcha la reapertura de las afiliaciones individuales en Salta y, según explicó su presidente, Martín Baccaro, la medida no generará un desbalance económico en la obra social provincial. El esquema empezó con afiliados de entre 19 y 35 años, una franja elegida tras un análisis previo. De acuerdo con lo informado, la reapertura apunta a personas que se quedaron sin cobertura médica al terminar sus estudios o al dejar de cumplir las condiciones para seguir dentro del sistema. Baccaro sostuvo que la decisión fue evaluada con proyecciones económicas y que resulta conveniente para el organismo y para quienes se sumen.
La reapertura del IPS comenzó con afiliados de 19 a 35 años
La obra social provincial habilitó esta etapa inicial para personas de entre 19 y 35 años. Según detalló Baccaro, ese grupo fue tomado como punto de partida porque reúne a muchos jóvenes que perdieron la cobertura médica después de finalizar sus estudios o al dejar de cumplir los requisitos para continuar afiliados como estudiantes.
En ese marco, explicó que la reapertura busca dar respuesta a un sector que había quedado sin opciones dentro del sistema de salud. Así, el organismo avanzó con una franja puntual antes de extender el alcance a otros grupos.
Durante una entrevista con Aries, el titular del IPSS vinculó la iniciativa con un pedido del gobernador Gustavo Sáenz orientado a normalizar el funcionamiento del instituto y a intervenir sobre distintos aspectos relacionados con el acceso a la salud. En esa línea, presentó la medida como parte de ese proceso.
El titular dijo que el ingreso de nuevos afiliados fue evaluado para evitar un impacto financiero
Baccaro afirmó que antes de avanzar con la reapertura se realizaron proyecciones económicas. Según indicó, el análisis previo mostró que la medida “le conviene al IPS y también a los afiliados”.
Al hablar del efecto económico de las nuevas incorporaciones, señaló que el mecanismo contempla una instancia de evaluación previa a través de una declaración jurada de preexistencia. De esa manera, el instituto calcula la cuota de acuerdo con el consumo esperable de cada caso.
Además, sostuvo: “El ingreso es con una declaración jurada de preexistencia, lo que nos permite calcular la cuota de acuerdo al consumo esperable. No nos va a generar mayor gasto; al contrario, esta franja etaria suele ser rentable para las obras sociales y prepagas”.
Baccaro dijo que la medida apunta a quienes se quedaron sin cobertura
El presidente del instituto también se refirió a la situación de personas que quedaron afuera de la cobertura médica. Sobre ese punto, expresó: “Había un nicho que generaba mucha angustia en aquellos que se quedaban sin cobertura y se encontraban con un mercado de prepagas cada vez más duro y más caro”.
También remarcó que la propuesta del IPSS ofrece valores “por debajo del promedio del mercado”. A la vez, aclaró que la finalidad del organismo no es obtener rentabilidad, sino ampliar el acceso a la cobertura en un contexto económico complejo.
En ese sentido, agregó: “Cerca de 800 mil personas han perdido cobertura de obras sociales o prepagas por no poder pagarlas. Nos parecía oportuno avanzar por acá”.

