Hari Budha Magar alcanzó la cima del Everest el 19 de mayo de 2023 y ese día quedó registrado en Guinness World Records como la primera persona con amputación doble por encima de la rodilla en lograrlo. El montañista nepalí, que perdió las piernas en Afganistán, llegó a la cumbre con prótesis diseñadas por él mismo y convirtió esa expedición en un récord Guinness. Según explicó, su objetivo no fue solamente deportivo: buscó visibilizar la discapacidad, cuestionar prejuicios y mostrar que, con adaptaciones, también se pueden enfrentar desafíos extremos en la montaña.
Perdió las piernas en Afganistán y años después llegó al Everest
La historia de Magar tuvo un giro fuerte el 17 de abril de 2010, cuando sufrió una lesión en Afganistán y perdió ambas piernas. En ese momento integraba el primer batallón de los Royal Gurkha Rifles del Ejército británico. Desde ahí, según contó, atravesó una etapa de impacto emocional y mucha incertidumbre sobre lo que podía hacer con su vida.
El propio exsoldado relató que durante casi dos años se sintió desorientado. “Perdí casi dos años de mi vida sin saber qué podía hacer”, señaló. También recordó que en ese tiempo pensó que su vida había terminado y que otras personas podían verlo como una carga.
Con el paso del tiempo, esa experiencia personal empezó a convertirse en un mensaje más amplio. De acuerdo con Guinness World Records, Magar tomó ese testimonio como parte central de su campaña pública. Según planteó, esas ideas no afectaban solo su caso, sino que reflejaban la manera en que muchas personas con discapacidad son percibidas en distintos lugares del mundo.
Cuando explicó por qué encaró la expedición al Everest, dejó en claro que no la pensó como una simple búsqueda de marcas. “Para mí esto no trataba de un récord. Trataba de cumplir mi sueño de infancia de escalar el Everest, pero también quería crear conciencia sobre la discapacidad”, declaró. Después reforzó esa idea con otra definición: “Quería cambiar las percepciones sobre la discapacidad, no solo cómo nos percibimos a nosotros mismos, sino cómo nos perciben los demás”.
Las prótesis fueron clave para abrirse paso en una montaña extrema
Antes de intentar el Everest, la mayor altura que había alcanzado Magar era la del monte Kinabalu, en Sabah, Malasia, con 4.095 metros, durante su formación militar. Sin embargo, el desafío que se propuso después era mucho más exigente, ya que el Everest llega a 8.484,86 metros, según consignó Guinness World Records.
Para acercarse a esa meta, fue sumando ascensos en montañas menores y así pasó a ser la primera persona con amputación doble en superar los 6.000 metros. Entre las cumbres previas figuraron Mont Blanc, Kilimanjaro, Chulu Far East y Himlung Himal. Esa preparación no fue solamente física, porque además incluyó ajustes técnicos muy concretos para poder moverse en altura y sobre terrenos de hielo y nieve.
Según relató, no encontró prótesis pensadas para una persona con amputación doble por encima de la rodilla que permitieran una escalada de ese tipo. Frente a esa falta, diseñó sus propias prótesis. A la vez, también debió adaptar el resto del ascenso de acuerdo con sus posibilidades, desde el equipo que iba a usar hasta la ruta de subida.
El camino, además, tuvo una traba legal en Nepal. “El Gobierno de Nepal prohibió a las personas con amputación doble y a las personas con discapacidad visual escalar cualquier montaña de más de 6.500 metros en Nepal, así que hicimos gestiones y llevamos una campaña ante Naciones Unidas en Ginebra, pero no funcionó, así que presentamos el caso ante la Corte Suprema de Nepal y ganamos”, dijo.
El récord Guinness llegó después de negativas, búsqueda de fondos y una cima cargada de emoción
La financiación también apareció como una dificultad durante la preparación. De acuerdo con su testimonio, reunir fondos resultó complicado porque muchos posibles patrocinadores no creían que pudiera completar la expedición. Esa desconfianza se sumó a varias respuestas negativas que, según recordó, escuchó durante el proceso.
Cuando finalmente alcanzó el punto más alto del Everest, describió una reacción inmediata atravesada por la emoción. “¡Fue una sensación increíble! No podía creerlo. Abracé a todos y lloré muy fuerte”, contó Magar. En ese mismo relato repasó frases que había escuchado antes de concretar la subida, entre ellas “no”, “no se puede”, “imposible” y “peligroso”.
Guinness World Records informó que el 19 de mayo de 2023 se convirtió en la primera persona con amputación doble por encima de la rodilla en llegar a la cima del Everest. La entidad también indicó que el desafío estuvo orientado a inspirar a otras personas y a poner en discusión prejuicios ligados a la discapacidad.
Después del Everest, reforzó su campaña y sumó otras marcas reconocidas por Guinness
Tras completar la ascensión, Magar continuó con su campaña internacional de concienciación sobre discapacidad. Según afirmó, también completó las Siete Cumbres, es decir, la montaña más alta de cada continente. En esa misma línea, Guinness World Records señaló que fue la primera persona con amputación doble por encima de la rodilla en escalar el monte Vinson y Puncak Jaya.
La entidad añadió además que recibió un MBE y un premio Pride of Britain. Ya después de la cumbre en el Everest, siguió enfocando su mensaje en las condiciones que amplían las posibilidades de las personas con discapacidad y en la revisión de las percepciones sociales y personales que pesan sobre ellas.
En una de sus reflexiones públicas, se dirigió a quienes dudan de sus capacidades: “Si adaptas tu vida según el tiempo, la situación y tu capacidad, puedes hacer posible cualquier cosa”. También recordó que la discapacidad puede afectar a cualquiera en cualquier momento y señaló que en el mundo viven 1.300 millones de personas con discapacidad.
Ahora concentra sus esfuerzos en la concienciación sobre la discapacidad y en inspirar a otras personas. Además, escribió el libro Conquering Dreams, cuya publicación está prevista para el 27 de agosto, y trabaja en un documental. Según Guinness World Records, la cifra de 1.300 millones de personas con discapacidad da dimensión al mensaje que acompaña su trayectoria después del Everest.

