Una causa que tenía a toda Cafayate hablando dio un giro fuerte: imputaron a una mujer vinculada al casamiento de Cafayate realizado en plena Quebrada de las Conchas, acusada de entregar una supuesta autorización ambiental trucha para permitir el evento en esa zona protegida. La investigación, manejada por la fiscal penal Sandra Rojas, apunta a un permiso en PDF que se habría usado para habilitar la boda ligada a la movida “Cafayate Fantasy”, pese a que en ese lugar se exigen habilitaciones estrictas y controles especiales.
Una imputación que destapó el escándalo por el casamiento de Cafayate
Según informó el Ministerio Público, la mujer imputada, de 36 años, fue señalada por la fiscal Sandra Rojas por falsificación de instrumento público en concurso ideal con uso de documento falso. La acusación se centra en la supuesta entrega de una autorización ambiental que, en los papeles, parecía oficial, pero que terminó siendo cuestionada desde el primer minuto.
La imputada decidió no hablar en forma presencial, sino que optó por declarar por escrito y adelantó que presentará su descargo dentro del plazo legal de 48 horas. Esa respuesta será incorporada al expediente para definir los próximos pasos de la causa.
El expediente está directamente atado a la organización de “Cafayate Fantasy” y al famoso casamiento en la Quebrada de las Conchas, que generó bronca y comentarios en toda la zona. En la investigación se manejan hipótesis sobre una posible mano interna en la supuesta falsificación del permiso y se analizan distintas fallas administrativas que, de acuerdo con la fiscalía, alimentan las sospechas.
Cómo detectaron el permiso trucho
El origen del caso se ubica el 23 de marzo, cuando un agente de la Secretaría de Ambiente realizaba un control de rutina sobre la Ruta Nacional 68. En ese recorrido, el personal se topó con una estructura armada para un evento: escenario, luces, sonido y todo preparado para una fiesta a lo grande, justo en un sector declarado reserva natural.
Ante ese panorama, se pidió la autorización ambiental correspondiente para un evento de ese tamaño. En respuesta, los organizadores mostraron un archivo en PDF que, según dijeron, había sido emitido por el organismo ambiental provincial y que supuestamente habilitaba el casamiento de Cafayate en la Quebrada de las Conchas.
Sin embargo, apenas vieron el papel digital empezaron las dudas. El permiso fue enviado a revisar y se confirmó que no existía ningún registro oficial de esa autorización para el evento. Esa verificación encendió todas las alarmas dentro del área ambiental y marcó el inicio formal de la causa penal.
Irregularidades en el documento y más pruebas en la mira
En la causa quedó asentado que el presunto permiso tenía varias irregularidades visibles. Entre los puntos señalados, se detectó un membrete institucional que no coincidía con el usado actualmente, una firma que no pertenece a ningún funcionario habilitado y la ausencia total de registro del trámite en los sistemas administrativos. Con esos elementos, la sospecha de falsificación ganó fuerza dentro del expediente.
Tras la detección del documento cuestionado, el secretario de Ambiente, Alejandro José Aldazábal, presentó una denuncia formal. En su intervención, desconoció la validez del permiso y lo calificó como un instrumento “apócrifo”, reforzando la línea de investigación por posible falsificación de documento público y uso indebido del mismo.
La investigación sigue y buscan posibles cómplices
Mientras tanto, la Unidad Fiscal Contravencional continúa juntando pruebas sobre lo que pasó en la Ruta Nacional 68 y en la previa del casamiento de Cafayate. Ya declararon funcionarios del área ambiental y en los próximos días está previsto que se presenten policías que participaron del procedimiento donde se frenó el evento.
En paralelo, se incorporan al expediente informes y copias de documentación que el Ministerio Público considera claves para reconstruir paso a paso lo ocurrido y determinar si, además de la mujer imputada, pudieron existir otras responsabilidades ligadas a la tramitación y presentación del supuesto permiso ambiental usado para el casamiento en la Quebrada de las Conchas.

