Ghosty, un gato rescatado por Chatons Orphelins Montréal, sufrió quemaduras en los ojos antes de ser abandonado afuera de la vivienda donde vivía con una familia. Según informó el refugio, le habrían colocado un producto químico en ambos ojos. Una vecina lo encontró solo y, más tarde, Kim le dio alojamiento transitorio hasta que la organización tomó su cuidado.
La revisión veterinaria determinó que el ácido había dañado las córneas de los dos ojos. Ghosty perdió por completo la visión del ojo derecho y conserva capacidad visual parcial en el izquierdo, aunque ya no siente dolor, de acuerdo con el veterinario.
Las lesiones en los ojos dejaron secuelas permanentes
En la clínica detectaron que el producto había quemado las córneas y también provocado la unión del párpado interno con la córnea en cada ojo. El equipo veterinario anestesió al gato para intentar separar los tejidos afectados.
El procedimiento no dio resultado y las partes quedaron unidas de forma permanente. El refugio indicó que no se estableció el motivo por el cual se le habría causado el daño.
Ghosty encontró un hogar después de su recuperación
Durante las semanas en que estuvo con Audrey, su familia de acogida, Ghosty comenzó a mostrarse afectuoso. Seguía a las personas dentro de la casa y ronroneaba cuando recibía contacto.
El veterinario confirmó que las heridas cicatrizaron. El 23 de julio, luego de meses de espera, Ghosty encontró un hogar permanente.


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