Actualizada el 15 de mayo de 2026 a las 10:19 h
A 28 años del crimen de los hermanitos Leguina, Miguel Leguina volvió a hablar en Salta sobre la situación judicial de Marcelo Torrico y Ariel Brandán, los dos hombres condenados por el asesinato de sus hijos. En una entrevista con Radio Salta, el padre de Mélani y Octavio dijo que, aunque pudo perdonarlos por su experiencia religiosa, no acompañaría una posible excarcelación. “Si yo fuese juez, no firmaría la libertad”, afirmó. El caso ocurrió en 1998 en La Silleta y, con el paso del tiempo, sigue generando repercusión en la provincia.
Hermanos Leguina: el padre dijo que no avalaría una liberación
Miguel Leguina se refirió otra vez a la situación de Marcelo Torrico y Ariel Brandán, quienes fueron condenados por el asesinato de sus hijos. Durante una entrevista radial, dejó en claro que su postura personal no cambió frente a una eventual salida de prisión de los responsables.
En ese marco, expresó: “Si yo fuese juez, no firmaría la libertad”. Luego añadió: “Pero lamentablemente eso no está en mis manos”. De esa manera, remarcó que la decisión judicial no depende de él, aunque sí quiso dejar asentada su posición pública.
Sus palabras aparecieron cuando el caso volvió a discutirse por la posibilidad de que los condenados accedan a la libertad. Por eso, el padre de las víctimas decidió romper el silencio y hablar sobre una causa que sigue muy presente en Salta.
A 28 años del crimen, contó cómo llegó al perdón
En la misma charla, Miguel Leguina explicó que pudo perdonar a los responsables por un proceso vinculado a su fe. Según relató, ese paso no cambió lo que piensa sobre una posible excarcelación, pero sí marcó una diferencia en el plano personal.
“Gracias a la participación activa en la iglesia, se logró perdonar a estas dos personas por quitar la vida de mis hijos”, señaló durante la entrevista. La referencia fue directa al crimen de Mélani y Octavio, un hecho que conmovió a la provincia y que todavía sigue en la memoria de mucha gente.
Aunque habló del perdón desde su experiencia religiosa, también insistió en que eso no significa acompañar la liberación de los condenados. En ese punto, volvió a separar el plano espiritual de una decisión judicial que, según dijo, no le corresponde tomar.
El caso de La Silleta que marcó a Salta
El hecho ocurrió en 1998 y uno de sus momentos más recordados fue el 10 de mayo de ese año, cuando los cuerpos de los dos niños fueron hallados en un descampado de La Silleta. Desde entonces, el caso de los hermanitos Leguina quedó como uno de los antecedentes más conmocionantes de la historia criminal salteña.
Por ese hecho, Marcelo Torrico y Ariel Brandán recibieron la pena de reclusión perpetua, luego de que se acreditara su responsabilidad en el abuso y asesinato de los hermanos. Con el paso del tiempo, la causa volvió a aparecer en la agenda pública por la situación judicial de los condenados.
Las recientes declaraciones de Miguel Leguina tuvieron repercusión en Salta, donde el caso todavía conserva un fuerte peso por la gravedad de lo ocurrido. En esa entrevista, el padre sostuvo que pudo perdonar a los responsables, pero reiteró que nunca firmaría su liberación.

