La inflación en Argentina, la baja del consumo y el endeudamiento de los hogares fueron analizados por el economista y docente Jorge Paz durante una entrevista en Somos la Mañana. Allí, anticipan un escenario en el que la inercia de los aumentos seguiría presente en el mediano plazo, mientras las familias recurren a tarjetas, billeteras virtuales y préstamos para llegar a cubrir los gastos del mes.
Paz también se refirió al dólar, a la apertura de importaciones y al endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según su análisis, estos elementos forman parte de una situación económica en la que las ventas tienen un rol decisivo y los precios continúan condicionando las decisiones de comerciantes, empresas y consumidores.
El consumo y las deudas en los hogares
Para Jorge Paz, el consumo es el motor de la actividad económica y actualmente atraviesa una baja. El economista ubicó a las ventas como un factor central para el funcionamiento de la economía y sostuvo que una menor demanda representa una dificultad para una eventual recuperación del poder adquisitivo.
En ese sentido, describió que los ingresos de muchas familias no alcanzan para afrontar todos los gastos mensuales. Por eso, señaló que se extiende el uso de herramientas de financiamiento, entre ellas las tarjetas de crédito, las billeteras virtuales, los préstamos y otras alternativas disponibles para completar el presupuesto.
“El motor de la actividad económica son las ventas, es decir, el consumo. Y el consumo está en picada”, afirmó Paz. Luego, vinculó esa situación con el peso que tienen las deudas dentro de las preocupaciones de la población.
“El endeudamiento es el problema que hoy está entre las principales preocupaciones de la población. La pregunta es cómo financiamos la parte del mes para la que ya no tenemos plata”, sostuvo durante la entrevista.
Las cuotas y la morosidad bajo la mirada del economista
Las facilidades para comprar en cuotas crecieron junto con la necesidad de financiar gastos cotidianos. Paz indicó que el sistema financiero amplió en los últimos años las opciones para pagar compras en partes, en un contexto donde cada consumidor toma decisiones de acuerdo con las condiciones económicas que tiene enfrente.
“El sector financiero apoyó este modelo económico y empezó a ofrecer cada vez más facilidades para comprar en cuotas. La gente toma decisiones en función del contexto económico que le presentan”, expresó.
Al hablar de las deudas impagas, el docente cuestionó que el problema sea observado únicamente como una relación entre particulares. Afirmó que una tasa elevada de morosidad requiere atención estatal por la dimensión que puede tener dentro de la economía.
“Una economía normal tiene una tasa de morosidad del 3%. Ahora, cuando eso pasa a ser del 30%, es diez veces más. Algo pasó, algo se descontroló para llegar a esa cifra y el Estado tiene que hacerse cargo”, señaló.
Inflación en Argentina y el peso de los aumentos previstos
La inflación en Argentina mantiene una inercia que, según Paz, impide llegar a 0% en el mediano plazo. El economista cuestionó la manera en que el Gobierno nacional presenta los indicadores de precios y consideró que, aunque los datos pueden no ser falsos, su exposición puede poner el foco en una baja sin reflejar por completo el efecto sobre los hogares.
“El Gobierno juega mucho con ese tipo de cosas. Yo las llamo ‘mentiras estadísticas’, porque los datos no son falsos, pero hay una manera de mostrar lo que se quiere mostrar, que es que la inflación está bajando”, dijo.
Paz sostuvo que una variación mensual cercana al 2% sigue siendo elevada al compararla con las tasas anuales que mencionó para Brasil, Uruguay y Chile. De acuerdo con su explicación, ese ritmo mensual representa un acumulado anual del 34%, mientras que esos países registran una inflación anual del 2%, 3% o 4%.
“Si uno mira el acumulado anual, estamos hablando de un 34%. Para tener una idea de qué significa, Brasil, Uruguay y Chile tienen una inflación anual del 2%, 3% o 4%. Una inflación del 2% mensual es altísima en ese contexto”, indicó.
El docente explicó que las expectativas de subas quedan incorporadas en alquileres, servicios, contratos y cálculos comerciales. De esa forma, los precios futuros ya son contemplados por comerciantes y empresarios, lo que mantiene la dinámica de incrementos durante los meses siguientes.
“La inflación ya está incorporada en el cálculo de comerciantes y empresarios. Te dicen que el mes que viene va a costar distinto. Eso se llama inercia inflacionaria: ya vienen aumentos nuevos y los meses siguientes vuelven a aparecer”, explicó Paz.
“En el mediano plazo no vamos a llegar a inflación cero”, afirmó.
Dólar, importaciones y deuda con el FMI
El dólar bajo, la apertura de importaciones y el vínculo con el FMI fueron otros ejes del análisis. Paz planteó que la cotización de la moneda estadounidense no subió al mismo ritmo que otros bienes de la economía, por lo que mantenerla baja funciona como una herramienta para limitar el traslado hacia otros precios.
“El dólar es uno de los bienes de la economía que no aumentó al ritmo de los demás. Mantenerlo bajo es una de las claves para contener la inflación, porque cuando el dólar se mueve termina trasladándose a muchos precios”, manifestó.
Sobre las importaciones, señaló que una apertura rápida representa una exigencia para empresas, pymes, sectores industriales y trabajadores. Según expresó, una reconversión productiva no puede realizarse en pocos años, ya que distintos sectores necesitan tiempo para adecuarse a un nuevo esquema.
“No se puede hacer una reconversión productiva en un par de años. Abrir la economía a esta velocidad deja a muchas pymes y sectores industriales sin tiempo para prepararse para el nuevo esquema”, afirmó.
Finalmente, Paz incluyó la deuda con el FMI entre los temas macroeconómicos a considerar. “A nivel macro también hay un tema de endeudamiento. El Gobierno se está endeudando con el Fondo Monetario Internacional. La pregunta es qué va a pasar si ese apoyo se debilita o se corta. En ese momento habrá que volver a discutir el modelo”, sostuvo.


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