Félicette fue una gata callejera de París que viajó al espacio el 18 de octubre de 1963 y regresó sana luego de un vuelo suborbital francés. La felina había sido seleccionada entre 14 gatos para integrar un programa de investigación espacial y despegó a las 8.09 horas en un cohete Véronique AGI, desde una base francesa ubicada en el desierto de Sahara, en Argelia. El trayecto duró 13 minutos, alcanzó 152 kilómetros de altura y terminó con el descenso de la cápsula mediante un paracaídas.
La historia de Félicette quedó ligada a una etapa en la que distintos animales fueron enviados fuera de la atmósfera terrestre antes de los viajes tripulados por personas. Perros, ratas y gatos formaron parte de esos ensayos, aunque no todos lograron sobrevivir a las experiencias. La gata francesa se convirtió en el primer y único felino que llegó al espacio y volvió sin heridas.
Su origen fue muy distinto al de una figura preparada desde el nacimiento para una misión. Un vendedor de mascotas la había encontrado en las calles parisinas y, más tarde, fue adquirida por el gobierno francés. No pertenecía a una raza determinada: era una gata callejera que pasó a formar parte de un grupo de animales evaluados para participar en el lanzamiento.
La selección de una gata callejera para una misión francesa
Félicette fue examinada junto a otros 13 gatos antes de quedar elegida para el vuelo espacial. Francia había creado su propia agencia espacial en 1961, después de Estados Unidos y la Unión Soviética, hoy Rusia. Especialistas mencionados en relatos sobre ese período vincularon a esa institución con los antecedentes de la actual Agencia Espacial Europea.
En ese contexto, el país puso en marcha entrenamientos y evaluaciones para definir qué animal sería enviado en una misión. La preparación se realizó en el Centre d’Enseignement et de Recherches de Médecine Aéronautique, conocido como CERMA. Allí, los gatos atravesaron pruebas parecidas a las que se aplicaban a astronautas.
Los ensayos incluyeron ejercicios de aceleración, condiciones de falta de gravedad, cápsulas centrífugas de Fuerza g y cámaras de compresión. Durante esa etapa, los responsables no podían asignarles nombres. La intención era evitar vínculos afectivos con los animales, que eran identificados de manera general como astrogatos.
Según medios de divulgación científica, la elección de Félicette respondió a dos condiciones detectadas durante los entrenamientos: tenía un temperamento tranquilo y no presentaba sobrepeso. Además, mediante una intervención quirúrgica, le habían colocado un electrodo para registrar su actividad cerebral.
Ese detalle apareció también en sellos y estampillas de la época que reprodujeron su imagen. Sin embargo, el nombre por el que sería recordada no se usó durante la preparación. La denominación Félicette fue otorgada recién después de que la misión concluyera con éxito.
El vuelo de Félicette al espacio y su regreso a la Tierra
El cohete Véronique AGI despegó el 18 de octubre de 1963 a las 8.09 horas con Félicette dentro de su cápsula. El lanzamiento partió del Centro interarmées d’essais d’engins spéciaux, una base espacial francesa localizada en el desierto de Sahara, en Argelia. La misión fue suborbital y tuvo una duración total de 13 minutos.
Durante el recorrido, el cohete llegó a 152 kilómetros de altura. Félicette permaneció 5 minutos en estado de ingravidez, por lo que flotó dentro de la nave. Después, la cápsula comenzó el descenso y regresó a la Tierra con la ayuda de un paracaídas.
La gata aterrizó sin heridas. Su regreso la ubicó como el primer y único gato que alcanzó el espacio y volvió sano y salvo. Pocos días más tarde, la agencia espacial francesa realizó otro lanzamiento con un segundo gato, aunque esa misión tuvo un desenlace diferente porque el cohete explotó al momento del despegue.
El nombre que volvió a aparecer con sellos y una estatua
Tras el vuelo, el rostro blanco y negro de Félicette circuló en distintos lugares del mundo. Dos meses después de la misión, la gata fue sometida a eutanasia para que se estudiara su cerebro. Con el paso del tiempo, Europa dejó de utilizar animales en vuelos espaciales por motivos éticos.
En 1997 se emitieron sellos en Chad y en otros países africanos con referencias a Félicette. Algunas de esas estampillas, sin embargo, no conservaron correctamente su identidad y la representaron como un gato llamado Felix.
El recuerdo de la gata tuvo una nueva instancia en 2017, cuando comenzó una campaña para financiar un monumento en su homenaje. La recaudación reunió 57.000 dólares y permitió realizar una estatua de bronce.
La escultura está ubicada en la Universidad Internacional del Espacio, en Estrasburgo, Francia. La obra recuerda a Félicette y a su viaje del 18 de octubre de 1963.

