La pelea por la sede de la Finalissima entre Argentina y España ya parece un partido aparte: a menos de un mes del cruce entre las campeonas de América y de Europa, nadie confirma dónde se va a jugar, pero sí está claro algo clave para el morbo futbolero: **cada federación quiere ser “local” en su propia cancha y no piensa aflojar**. La AFA empuja fuerte para que sea en el Monumental, la Real Federación Española insiste con el Santiago Bernabéu y, en el medio, UEFA y CONMEBOL siguen sin cerrar nada.
Tapia se planta por Argentina: quiere la Finalissima en el Monumental
El jefe máximo de la AFA, Claudio Tapia, prendió el ventilador y dejó más caliente el tema de la Finalissima entre Argentina y España. Al hablar con la prensa, fue tajante sobre el lugar donde quiere ver a la Scaloneta: “España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”, tiró sin vueltas, dejando clarito que no le gusta nada la idea del Santiago Bernabéu.
La discusión por la localía explotó cuando apareció el estadio del Real Madrid como nueva alternativa para el choque entre Argentina y España, programado para el 27 de marzo. Antes, el escenario señalado era el imponente Lusail, en Catar, el mismo donde la Selección levantó la Copa del Mundo, pero el conflicto bélico en Medio Oriente encendió las alarmas y puso en duda esa sede, abriendo la puerta al tironeo actual.
Tapia habló del tema de la Finalissima justo después de salir de tribunales, donde se presentó por una causa que investiga a la AFA por presunta retención de aportes previsionales y otros impuestos. Apenas terminó ese trámite judicial, el dirigente soltó otra vez su postura: “Cumplimos con lo que quería el juez, por lo que fuimos citados, y nos vamos a poner a trabajar porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”.
Mientras desde Buenos Aires se machaca con que el Monumental es la opción número uno para recibir a España en esta Finalissima, del lado europeo pisan el acelerador con gestiones para cerrar el Santiago Bernabéu. La pulseada no es solo de orgullo deportivo: distintas versiones señalan que, si el partido se corre de Lusail a Madrid, la recaudación caería bastante respecto de lo que se esperaba en Catar.
España presiona por el Santiago Bernabeu y hablan hasta de miedo a perder
En la vereda de enfrente, medios españoles sumaron más picante a esta novela entre Argentina y España por la Finalissima. Señalan que el equipo albiceleste no querría jugar en el Santiago Bernabéu por temor a perder frente a **“una favorita como España”**, frase que encendió la polémica y disparó el debate en redes y programas deportivos.
Además, esos mismos medios remarcan que organizar la Finalissima en Madrid no generaría la misma montaña de ingresos que se proyectaba en Lusail. Es decir, no solo está en juego quién se hace llamar “local” entre Argentina y España, sino también cuánto dinero deja un partido que enfrenta a las campeonas de la Copa América y la Eurocopa en una sola noche.
Esta competencia por la sede se da mientras UEFA y CONMEBOL siguen sin informar quién se queda con la localía ni en qué cancha se jugará finalmente la Finalissima. La incertidumbre pega de lleno en los preparativos deportivos, porque se trata de un cruce clave en el calendario previo al Mundial y ambas selecciones necesitan saber si deberán viajar a Sudamérica o quedarse en Europa.
La presión de Louzan y el reloj que corre sin freno
Del lado español, el que salió a poner fechas y marcar el apuro fue Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol. El dirigente contó que la definición sobre el escenario del partido entre España y Argentina debe salir rapidísimo: “Estamos a expensas de que en las próximas 48 horas se tome la decisión. Va a ser muy rápido porque el tiempo se nos echa encima, para nosotros esos dos partidos son muy importantes en la preparación para el Mundial”, explicó.
Louzán también adelantó que, una vez que haya acuerdo sobre si la Finalissima se juega en el Monumental, en el Santiago Bernabéu o si aparece otra opción para Argentina y España, la noticia se comunicará de inmediato: “En un período muy corto de tiempo os vamos a notificar una respuesta. Estamos todos implicados para encontrar la solución definitiva”, aseguró al hablar sobre la organización del cruce del 27 de marzo, que por ahora sigue sin sede confirmada.

