La Justicia investiga en Santiago del Estero si un hombre asesinó a su expareja y luego se quitó la vida en el paraje Lorena, dentro del departamento Copo. Los fiscales trabajan sobre las últimas horas de Florinda Albornoz, de 49 años, y de Lucindo Enrique Rojas, de 60, luego de que ambos fueran encontrados sin vida en una zona montuosa, lejos de los centros urbanos. Según la información difundida por El Liberal Web, Rojas habría citado a la mujer con la excusa de hablar y plantearle retomar la relación.
La hipótesis sobre el hombre y el ataque
La investigación judicial apunta a determinar con precisión qué pasó antes de la muerte de Florinda Albornoz. De acuerdo con los datos conocidos en torno a la causa, Lucindo Enrique Rojas no habría aceptado la separación y, ante la negativa de la mujer de volver con él, se habría producido el ataque.
Las pericias realizadas señalaron que la víctima tenía un golpe en la cabeza y dos disparos en el pecho. A pocos metros del lugar donde fue hallada Florinda, los investigadores encontraron también sin vida a Rojas. Según la información difundida, el hombre se habría quitado la vida después del femicidio.
Ese punto forma parte de los elementos que los fiscales analizan mientras buscan ordenar la secuencia previa al desenlace. La causa se concentra en reconstruir las últimas horas de ambos y en establecer cómo llegó Florinda hasta el sector donde fue encontrada.
La frase de la expareja que quedó en la causa
Fuentes vinculadas al caso indicaron que, antes del hecho, Rojas le habría dirigido un ultimátum a la mujer. Según esa versión, le dijo: “Te vas, pero no te llevás a los chicos”. Esa frase quedó incorporada entre los puntos relevantes que ahora son revisados dentro de la investigación.
El caso dejó huérfanos a cuatro hijos. Por esa razón, organismos provinciales de protección de derechos de niños y adolescentes intervienen para brindar asistencia, contención y acompañamiento a los familiares, debido al impacto directo del hecho sobre los menores.
Florinda Albornoz era conocida en la zona por su trabajo diario. Vivía junto a su madre y se dedicaba a elaborar y vender masas dulces, actividad con la que sostenía a su familia. Mientras avanzan las medidas judiciales, los fiscales continúan con la reconstrucción de las últimas horas de Florinda Albornoz y Lucindo Enrique Rojas.

